Economía
Tras el reclamo de EE.UU., la empresa neuquina intimó al embajador Lamelas y elevó su reclamo a la Cancillería
La Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén Limitada (CALF), envuelta en una controversia por presiones informales de la diplomacia norteamericana para dar de baja tratativas por un data center con la firma china Huawei, defendió sus desarrollos de infraestructura en la zona de influencia de Vaca Muerta.Luego de que el gerente de Tecnología, Sergio Fernández Novoa, informara a la presidencia y al consejo de administración sobre las advertencias que recibió través de Whatsapp de revocar visas a directivos, la conducción de la empresa intimó a la embajada de Estados Unidos en la Argentina y requirió la intervención del canciller Pablo Quirno.El pasado 29 de julio, el presidente del consejo administrativo de CALF, Marcelo Severini, le envió una nota formal al embajador Peter Lamelas. En la misiva, la cooperativa reconoció el derecho soberano de los Estados Unidos de administrar sus visas, pero intimó a la representación diplomática a responder cuatro puntos:Confirmar si los mensajes informales enviados reflejan una postura oficial del gobierno estadounidense.Precisar cuál es la norma o regla general de visado que contemplaría sanciones a directivos de firmas privadas por la ejecución de contratos tecnológicos.Explicar el significado institucional de la expresión “traspasar los límites” y detallar qué conducta concreta de CALF habría excedido esos marcos.Formular por escrito y mediante un canal institucional eventuales objeciones técnicas de ciberseguridad o protección de datos.En la carta, la distribuidora eléctrica remarcó la improcedencia del canal utilizado: “Una cosa es el ejercicio soberano de la potestad de los Estados Unidos de decidir sobre sus visas. Otra es la invocación de sus posibles consecuencias personales, mediante un canal no institucional y ante un trabajador sin facultades para adoptar unilateralmente la decisión consultada”.Ante la presunta falta de respuesta por parte de la sede diplomática, el 4 de agosto pasado CALF elevó el pedido a la Cancillería argentina mediante una presentación dirigida al canciller Quirno. En el escrito, la cooperativa le solicitó al ministro su intervención para que exija a Washington canalizar cualquier requerimiento o preocupación sobre infraestructura argentina a través de los conductos diplomáticos. LA NACION se comunicó con fuentes de la Cancillería para corroborar esta información, pero no obtuvo respuesta.En paralelo a la vía diplomática, la conducción de CALF difundió un comunicado ayer donde salió al cruce de versiones que señalaban un alineamiento exclusivo con la tecnología china: “La red de CALF no es una red china. Es una red multiproveedor, elegida con criterio técnico, comercial y de servicio”.La distribuidora neuquina detalló que en su infraestructura conviven marcas como HPE (Hewlett Packard Enterprise), APC (American Power Conversion) y Eaton de los Estados Unidos, como las europeas ABB y MikroTik. Para el caso de Huawei, la empresa explicó que viene adquiriendo su tecnología por ofrecer “la mejor combinación de calidad, precio y financiamiento”.La cooperativa denunció sufrir un “trato singular”, al establecer que la tecnología china está ampliamente extendida entre las mayores empresas nacionales de telecomunicaciones y energía, sin que se hayan dado advertencias informales similares.“Sobre el data center, no tenemos del todo resuelto lo que se va a hacer. Una posibilidad es Huawei, pero otra es Vertiv y otra es Schneider, que son firmas americanas”, dijo Fernández Novoa a LA NACION, al confirmar que el proyecto todavía no ha sido adjudicado. Además, el gerente graficó su postura frente a la presión diplomática: “Nos sorprendió el nivel de apriete e intimidación. Si en vez de eso nos proponían una mejor oferta comercial, le comprábamos a Estados Unidos. Compramos tecnología para dar el mejor servicio al mejor precio a los usuarios de Neuquén, no para tomar partido en una disputa entre potencias”.El origen de la disputaEn conversación con este medio, Fernández Novoa afirmó que Andrew Dilts, agregado de Asuntos Económicos de la embajada estadounidense, le solicitó a través de un mensaje de texto terminar con las negociaciones que mantiene con Huawei para la provisión de equipamiento y el desarrollo de un data center en Vaca Muerta, bajo la advertencia de que la continuidad del proyecto derivaría en la restricción o revocación de las visas de sus directivos.Fernández Novoa aseguró que el representante diplomático obtuvo su contacto a través del gobierno provincial neuquino. Sin embargo, fuentes de la gobernación de Rolando Figueroa aclararon que desconocen dicha situación.El mensaje de WhatsApp al que tuvo acceso LA NACION y CALF le atribuye a Dilts, sostiene: “Estimado Sergio, espero que se encuentre bien. El motivo de mi solicitud urgente de una llamada es que el gobierno estadounidense está implementando una nueva política que restringe o revoca visas para los directivos que expanden las operaciones de Huawei en Argentina. Mis superiores han manifestado su preocupación por esta iniciativa de Huawei y me han pedido saber si es posible cancelar la iniciativa o si CALF ha traspasado los límites al impulsar el avance estratégico de Huawei en Argentina. Existe una posibilidad de terminar esta iniciativa con Huawei? (sic)”Tras trascender la controversia, la diplomacia norteamericana fijó su postura oficial en declaraciones al diario Clarín. Lamelas defendió la posición de Washington y aclaró que no se trata de una injerencia en la “soberanía argentina”, sino de una estricta cuestión de seguridad nacional para Estados Unidos en la zona de influencia de Vaca Muerta. Además, Lamelas dijo haberse contactado con las autoridades de la cooperativa para consultar por qué no se habían considerado empresas estadounidenses para el proyecto, pero aseguró que en CALF evadieron el diálogo.Por su parte, ante la consulta de este medio, el vocero de la embajada de Estados Unidos sentenció: “No hacemos comentarios sobre gestiones diplomáticas privadas. Sin embargo, como ha enfatizado el secretario Marco Rubio, el ingreso a Estados Unidos es un privilegio, no un derecho. El gobierno de Estados Unidos defiende activamente sus intereses de seguridad nacional y revisa continuamente los requisitos para la elegibilidad de visas. Las personas y entidades cuyas acciones socaven la seguridad de Estados Unidos no gozarán del privilegio de viajar a Estados Unidos”.
Fuente: La Nación