Gustavo Idígoras, presidente de Ciara-CEC: “Es importante que los productores no se queden dormidos”

ROSARIO.- Cuando faltan menos de cinco meses para que entre en vigencia el Reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR), que impondrá estrictas exigencias ambientales para el ingreso de soja, carne bovina y otros productos al mercado europeo, referentes de la cadena agroindustrial coincidieron en que, lejos de representar únicamente una amenaza, la nueva normativa abre una oportunidad para que la Argentina fortalezca su posición frente a sus principales competidores internacionales. La clave, señalaron, será avanzar rápidamente en la implementación de sistemas de trazabilidad que permitan demostrar el origen libre de deforestación de la producción. El tema fue uno de los ejes de debate en el Congreso de Aapresid, donde especialistas vinculados con la exportación, la industria y el ámbito académico analizaron el escenario que se abrirá desde el 1° de enero de 2027, cuando comenzará a aplicarse el reglamento europeo que prohíbe comercializar en ese bloque productos provenientes de tierras deforestadas o degradadas después del 31 de diciembre de 2020. Allí coincidieron en que el EUDR ya no debe verse como una posibilidad futura sino como una realidad inminente y que la Argentina llega con una ventaja gracias al desarrollo de Visec, la plataforma de trazabilidad creada por la cadena agroindustrial. Gustavo Idígoras, presidente de Ciara-CEC y de Visec, sostuvo que el desafío dejó de ser discutir la existencia del reglamento para concentrarse en cómo aprovecharlo. “Hay que transformar una amenaza en una oportunidad”, resumió. Explicó que el EUDR exigirá que toda la soja, sus derivados y la carne vacuna que ingresen al mercado europeo acrediten una trazabilidad completa del lote de producción, libre de deforestación desde diciembre de 2020, además de requisitos vinculados con aspectos sociales, laborales y de derechos humanos.“No lo vamos a hacer”: una funcionaria de la Unión Europea advirtió que las normas ambientales del bloque no se negocian y elogió al paísEl ejecutivo reconoció que la norma ocasionó preocupación entre los países exportadores. “Esto ha generado un pánico generalizado, naturalmente”, afirmó. Sin embargo, remarcó que el debate ya no pasa por intentar frenar la iniciativa europea sino por adaptarse a un estándar que terminará condicionando buena parte del comercio mundial. “La UE se caracteriza justamente por liderar las maldades regulatorias del mundo”, dijo, aunque aclaró que detrás de esas decisiones existe una demanda concreta de consumidores que priorizan alimentos producidos bajo criterios ambientales. “Es un objetivo absolutamente legítimo. El tema es el cómo”. En ese sentido sostuvo que Europa continúa marcando el rumbo regulatorio a nivel internacional. “Europa es el rector regulatorio del mundo”, afirmó. Según explicó, muchos compradores primero preguntan si un producto puede ingresar al mercado europeo antes de concretar una operación comercial. Por eso advirtió que quedar fuera del EUDR tendría consecuencias mucho más amplias que perder ese destino: “No entrar al mercado con mayor exigencia internacional es castigar el precio de la exportación de la Argentina con el resto del mundo”. A sala llena: una experta de Estados Unidos presentó en el país una metodología para medir la salud del sueloPara Idígoras, la gran oportunidad surge porque todos los proveedores deberán competir bajo las mismas reglas. Recordó que Europa importa por ejemplo más de 20 millones de toneladas anuales de harina de soja y sostuvo que los países que logren cumplir con el reglamento podrán ocupar el espacio de quienes no se adapten: “La demanda va a estar. Europa necesita harina. ¿De quién? Del que cumpla con el EUDR”, afirmó. En ese sentido advirtió que la Argentina no puede resignar competitividad frente a Brasil o Estados Unidos: “Supongamos que nosotros no queremos hacerlo, pero sí Brasil y Estados Unidos y nos van a estar reemplazando”. El titular de Ciara-CEC sostuvo que la respuesta debe ser