Especialistas descartan que Milei atenúe sus insultos por el viaje de León XIV, salvo por un paréntesis durante la visita

Ni la visita del papa León XIV atenuará el tono confrontativo del presidente Javier Milei. Al menos eso esperan los especialistas consultados por LA NACION. Mientras confían en que tenga un comportamiento “institucional” durante los días en que el Pontífice pise suelo argentino, especialmente en el vínculo con la Iglesia Católica, descartan que esa moderación se extienda hacia los sectores contra los que suele despotricar.El Santo Padre estará en la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre y visitará las ciudades de Buenos Aires, Luján y Córdoba. El Gobierno celebró el anuncio de su llegada, que tildó de “histórica”, mientras se prepara para recibirlo.El líder libertario tiene múltiples frentes abiertos. Él mismo dijo ayer que tiene “formas de mierda”. Solo en las últimas semanas propinó insultos a la oposición –especialmente a la expresidenta Cristina Kirchner, aunque también mencionó que Mauricio Macri “estafó” a los argentinos–, al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y otros líderes internacionales de izquierda, y a periodistas como Carlos Pagni, de LA NACION.El sociólogo Ariel Goldstein, especialista en derechas y religión, planteó que, pese a la visita del Papa, en los próximos meses “Milei va a seguir siendo Milei. Es imprevisible y rompe protocolos. No tiene incentivos para bajar el nivel de confrontación, falta bastante todavía para las elecciones. De hecho, está subiendo el tono en muchos aspectos”.Al respecto, Goldstein recordó el cruce con Lula da Silva, a quien el Presidente insiste en tildar de “presidiario” y “ladrón” –y que derivó en duras sanciones diplomáticas de Brasil– y los dichos recientes contra “terroristas disfrazados de estudiantes, de periodistas, de profesores, de investigadores”.Milei redobló sus críticas contra Lula da Silva y acentúo las tensiones con BrasilSin embargo, en lo que hace al Sumo Pontífice, apuntó: “Como la visita del Papa es un tema sensible, tratará de bajar el perfil. No gana nada confrontando con él”. Y agregó que podría haber un intento de ser “un Milei más institucional”.El sociólogo Pablo Semán, también especialista en derechas y religión, sostuvo que, pese al intento de algunos funcionarios como el canciller Pablo Quirno de bajarle el tono a algunas disputas del Presidente (como en el caso de Brasil), “Milei acelera”.En paralelo, remarcó las diferencias entre las agendas del Papa y del Gobierno, que evaluó “contradictorias” y “opuestas”.La Iglesia Católica no ha quedado exenta de los ataques del jefe de Estado. Antes de la segunda vuelta que lo convirtió en presidente en 2023, tildó al papa Francisco de un “personaje impresentable, nefasto y representante del maligno en la Tierra”. En un acto de campaña, el economista Alberto Benegas Lynch –referente de Milei– propuso “suspender las relaciones diplomáticas con el Vaticano” en un eventual gobierno libertario.Pero una vez en la Casa Rosada, el mandatario optó por bajar el tono a este enfrentamiento. Visitó a Francisco en 2024 y lo ha calificado como “el argentino más importante de la historia”. También asistió a su funeral en 2025 y, meses después, tuvo una audiencia oficial con el papa León XIV.“Milei ya ha demostrado que puede moderar el tono cuando entiende que estratégicamente es conveniente. Con el propio Francisco lo hizo”, apuntó Juan Negri, director de las carreras de Ciencia Política y Estudios Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT).Aseguró que la visita del Pontífice podría producir una “moderación de las formas transitoria”. Es que “Milei ha demostrado flexibilidad táctica, pero la confrontación sigue siendo un componente central de su estilo político”. Le sorprendería, agregó, que el Presidente lance algún insulto contra cualquier político o sector mientras León XIV se encuentre en el país.En tanto, el politólogo y consultor Julio Burdman sostuvo que “la presencia del Papa le va a dar una mayor formalidad al Presidente y a todo el oficialismo”. Sin embargo, afirmó que eso “no le cambiará la personalidad a Milei”, quien hace un “culto a la espontaneidad”.Además, enfatizó que “después de que venga León, comienza la campaña, y ahí se va a recrudecer todo en Argentina”, con oficialismo y oposición atacándose mutuamente rumbo a 2027.Durante la conferencia de prensa de esta mañana, el canciller Quirno, en un intento por desactivar cualquier tipo de conflicto con el Vaticano, señaló que el Presidente defiende el derecho a la vida y los valores de Occidente fundados en la civilización judeocristiana, y que redujo la pobreza, en línea con valores postulados por la Iglesia Católica.Los sociólogos Juan Gabriel Tokatlian –profesor de la UTDT–, Pablo Alabarces –investigador del Conicet– y Hernán Vanoli –titular de la consultora Sentimientos Públicos– fueron contundentes en que el Presidente mantendrá su estilo, aunque podría “suspenderlo” durante la semana de la visita papal.Tokatlian sostuvo que “no va a cambiar absolutamente nada del estilo agresivo del Presidente”. No hay motivos para esperar un cambio en esa dirección, argumentó.Por su parte, Alabarces dijo que Milei está “cada vez más convencido de que comportarse de ese modo le rinde electoralmente”. Y sumó: “No veo por qué la visita de un papa va a cambiar algo. Por supuesto, no lo va a insultar a él”.Por último, Vanoli afirmó que no espera que cambie sus modos, aunque “quizás los suspende un poco mientras sea la semana de la visita del Papa, y después va a volver porque es su manera de hacer campaña”.

Fuente: La Nación