Tim Spector, experto en microbiota: “Quienes toman café tienen un microbioma intestinal más diverso que los que no”

El café forma parte de la rutina diaria de millones de personas alrededor del mundo. Mientras algunos lo eligen para empezar el día con más energía y otros simplemente disfrutan de su sabor, en los últimos años la ciencia comenzó a estudiar cómo esta bebida puede influir en distintos aspectos de la salud.Diversas investigaciones coinciden en que, consumido con moderación, el café puede formar parte de una alimentación saludable. La Asociación Americana del Corazón señala que no representa un riesgo para el sistema cardiovascular en la mayoría de las personas, mientras que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) considera que hasta 400 miligramos de cafeína al día son seguros para la mayoría de los adultos sanos. Ahora, un nuevo estudio puso el foco en otro aspecto: la relación entre el café y la microbiota intestinal.El médico y divulgador científico británico Tim Spector, especialista en microbiota, compartió en sus redes sociales los resultados de una investigación que realizó junto a otros científicos para analizar cómo influye el café en las bacterias que habitan el intestino. El trabajo incluyó a 22.000 personas de 25 países y permitió observar una asociación entre el consumo habitual de café y una mayor diversidad del microbioma intestinal. Tim Spector habla sobre la importancia del consumo de café de manera diaria“Identificamos más de 100 especies bacterianas relacionadas con el consumo de café”, explicó Spector. Además, destacó uno de los principales hallazgos del estudio. “Quienes toman café tienen un microbioma intestinal más diverso que los que no”, afirmó.Entre todas las especies analizadas, hubo una que sobresalió por encima del resto: Lawsonibacter asaccharolyticus. Según detalló el especialista, esta bacteria apareció entre seis y ocho veces más en las personas que consumían café de forma habitual que en quienes no lo hacían. “La más destacada fue Lawsonibacter asaccharolyticus, que era entre seis y ocho veces más abundante en los consumidores habituales de café”, explicó.Aunque este microorganismo también puede encontrarse en personas que no toman café, los investigadores creen que determinados compuestos presentes en la bebida favorecerían su crecimiento y actividad. Uno de los resultados que más sorprendió al equipo fue que esta asociación también se observó entre quienes consumían café descafeinado.Esto llevó a los investigadores a pensar que los efectos positivos no estarían vinculados con la cafeína, sino con otros componentes naturales presentes en el grano. “Curiosamente, esta misma relación se mantuvo para el café descafeinado, lo que sugiere que los efectos no provienen de la cafeína, sino de la rica mezcla de compuestos vegetales del café, como los polifenoles”, explicó Spector.Los polifenoles son compuestos antioxidantes presentes de forma natural en distintos alimentos de origen vegetal y se estudian desde hace años por su posible papel en la salud intestinal y metabólica. Según el especialista, estos resultados ayudan a comprender por qué las personas que consumen café de manera habitual suelen presentar mejores indicadores de salud. “En otras palabras, la química del café podría ayudar a explicar por qué quienes lo consumen habitualmente suelen tener mejores indicadores de salud metabólica y cardiovascular”, concluyó.Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA

Fuente: La Nación