“Si ves una cucaracha en casa, no pasa nada; si ves tres, tenés un problema y hay que llamar a los profesionales”

Aunque todavía faltan cuatro meses para el inicio del verano, el calor sofocante que transitan ciertos países del hemisferio norte dejó al descubierto algunos de los problemas que acarrean las altas temperaturas, entre los que se encuentra la aparición de plagas. A raíz de esto, un especialista sorprendió al desmentir uno de los mitos más frecuentes en estas circunstancias. En diálogo con El matí de Ràdio 4, Andreu García, biólogo, vicepresidente y portavoz de la Asociación Catalana de Empresas de Control de Plagas (ADEPAP), reveló que no es cierto que al aplastar una cucaracha los huevos de esta se queden adheridos al calzado y esto pueda esparcirlos por toda la casa. “Es un mito y hay que desterrarlo. Las podemos matar así, sin ningún tipo de problema”, contó. Acto seguido explicó que, si bien algunas cucarachas llevan la ooteca —la cápsula rígida donde guardan docenas de huevos— adherida a su cuerpo, aplastarlas no provoca la dispersión masiva que se suele creer. Las hembras depositan estas estructuras en lugares protegidos y, si la cucaracha la lleva consigo en el momento del impacto, el estrujón destruye tanto la cápsula como los huevos. “Una vez que la pisás, pisás los huevos y los rompes”, señaló. Por lo tanto, ni se quedan pegados en la suela del zapato ni representan un riesgo de infestación para la casa.Pero eso no fue todo. El especialista aclaró que, aunque no parezca algo trascendental, aplastar estos insectos conlleva riesgos reales. Es que investigaciones como la publicada en la revista Zoonoses señalaron que el impacto puede dispersar bacterias asociadas a gastroenteritis e infecciones, así como alérgenos desencadenantes de crisis asmáticas. El peligro, en definitiva, es microbiológico y no reproductor.Respecto al hallazgo de un ejemplar en el hogar, García llamó a la calma si se trata de un suceso aislado, ya que pudo haberse colado por una ventana o grieta sin señalar una plaga activa. La verdadera señal de alarma surge ante la repetición: encontrarse con varios ejemplares de forma continua evidencia un nido o foco cercano. “El problema es cuando ves una, luego otra y después dos o tres más. “Ahí ya tenemos un foco cerca”, sentenció. Ante este panorama, aconsejó abandonar las soluciones caseras y recurrir de inmediato a profesionales en fumigación para erradicar el problema desde la raíz.Por último, el experto repasó la situación de otros insectos habituales en época de calor:Mosquitos: afirmó que el flujo de aire de los ventiladores es efectivo porque el viento dificulta su vuelo. Distinguió además sus hábitos de picadura: la especie común ataca durante la noche, mientras que el mosquito tigre actúa al principio de la tarde para evitar el sol directo. Para mantenerlos alejados, sugiere combinar mosquiteras y repelentes con airear la habitación y ducharse antes de acostarse, lo que disminuye el olor corporal y las emisiones de CO2​ que los atraen.Garrapatas: para retirarlas en caso de picadura, es necesario sujetarla bien junto a la piel con pinzas de depilar, colocarla en ángulo recto y tirar recto hacia arriba. Remarcó que jamás hay que aplicar calor ni aceite, ya que el estrés hace que el parásito libere saliva y aumente el riesgo de contagio.Presencia de cucarachas: encontrar varias en distintos ambientes confirma la presencia de un nido próximo. Ante ese escenario, recomendó irónicamente “llamar a la NASA” y acudir sin demoras a expertos en control de plagas.

Fuente: La Nación