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El chavismo y la oposición venezolana sostienen su primer diálogo para avanzar hacia la transición política
CARACAS.– Delegaciones del chavismo y de la oposición venezolana abrieron este jueves un ciclo de conversaciones impulsadas por Estados Unidos con el objetivo central de trazar la agenda de la transición democrática. Los diálogos están encabezados por miembros de la actual Asamblea Nacional, de mayoría oficialista, y exlegisladores opositores marginados de la política durante la gestión del exdictador chavista Nicolás Maduro, capturado en enero pasado por las fuerzas especiales estadounidenses.El encuentro de este jueves se produjo casi siete semanas después de una reunión en Caracas entre el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y la exdiputada opositora Dinorah Figuera, quien regresó entonces brevemente al país luego de ocho años en el exilio. El sábado pasado ambos sostuvieron una conversación telefónica en la que se definieron los temas a tratar en el encuentro presencial de este jueves. Se acordó que se abordaría la atención a las víctimas de los recientes terremotos, así como el “fortalecimiento” de la democracia y los “derechos y garantías políticas”.Esta primera conversación tuvo como sede el Centro de Convenciones Parque Simón Bolívar, localizado dentro de una base aérea militar y accesible desde varias zonas urbanas densamente pobladas del este de Caracas.El diálogo se produjo siete meses después de la intervención estadounidense en Caracas, que culminó con la captura de Maduro y cambió las reglas de juego. Washington se convirtió así en un factor decisivo en la economía y la política de Venezuela, con la cooperación inmediata de la presidenta interina Delcy Rodríguez, en una suerte chavismo 2.0 dirigido en buena medida desde Estados Unidos.Dinorah Figuera arribó nuevamente al país la noche del miércoles desde España como jefa de la delegación opositora, y dijo que estaban recibiendo con gran expectativa “este desafío que es reinstitucionalizar a Venezuela”. La opositora reiteró que la agenda de los próximos días estará enfocada en atender las consecuencias del doble terremoto de junio, que dejó al menos 6125 muertos, más de 16.700 heridos, cerca de 18.000 personas sin vivienda y daños materiales de unos 19.600 millones de dólares.También indicó que abordarán temas como la recomposición del Consejo Nacional Electoral (CNE) para que sea “creíble y confiable”, la reinstitucionalización del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y la “garantía de tener unos derechos políticos y civiles garantizados”.“Estén atentos a lo que será, esta semana, la inauguración oficial de este proceso de diálogo orientado a restaurar la democracia”, aseguró. Aclaró que el proceso tomará tiempo y que será “hasta diciembre” próximo cuando se presentará “formalmente todo el producto” del trabajo.Al encontrarse cara a cara, los delegados no hicieron declaraciones y se limitaron a posar ante los fotógrafos. No se permitió el ingreso de cámaras ni reporteros.El Departamento de Estado, a cargo del secretario Marco Rubio, celebró en un comunicado los diálogos en Caracas destacando que “representan una oportunidad única”.“Aplaudimos los esfuerzos para atender las necesidades urgentes de los afectados por los terremotos del 24 de junio, ampliar las libertades políticas y promover un futuro más estable y próspero para el pueblo venezolano”, destacó el departamento en un comunicado.“Estados Unidos mantiene su compromiso de apoyar este proceso liderado por Venezuela, que desempeña un papel fundamental en el plan de tres fases del Presidente para lograr la estabilización, la recuperación económica, la reconciliación política y una transición pacífica”, añadió.Rubio destacó más temprano esta semana que “hay mucho trabajo por hacer para sentar las bases de unas elecciones... Debe haber verdadera libertad de prensa, debe haber participación multipartidista, debe haber reconciliación nacional y debe elegirse una comisión electoral que cuente los votos con precisión”.La principal figura de la oposición venezolana, María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2026, no participa en las conversaciones, pero dijo que no obstaculizará el proceso.Machado y el excandidato Edmundo González, derrotado por el fraude de 2024, aclararon que evaluarán el proceso “con base en logros concretos y verificables”, entre los que mencionaron “la recuperación de las instituciones democráticas, la liberación de todos los presos políticos, garantías reales para todos los actores sin exclusiones” y “un cronograma electoral presidencial oportuno”.Analistas y organizaciones de derechos humanos, entre ellas el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea), coincidieron en que una transición a la democracia se ve todavía lejana y advirtieron que una elección libre será el final de un largo proceso.La transición a la democracia “no arranca con el inicio de un proceso de diálogo, se inicia con un reconocimiento y una restitución de garantías que han sido violadas”, dijo John Magdaleno, consultor político y profesor de la Universidad Católica Andrés Bello.Según Magdaleno, primero deben restituirse libertades y derechos políticos como la libertad de opinión y expresión, de prensa, de reunión y de asociación, la inviolabilidad de las comunicaciones privadas y otras garantías que protegen, aseguran y hacen cumplir los derechos humanos.La urgente necesidad de la restitución de los derechos fundamentales, incluyendo la libertad de los presos políticos, una prioridad de la oposición, se vio ratificada este mismo jueves con la revelación de la muerte de un ciudadano uruguayo-venezolano, José Breijo. Breijo, de 71 años, permanecía en prisión domiciliaria desde mayo pasado, después de haber pasado más de dos años recluido en la cárcel de Tocuyito, en el estado de Carabobo. Organizaciones de derechos humanos y su entorno calificaron la detención como arbitraria y denunciaron las condiciones de reclusión que deterioraron gravemente su salud.La organización de derechos humanos Foro Penal recordó que el régimen mantiene 382 presos políticos en las cárceles de Venezuela, 40 de ellos extranjeros o con doble nacionalidad, pese a las liberaciones parciales registradas desde el anuncio de una amnistía en enero.
Fuente: La Nación