La suspensión del servicio de practicaje llega en el peor momento por el enorme desafío logístico que tiene la Argentina por delante

La suspensión del servicio de practicaje –sin la cual los buques no pueden maniobrar para ingresar o egresar de los puertos– provocó una virtual paralización de las operaciones tanto en los puertos del Gran Rosario como en los del sur bonaerense.
Al tratarse de un servicio esencial, los prácticos no pueden realizar paros que afecten el normal funcionamiento del mismo, por lo que optaron por suspender actividades hasta tanto puedan estudiar el impacto del decreto 690/2025, publicado el viernes pasado con el propósito de desregular al sector.
Puertos parados, barcos varados: El detrás de escena de la crisis por la desregulación del practicaje, que podría poner en riesgo mercados sensibles

Si bien personal de Prefectura se presentó esta madrugada en domicilios de prácticos para intimarlos a prestar el servicio, esa acción no tuvo mayor impacto porque no logró movilizar a los prestados del servicio.
En tanto, el Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo recomendó a sus afiliados que, ante cualquier requerimiento para desempeñar tareas vinculadas al servicio de practicaje, “se comuniquen de manera inmediata con las autoridades o delegados del Centro antes de adoptar cualquier decisión”. Y recordó que el ejercicio del practicaje “sin la habilitación correspondiente o al margen de la normativa aplicable puede generar responsabilidades administrativas, civiles y penales”.

Por el momento, en el ámbito agroindustrial la situación es manejable si el conflicto se soluciona en las próximas horas, que es, precisamente, el pedido que están realizando las agroexportadoras para evitar tener un problemón logístico.
Ante la incertidumbre generada por el decreto 690/2025, que introduce cambios sustanciales en la actividad del practicaje y no fue consultada con las empresas del sector, las agroexportadoras suspendieron la registración de embarques.
Este lunes apenas de inscribieron 12.432 toneladas de Declaraciones Juradas de Ventas Externas (DJVE) de productos agroindustriales en una jornada en la cual, debido al “apagón logístico” presente en el Mar Negro, importadores están buscando proveedores alternativos de trigo, maíz y aceite de girasol.
¡Grande Coloso! Por un decreto inconsulto promovido por Sturzenegger para desregular la navegación corre peligro de paralización el comercio exterior

De todas maneras, el desafío logístico que el país tiene por delante es enormes con DJVE de maíz para el presente mes de agosto por 4,97 millones de toneladas, que en el caso de la harina de soja es de 2,10 millones, entre otros productos.
Mientras que la Argentina es un país libre de riesgos bélicos –lo que representa una ventaja enorme en la actual coyuntura–, sigue siendo una nación con disrupciones logísticas recurrentes ante problemas sindicales o, como en el caso actual, medidas tomadas por el gobierno nacional que colisiona contra factores técnicos o económicos propios de la actividad.

Fuente: Bichos de Campo