Industria textil: la producción cayó 25,6%, cerraron más de 300 fábricas y se perdieron más de 15.000 empleos

La industria textil atraviesa un escenario de contracción, que parece no encontrar su piso. Y el deterioro de la actividad ya se refleja en toda la cadena: fábricas que bajan las persianas, empleo en retroceso, inversiones paralizadas y una capacidad instalada que apenas supera el 42%.Según el último informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) -entidad que nuclea a 4000 empresas y establecimientos del sector textil y de la confección en el país en sus distintas fases- la producción registró en mayo una caída del 25,6% interanual, una cifra que triplica el retroceso del 2,5% que sufrió el índice general de producción industrial (IPI) en el mismo periodo.Moda low cost. Una marca francesa abrirá 20 tiendas e invertirá US$20 millones en la ArgentinaEn el acumulado de los primeros cinco meses del año, la brecha es aún más evidente: mientras la industria nacional en su conjunto retrocedió un 3,1%, el rubro textil ya acumula una contracción del 26,5%.Dentro de este ecosistema, los sectores más castigados fueron el de “Hilados de algodón”, con una baja del 35,3% interanual en mayo; y el de “Tejidos y acabado de productos textiles”, que lidera las caídas del acumulado con un desplome del 38,6%.Fábricas ociosas y persianas bajasDe acuerdo con el reporte, el impacto de la recesión se siente con fuerza en las plantas productivas. El sector operó en mayo a apenas un 42,2% de su capacidad instalada, situándose 16,2% por debajo del promedio de la industria general (58,4%). Esta cifra representa, además, una pérdida de 5,2% respecto al mismo mes del año anterior.Este enfriamiento de la actividad se tradujo de forma directa en el cierre de empresas. Al mes de abril, el sector contaba con 3626 establecimientos, lo que implica que en solo 12 meses cerraron 330 fábricas y talleres. Si se toma como referencia el inicio del ciclo en diciembre de 2023, con el cambio de Gobierno, la industria perdió un total de 383 establecimientos productivos.Abre en agosto. La dueña de Todomoda trae a la Argentina la mayor cadena de bijouterie de BrasilLa crisis productiva tiene también su correlato en el mercado laboral. Según los datos de FITA, el rubro “textil, confección, cuero y calzado” registró 95.094 puestos de trabajo formales en abril de 2026, lo que representa una pérdida neta de 15.468 empleos frente al mismo mes de 2025. En tanto, desde diciembre de 2023, la destrucción de puestos de trabajo formales en el sector ya supera los 25.683 empleos.En este contexto, las empresas pusieron un freno a sus planes de expansión. Las importaciones de maquinaria textil (bienes de capital) totalizaron US$60,2 millones en el primer semestre de 2026, lo que marca una caída del 28% en la inversión tecnológica respecto al año anterior. Los rubros de telares planos (-75%) y acabados (-50%) fueron los que mostraron los retrocesos más marcados en inversión.Precios por debajo de la inflación y paradoja comercialA pesar de este panorama sombrío, según el informe, el rubro textil se destaca por ser uno de los que menos presión ejerció sobre el bolsillo de los consumidores. En junio de 2026, los precios de “prendas de vestir y calzado” aumentaron un 0,4% mensual y un 11,9% interanual, cifras que se encuentran por debajo del índice general de precios (1,9% mensual y 33,5% anual). En esa línea, dentro de los rubros que componen el IPC, el sector presentó las variaciones más bajas de toda la economía.Por último, el comercio exterior muestra una dinámica dual. Por un lado, las importaciones de insumos productivos (hilados y tejidos) cayeron con fuerza, reflejando la menor actividad local. Sin embargo, la importación de prendas terminadas creció un 65% en volumen en el acumulado anual.En el frente exportador aparece la única nota positiva: las ventas al exterior de la cadena textil crecieron un 57% en valor en el acumulado de 2026, impulsadas principalmente por el rubro de hilados, que registró un incremento extraordinario de más del 300% en volumen. Este dinamismo exportador, sin embargo, no logra compensar el desplome del mercado interno, que sigue siendo el principal motor de la industria nacional.

Fuente: La Nación