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Córdoba: el exvicegobernador que protagonizó una tragedia en las Altas Cumbres negó los hechos y después no declaró
CÓRDOBA.- El exvicegobernador, exlegislador y exfuncionario nacional por el peronismo Oscar González comenzó a ser juzgado por la tragedia vial que protagonizó en el Camino de las Altas Cumbres, donde murió una mujer y dos adolescentes quedaron con secuelas gravísimas. “Me voy a abstener de declarar y niego los hechos que se me imputan”, sostuvo ante el tribunal. Está acusado de homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas, calificadas por la conducción imprudente de un vehículo.Además, en la primera audiencia, que comenzó con demora, declararon las dos sobrevivientes. Fueron momentos de mucha angustia. Una de ellas, la hija de Alejandra Bengoa, la víctima mortal. No había declarado nunca.En octubre de 2022, González, al volante de una camioneta BMW X1, chocó de frente contra un automóvil Renault Sandero conducido por Bengoa, de 56 años, quien murió en el acto. Su hija y una amiga, Marina Szulewicz y Alexa Medina, respectivamente, resultaron gravemente heridas. Tenían 14 años.Hubo fuertes medidas de seguridad en los Tribunales de Villa Dolores, donde también se instaló un espacio de homenaje a Bengoa. Las familias de las víctimas participan del proceso y hubo tensión en la sala de audiencias cuando Alexa, quien quedó parapléjica, estuvo frente a frente con González.Pedido de nulidadAl inicio de la audiencia, el abogado defensor de González, Miguel Ortiz Pellegrini, pidió la nulidad del proceso. Cuestionó la investigación de la fiscal Analía Gallaratto, argumentando que no hay pruebas que demuestren su culpabilidad y señalando supuestas omisiones de peritajes. La investigación previa al juicio determinó que la camioneta BMW X1 conducida por González invadió el carril contrario al cruzar una doble línea amarilla en un sector donde está prohibido realizar sobrepasos debido a la escasa visibilidad y a las curvas de la ruta.Ortiz Pellegrini sostuvo que “la señora fiscal ignoró la ley de tránsito, que tiene dos puntos importantes”. Por un lado, apuntó que Bengoa carecía desde 2019 de licencia de conducir. “No hay dudas de que estaba inhabilitada [para conducir]”, explicó el abogado.Y agregó: “Esta defensa no va a cuestionar el derecho que tienen Alexa y Marina a reclamar contra los conductores de manera solidaria. Pero en lo que respecta a los conductores si vamos a discutirlo. La ley provincial de tránsito genera presunciones que fueron ignoradas. El inciso segundo del [artículo] 104 dice que se presume responsable al que con su accionar no cumplió con las leyes de tránsito y que con su accionar haya sido responsable, quien violó o cometió una infracción de tránsito. [Bengoa] Tuvo cometió dos infracciones: carecía de habilitación y para superar el camión pasó las líneas amarillas. Tenemos las fotos del camión que muestra que el Renault Sandero logra superar el camión y a 240 metros no alcanza a volver al carril y se produce el siniestro”.German Romero Marcón, abogado de la querella, rechazó el pedido de nulidad y lo calificó como un “alegato de oreja”, que no correspondía. En la misma línea, el Ministerio Público Fiscal solicitó rechazar el pedido de nulidad y defendió la instrucción de la causa. Finalmente, el camarista Santiago Camoglio rechazó en forma definitiva la solicitud de la defensa: “El pedido implica una crítica a la acusación, que debió presentarse durante el avance de la instrucción de la causa”. Así, recién cerca de las 14, comenzó la lectura formal de las acusaciones. Al momento del repaso de sus datos personales, González manifestó que no tiene bienes y que vive en una casa alquilada y se negó a brindar detalles sobre su patrimonio. Su defensor aseguró que no correspondía hacerlo.El exfuncionario nacional y exlegislador provincial tiene en proceso una causa federal a cargo del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja por presunto enriquecimiento ilícito. En cambio, la Cámara Federal dictó su sobreseimiento definitivo en la imputación de “depositario infiel” del auto que usaba cuando fue el choque.Es que el BMW X1 que conducía González el día del choque había sido entregado por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) a la Legislatura. El dominio era de un auto inscripto en Quilmes que incluso estuvo en poder del exarquero Gastón Sessa, quien contó que recibía multas desde Córdoba, a pesar de no haber viajado a la provincia. Cuando se detectó que había una camioneta “melliza”, el deportista devolvió la suya.El auto integraba la lista de los vehículos judicializados. Había sido decomisado porque tenía pedido de secuestro por y tenía la patente clonada. Fue cedido en 2019 a la Legislatura. Según explicó la Justicia, sabían que la patente estaba clonada, pero la ley provincial 8550 (que rige el sistema) establece que el vehículo “debe seguir circulando en las mismas condiciones en las que fue incautado”. La “responsabilidad de circulación y seguro corresponde al organismo al que le fue entregado”, plantearon desde Tribunales.“La escena era horrible”Después Alexa, En la audiencia de hoy declararon las víctimas. Alexa contó que iba con el cinturón de seguridad puesto y que había tapado la ventana de su lado con una almohada. Viajaba mirando hacia adelante, en dirección al carril.“Yo iba mirando, cantando, bajé la mirada un segundo para ver el celular y escucho a Alejandra decir ‘Ah!! hijo de puta!!‘ Me volteo para ver y ya estaba el auto negro viniendo sobre nosotros”, dijo.Sobre el después del choque, dijo que “la escena era horrible” y que escuchaba a Bengoa pedir, a gritos, auxilio. “En ningún momento el legislador Oscar González se presentó ni se acercó para asistirnos, y él sí es médico... ¿dónde estaba?”, afirmó.Recordó que cuando se despertó después de que la sacaran de la ruta lo único que sentía era miedo, pánico”. Y agregó: “González “nunca se acercó ni a pedir perdón ni a preocuparse cómo estábamos. Tuve que volver a vivir. Ahora estoy en un largo proceso de recuperación, es muy doloroso no poder volver a hacer todo lo que me gustaba: bailar, atletismo, caminar con amigos que me encantaba... lo hago pero no es lo mismo porque salgo con miedo”.A su turno, Szulewicz contó: “Sentimos el grito de mi mamá y el auto que se venía encima”. Y después dijo: “Lo único que atiné fue a poner las manos... desperté en el hospital”.Fue la primera vez que la hija de Bengoa declaró ante la Justicia. “Ni siquiera con mi familia me salía hablarlo. Cambió muchísimo mi vida. De la nada me despierto en un hospital sin entender nada. Sentía mucha confusión. Tuve que volver a aprender a hablar y a comer. Le dijeron a mi hermana que era muy poco probable que sobreviva”.La joven señaló que “fue todo muy raro, me explicaron que había fallecido mi mamá y no me entraba en la cabeza. No tenía sentido estar en una cama del hospital casi inmóvil y que no esté mi mamá para cuidarme”.
Fuente: La Nación