Europa: grandes empresas pagaron más de 21 millones de euros a productores que incorporaron prácticas de agricultura regenerativa

ROSARIO.- Más de 21 millones de euros. Ese es el monto que grandes empresas ya destinaron en Europa para recompensar a productores que incorporan prácticas de agricultura regenerativa. El dinero no proviene de subsidios públicos, sino de compañías que buscan reducir la huella de carbono de sus cadenas de abastecimiento. La apuesta ahora es que ese modelo también encuentre lugar en la Argentina.Así lo planteó Yannick Delvaux, director de Expansión Internacional de Soil Capital, durante un panel del Congreso Aapresid, que se hace con el impulso de Expoagro, junto con Florencia Jáuregui, responsable de Estrategia, Innovación de Negocios y Alianzas Estratégicas en La Delia Verde, y Lucas Dupré, consejero agrícola del Reino de los Países Bajos. Un gobernador liberó un guanaco atrapado en un alambrado y lo mostró en redesSegún explicó Delvaux, el programa pasó de 100 establecimientos en 2021 a 1600 en 2025, mientras que los pagos acumulados crecieron de un millón de euros a 21,1 millones de euros. En ese período también se pasó de 30.000 toneladas de CO₂ equivalente reducidas o capturadas a 1,16 millones de toneladas, como resultado de la adopción de prácticas regenerativas.Como se dijo, en Europa las grandes empresas están pagando a los productores por su carbono y por su inversión en agricultura regenerativa. Las empresas listadas son: Boortmalt, Cefetra (Ecosystem Services), PepsiCo, Roquette, Mars, Heineken, Royal Canin, Cargill, AB InBev. Delvaux explicó que el modelo parte de una idea sencilla: los productores estaban dispuestos a cambiar, pero necesitaban un incentivo económico para hacerlo.“En 2019 tomamos una decisión importante: dejar la consultoría y enfocarnos en el productor en su trabajo diario. Lo hicimos con una convicción: los productores estaban listos para cambiar, pero el mercado necesitaba ofrecerles un incentivo, una recompensa por las prácticas que implementaban. En ese momento, el carbono era una muy buena puerta de entrada”, relató. Hoy, dijo, Soil Capital trabaja con cerca de 2000 productores en Europa y la Argentina. Remuneró prácticas sobre 385.000 hectáreas, transfirió más de 21 millones de euros e incorporó indicadores de salud del suelo, agua, biodiversidad, clima y desempeño económico para evaluar los establecimientos. Explicó que Soil Capital actúa como intermediario entre empresas de la cadena agroalimentaria y productores. Las compañías financian la transición hacia sistemas regenerativos y, a cambio, reciben certificados que les permiten cumplir sus objetivos de reducción de emisiones dentro de sus propias cadenas de abastecimiento.“Nos ubicamos entre esas empresas, los productores y el resto de la cadena de valor para garantizar que puedan apoyar la transición de esos productores. A cambio, las empresas realizan una inversión dentro de su propia cadena de valor y reciben certificados de carbono que pueden utilizar para cumplir sus propios objetivos científicos de reducción de emisiones”, explicó. Según Delvaux, los datos recopilados durante seis años muestran diferencias entre establecimientos convencionales y otros que llevan tiempo aplicando prácticas regenerativas.

Fuente: La Nación