“En la obsesión continua de la productividad, en la necesidad de monetizar lo cotidiano, la condición humana se volvió medible por su utilidad”, sostiene el autor. Y surge algo peligroso: “la desesperación por ‘ser útil’ ”, a costa de deshumanizar, sobre todo cuando para el Estado es “mucho” lo que ...
“En la obsesión continua de la productividad, en la necesidad de monetizar lo cotidiano, la condición humana se volvió medible por su utilidad”, sostiene el autor. Y surge algo peligroso: “la desesperación por ‘ser útil’ ”, a costa de deshumanizar, sobre todo cuando para el Estado es “mucho” lo que sobra. Leer más