Quién fue el único Papa que visitó la Argentina: de su viaje en colectivo a la recorrida de diez ciudades en 6 días

El papa León XIV vendrá a la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre de este año en una gira que también incluirá Uruguay y Perú. Hasta el momento, el único Papa que visitó la Argentina en la historia fue Juan Pablo II, y lo hizo dos veces. La primera fue en junio de 1982, en plena dictadura cívico-militar. El entonces sumo pontífice, elegido en el cónclave de octubre de 1978, fue recibido por la Junta Militar, encabezada por el presidente de facto Leopoldo Fortunato Galtieri, quien se arrodilló al saludarlo al descender del avión. Fueron 31 horas de un viaje prácticamente improvisado, para traer un mensaje de paz al país, que se encontraba en las postrimerías del conflicto bélico con el Reino Unido por las Islas Malvinas, que había iniciado en abril. El Papa llegó el 11 de junio y la guerra terminó el 14.Juan Pablo II había estado en Gran Bretaña a fines de mayo de ese año, en una visita programada con antelación. Pero por la guerra, y para equilibrar la posición del Vaticano en el conflicto, el líder de la Iglesia Católica decidió arribar también con su misión pacificadora en Buenos Aires, donde miles de fieles lo recibieron con un entusiasmo desbordado.En su breve pero trajinado paso por el país, que incluyó una visita a la Catedral Metropolitana, a la Casa Rosada y dos misas, una en Luján y otra en el barrio de Palermo, el Santo Padre contó con el Papamóvil, especialmente diseñado para sus recorridos.Tras reunirse con Galtieri en la Casa Rosada, el Sumo Pontífice subió a su vehículo para terminar su recorrido inicial y cerrarlo en el Palacio del Arzobispado de Buenos Aires, al lado de la Catedral.Esa misma tarde del 11 de junio, el Papa dio una misa a Luján. Desde la Iglesia de la Virgen de Luján hasta la estación de trenes, Juan Pablo II y un grupo de prelados argentinos viajaron juntos en el interno 1 del colectivo 501.El sábado 12 se dirigió a Palermo para celebrar su segunda misa en suelo argentino. La hizo un gigantesco escenario-altar erigido en el Monumento de los Españoles.“Estoy a punto de concluir la visita a vuestro querido país, que he emprendido en nombre de la paz en momentos dolorosos de vuestra historia”, dijo al comenzar su homilía, que abogó otra vez por la paz entre Argentina y Gran Bretaña frente a unos dos millones de personas.Juan Pablo II llega a dar la misa en Palermo el 12 de junio de 1982 - Fuente: TV RetroDos días después de su partida, el 14 de junio terminó la guerra de las Malvinas. Pero los motivos no tuvieron que ver con sus pedidos de paz, sino con la derrota de las tropas argentinas.La segunda visitaEn cambio, la segunda visita de 1987 fue en un clima político y social muy diferente. Habían pasado cuatro años desde la recuperación de la democracia. Fue una visita pastoral esperada, en la cual el pontífice polaco recorrió diez ciudades, un itinerario distinto al apretado viaje de apenas 30 horas que había realizado en 1982.Al llegar a Aeroparque, procedente de Chile, Karol Wojtyla expresó su “profunda alegría y gran emoción al pisar por segunda vez esta bendita tierra de la Argentina”. Y dijo: “Vuelvo ahora en visita pastoral para seguir cumpliendo la misión que el Señor me ha encomendado, de evangelizar y ser maestro de la fe, ejerciendo a la vez, como sucesor de Pedro, el ministerio de confirmar a mis hermanos”.La visita del Papa Juan Pablo II en 1987 a la Argentina.Multitudes acompañaron al Papa en su recorrida por el país. Además de los encuentros en la Catedral Metropolitana y en la Jornada Mundial de la Juventud que se celebró en la esquina de las avenidas Santa Fe y 9 de Julio, Juan Pablo II convocó a fieles de distintas edades y culturas en las celebraciones que lo llevaron a Bahía Blanca, Viedma, Mendoza, Córdoba, Tucumán, Salta, Corrientes, Paraná y Rosario. Fue un recorrido frenético y en muchos casos llegó a tres ciudades en la misma jornada. Pronunció en su segunda visita a la Argentina 26 mensajes pastorales frente a casi cuatro millones de personas que se acercaron a escucharlo en los seis días. Sus discursos abarcaron desde los desafíos que enfrentaba la vida humana y la unidad familiar hasta la paz, el amor, la justicia, la reconciliación, la dignidad del hombre y la evangelización de los pueblos.Mantuvo encuentros con obispos, sacerdotes, religiosos, laicos y agentes de pastoral, diplomáticos, políticos, dirigentes sindicales, empresarios, campesinos, inmigrantes, enfermos, aborígenes, representantes de otras confesiones religiosas y del mundo cultural, además de las celebraciones multitudinarias.A punto de cumplir 67 años, Juan Pablo II mostró su carisma para entablar un diálogo activo con los jóvenes que en la noche del sábado 11 de abril cubrieron la avenida 9 de Julio, desde Santa Fe hasta el Obelisco. Quedó grabado en la multitud el cántico “Juan Pablo II, te quiere todo el mundo”.Pocos días después de esa histórica visita se produjo la primera rebelión de los militares carapintadas que jaqueó al gobierno de Alfonsín. Incluso, dos meses después, en junio, en un tiempo político en el que la relación entre el gobierno radical y la Iglesia atravesaba conflictos, fue sancionada en el Congreso la ley de divorcio vincular.

Fuente: La Nación