colectiva y no individual. “El esfuerzo para cumplir el EUDR es un esfuerzo universal”, afirmó, al destacar que la Argentina logró construir una solución conjunta y compartida a través de Visec “que es envidiada por muchos países”. Actualmente la plataforma reúne alrededor de 1400 operadores, más de 1000 productores y unas cuatro millones de hectáreas incorporadas, aunque el objetivo es ampliar rápidamente esa cobertura antes de la entrada en vigor del reglamento. También pidió que los productores no esperen hasta fin de año para registrarse. “Es muy importante que como productores agrícolas y ganaderos no se queden dormidos”, advirtió. La misma visión compartió Victoria Capalbo, gerente de Sustentabilidad South Latam de Louis Dreyfus Company (LDC), quien señaló que dentro de la empresa el debate inicial fue si el reglamento europeo debía interpretarse como una barrera comercial o como una oportunidad. “Claramente tenía que ser una oportunidad porque la parte del mercado europeo para la compañía y para la Argentina es muy importante”, afirmó. Explicó que la empresa decidió apoyarse en la experiencia acumulada en certificaciones, trazabilidad y segregación física para responder a las nuevas exigencias: “Tenemos que ser capaces de capitalizar todo lo que ya tenemos aprendido”. La gerente reconoció que la implementación del EUDR implica desafíos logísticos, industriales, comerciales y legales a lo largo de toda la cadena de abastecimiento. “Es un rompecabezas que no es solamente un tema de sustentabilidad”, resumió. Además, remarcó que el cumplimiento de la norma requiere un trabajo coordinado entre todos los actores. “No es un capricho de las empresas, es algo que la Argentina tiene que afrontar en conjunto con toda la cadena” y agregó: “Todo eso no lo podemos lograr solos”. Aunque admitió que podría existir algún período de adaptación o que los controles comiencen de manera gradual durante 2027, consideró que una nueva postergación resulta poco probable: “La sensación es que este año tiene que salir porque, si otra vez se retrasa o se cancela, ¿cómo se vuelve a traer este tema? Ya será muy difícil de creer”.En esa línea, Idígoras afirmó que existen señales concretas de que esta vez el reglamento europeo comenzará a aplicarse desde el 1° de enero de 2027 y que ya no hay margen para seguir especulando con una nueva fecha. Señaló que la Comisión Europea publicó el 13 de julio la versión definitiva del EUDR y abrió un plazo de 60 días para recibir observaciones del Consejo y el Parlamento. Sin embargo, remarcó que, a diferencia de los años anteriores, ya no existen manifestaciones de rechazo por parte de gobiernos o legisladores europeos, lo que refuerza la idea de que la norma comenzará a regir en la fecha estipulada. “Cuando uno toma todos esos indicadores, concluye que el 2027 es realmente el año de implementación”.Por su parte, Sebastián Senesi, director del Programa de Agronegocios y Alimentos de la Facultad de Agronomía de la UBA (Fauba), recordó que uno de los principales desafíos fue explicar que el reglamento “no respondía a un capricho sino a una exigencia concreta del mercado”. Según explicó, mantener el posicionamiento de la Argentina en Europa resulta clave porque perder ese mercado implicaría una importante pérdida de valor para las exportaciones. Para Senesi, uno de los principales activos construidos por la cadena agroindustrial es Visec, al reunir en un mismo sistema a productores, exportadores y acopios. “Es la única plataforma, la única trazabilidad que junta a todos los actores de un mismo sistema”, destacó. A su juicio, esa construcción colectiva puede convertirse en una ventaja competitiva frente a otros países exportadores. También instó a que los productores comiencen a registrar las unidades productivas para incorporarlas al sistema. “Es un proceso simple”, resumió. Y concluyó: “Cuando uno pasa a entender que en realidad lo que uno está ofreciendo es una solución, una oportunidad comercial para la Argentina, entonces los interrogantes empiezan a ser totalmente distintos”.

Fuente: La Nación