Rassie Erasmus, entrenador de los Springboks: “El Rugby Championship debería trasladarse a febrero”

Recibir a los Springboks supone también el privilegio de contar en la Argentina con el mejor entrenador de la actualidad. Rassie Erasmus es la razón principal por la que Sudáfrica no sólo es bicampeón del mundo, sino que se erigió en la potencia dominante. En su mente conviven el genio estratega capaz de diseñar tácticas que potencian las virtudes de sus jugadores y empujan el reglamento hasta el límite, y el líder carismático que motiva a sus dirigidos a jugar por algo más que la persecución del triunfo.“Nosotros jugamos para unir a un país”, dijo en la arenga que antecedió la final ante Inglaterra en Japón 2019, como revela el documental Chasing the Sun. Mientras se prepara para el duelo del sábado ante los Pumas en Vélez, conduce los entrenamientos del equipo en el SIC y, en torno al anuncio de la formación, brindó una conferencia de prensa de la que participó LA NACION.Sudáfrica llegó con un equipo poderoso, pero sin algunas figuras que se quedaron en su país, preservadas para la serie de cuatro test matches ante los All Blacks por la llamada Rugby’s Greatest Rivalry. Tampoco los Pumas tendrán a su mejor equipo, ya que entre jugadores a los que Felipe Contepomi les dio descanso y algunos lesionados, acumulan 18 bajas. Erasmus forjó una estructura de 45 o 50 jugadores que les otorga a los Springboks la capacidad de conservar su supremacía más allá de los nombres propios. La rotación constante, los bancos cargados de forwards (dispuso un esquema 6-2 para el sábado) y el llamado Bomb Squad forman parte de esa concepción. En cambio, para los Pumas las bajas representan una dificultad extrema: muchos de los reemplazantes son jugadores sin experiencia internacional, provenientes de las franquicias semiprofesionales del Super Rugby Americas. ¿Qué puede hacer la Argentina para evitar esta adversidad que se repite año tras año? “No tengo miedo ni reparos en decir que creo que el Rugby Championship y giras como Rugby’s Greatest Rivalry podrían trasladarse a febrero, dentro de la ventana del Seis Naciones. Así quedaría todo sincronizado y habría otras ventanas para el descanso”, responde Erasmus. “Felipe y yo somos buenos amigos. Lo conozco bien y entiendo su frustración, porque sus jugadores están repartidos por todo el mundo. Pero varias veces encontró la fórmula. Nos ha ganado y han vencido también a Nueva Zelanda en los últimos años. Elegimos el camino de la rotación y de mantener frescos a los jugadores, con la esperanza de alcanzar nuestro pico en los partidos decisivos: cuando llegue el Mundial, el playoff del Nations Championship o la gira Rugby’s Greatest Rivalry. Sudáfrica y la Argentina están más o menos en el mismo barco. Si no se rota como lo está haciendo Felipe este fin de semana y como lo estamos haciendo nosotros, los jugadores terminarán quemándose.”Desde que tomó las riendas del rugby sudafricano en 2018, Erasmus dotó a los Springboks de una identidad única, imposible de replicar en otras latitudes. Su lógica radica en identificar las fortalezas propias del rugby sudafricano y exprimirlas al máximo. Puede apoyarse en el scrum, la defensa o el juego aéreo, pero eso no significa que desprecie el ataque. Después del bicampeonato conseguido en Francia, insistió en que Sudáfrica debía evolucionar porque los rivales ya habían estudiado su fórmula e incorporó al neozelandés Tony Brown para trabajar el ataque, en un contexto donde la tendencia son partidos de 60 o 70 puntos.