La crisis política de Misiones se trasladó al Senado y podría complicar al Gobierno nacional

La crisis política que atraviesa el oficialismo en la provincia de Misiones se trasladó al Senado, en donde la senadora Sonia Rojas Decut decidió armar un monobloque alineado con el mandatario provincial, Hugo Passalacqua, y separarse de Carlos Arce, su ahora excompañero de bancada en Encuentro Misionero y referenciado en el exgobernador Carlos Rovira.“No estoy enfrentada políticamente con nadie, pero me debo a la responsabilidad institucional como senadora de representar a mi provincia y, por lo tanto, me pongo a disposición del gobernador”, explicó Rojas Decut en diálogo con LA NACION su decisión de fundar el bloque Movimiento por Misiones.La separación, que ya fue comunicada a la Presidencia del Senado, podría complicar los planes de la administración libertaria de Javier Milei, que ahora tendrá que negociar en dos frentes si quiere retener el voto de los dos senadores de Misiones. Hasta el momento, la Casa Rosada solo negociaba con Rovira.“Movimiento por Misiones es la expresión institucional del compromiso territorial que vengo sosteniendo desde el primer día. Es una herramienta de gestión al servicio del Gobierno de la provincia y de cada misionero que abraza los ideales del federalismo”, sostiene el comunicado en el que Riojas Decut oficializó el nuevo monobloque.Ambos senadores, Rojas Decut y Arce, quedaron el año pasado en el centro de la escena política al convertirse en los responsables, con su voto en contra, de que fracasara el proyecto de ley de Ficha Limpia.Aquella jugada se hizo por una orden de Rovira, pero siempre se sospechó que el líder del entonces frente oficialista provincial había respondido a un pedido del Gobierno de Milei, que siempre se opuso a tratar Ficha Limpia.Misiones vive desde hace un mes una crisis política sin precedentes desde que el gobernador peronista Rovira fundó, a principios de siglo y con retazos del PJ y de la UCR, el Frente Renovador de la Concordia y se alzó con el poder en la provincia.Siempre sospechado de manejar el poder con mano de hierro, Rovira debió ceder la gobernación después de perder la elección constituyente de 2006 a manos del cura católico Joaquín Piña. Esa derrota terminó con el sueño de la reelección indefinida del caudillo misionero, que a partir de entonces decidió manejar el poder de la provincia desde la Cámara de Representantes de la provincia y con gobernadores que respondían sin cortapisas a sus órdenes.Ese régimen se rompió hace poco más de un mes cuando el gobernador Passalacqua rompió el Frente Renovador junto a un numeroso grupo de intendentes. El motivo de la disputa fue la supuesta intención de Rovira de impulsar una renovación profunda del espacio a partir de la sanción de una ley provincial que prohibiera la reelección a los intendentes.Fue el principio del fin. Passalacqua encontró el apoyo de los jefes comunales para fundar el Movimiento por Misiones. Por su parte, Rovira cambió el nombre del Frente Renovador por el Encuentro por Misiones.

Fuente: La Nación