“Mucha gente impulsa la idea de que el ataque es la parte linda del juego”, razona Rassie. “A nosotros nos gusta pensar que la defensa es linda, que los scrums son lindos, que el juego con el pie, los cambios de paso y los pases también lo son. Nos gusta pensar que todas las facetas del juego son lindas, y eso es lo que hace tan especial a nuestro deporte. Creo que World Rugby está claramente impulsando y respaldando el costado ofensivo del juego. Si ése es el objetivo principal, lo están consiguiendo. Para nosotros, un espectáculo también puede ser un test muy tenso que se define por uno o dos puntos.”Sudáfrica llega invicto en sus últimos 11 partidos, pero la Argentina es una de las cuatro selecciones en vencerlo desde la conquista en Francia 2023, junto con Irlanda, Nueva Zelanda y Australia. A pesar de las bajas, Erasmus no desestima a los Pumas en absoluto. “Creo que va a ser una batalla durísima, sobre todo porque muchos de los nuestros regresan de lesiones y todavía tienen que encontrar su ritmo. Según la formación titular que imagino, creo que la Argentina tendrá un promedio de unos 12 caps más por jugador que nosotros. Felipe puede conservar una columna vertebral sólida del 1 al 15, aunque no creo que ocurra lo mismo con su banco”.Luego del duelo en Vélez, los Springboks emprenderán esta nueva aventura llamada Rugby’s Greatest Rivalry, una gira de Nueva Zelanda por Sudáfrica que incluye cuatro partidos provinciales (comienza el viernes con el duelo ante Stormers) y cuatro test matches, el primero dos semanas más tarde. De allí a que haya venido a la Argentina sin varias figuras y con jugadores que regresan tras una inactividad larga por lesiones. La mayoría de las preguntas de la prensa sudafricana estuvieron dirigidas a estas ausencias, pero Erasmus se encargó de poner en relieve el encuentro ante los Pumas. “Estoy siendo sincero; no es un cliché. Si fueras entrenador o jugador argentino, y nosotros estuviéramos aquí hablando de la serie con los All Blacks, escuchar esta conferencia sería una bofetada”, dijo Erasmus poniendo las cosas en su lugar. “Queremos ganarle a la Argentina, algo realmente difícil. Hemos perdido aquí y ellos nos dieron la peor paliza desde que conducimos este equipo. Conocemos bien a la Argentina. Jugamos contra ellos dos veces por año. Algunos de los nuestros son compañeros suyos en clubes franceses. Conocemos a sus jugadores y ellos nos conocen a nosotros.”Involucrado varias veces en discusiones arbitrales, asiduo desafiante de la autoridad, Erasmus se refirió a la polémica reciente que suscitó el nuevo protocolo establecido por World Rugby sobre cómo deben dirigirse los entrenadores a los árbitros y, consultado, hizo alusión al cruce entre los jugadores argentinos y el árbitro Angus Gardner tras el partido ante Inglaterra: “Los nuevos protocolos hacen bastante difícil comunicarse con un árbitro antes de un partido”, opinó. “No nos corresponde opinar sobre lo ocurrido en ese partido con el arbitraje, pero nunca hemos tenido la experiencia de una Argentina que juegue al margen del reglamento. Creo que fue algo aislado. Nunca la hemos visto como un equipo que juegue de manera negativa o que se exceda en la vehemencia. Son, obviamente, tipos muy duros y muy físicos, pero nunca nos parecieron antideportivos”, agregó.El sábado, los Pumas se enfrentarán al equipo más poderoso del mundo. También, a la mente más revolucionaria del rugby actual.Los 23 para el sábadoComo es costumbre, Erasmus anunció el equipo 48 horas antes de lo estipulado por reglamento. Sin algunos titulares habituales, los Springboks presentarán un equipo altamente competitivo, liderados por una primera y segunda línea temibles, los regresos del gran capitán Siya Kolisi y de Sacha Feinberg-Mngomezulu, el mejor apertura del momento, y una línea de backs que asoma como el futuro del equipo. Sudáfrica: Aphelele Fassi; Ediwll van der Merwe, Canan Moodie, André Esterhuizen e Ethan Hooker; Sacha Feinberg-Mngomezulu y Cobus Reinach; Elrigh Louw, Cameron Hanekom y Siya Kolisi (c); Lood de Jager e Eben Etzebeth; Thomas du Toit, Johan Grobbelaar y Boan Venter.Suplentes: Jan-Hendrik Wessels, Gerhard Steenkamp, Zachary Porthein, Ben-Jason Dixon, Cobus Wiese, Marco van Staden, Morne van den Berg y Handré Pollard.

Fuente: La Nación Deportes