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Histórico: una tripulación sin experiencia médica logró tomar las primeras radiografías en el espacio
El avance tecnológico no deja de sorprender a la humanidad y, en las últimas horas, una noticia revolucionó al mundo astronómico. Por primera vez, astronautas obtuvieron radiografías médicas, lo que garantiza la prevención e inmediata atención de personas que se encuentren en misiones a la Luna. La prueba se llevó a cabo en el marco de la misión Fram2, la cual despegó el 31 de marzo de 2025 a bordo de una nave Crew Dragon de SpaceX. Según informó el medio Space, los cuatro integrantes de la tripulación, todos sin experiencia médica, utilizaron un equipo portátil de rayos X para obtener imágenes del cuerpo humano y de distintos objetos mientras orbitaban la Tierra durante tres días y medio. Los resultados confirmaron que este tipo de dispositivos puede operar eficazmente en el espacio y producir tomas con la nitidez requerida para diagnosticar afecciones como fracturas, una herramienta de la que los tripulantes carecían hasta la fecha.A lo largo de décadas, las expediciones astronáuticas recurrieron casi en su totalidad a ecógrafos para diagnosticar complicaciones médicas. No obstante, dicha técnica cuenta con restricciones: la ecografía exige un medio físico para propagar las ondas acústicas, mientras que los rayos X pueden utilizarse incluso en el vacío, según informó el medio.El reto fundamental siempre estuvo ligado a las dimensiones del instrumental. Los aparatos radiológicos convencionales eran excesivamente voluminosos, pesados y frágiles para tolerar un despegue espacial. A su vez, demandaban un alto consumo eléctrico y presentaban inconvenientes para capturar placas nítidas si el sujeto en evaluación realizaba algún movimiento.Las innovaciones tecnológicas transformaron este panorama. En la actualidad, se dispone de instrumental compacto y transportable que requiere poca potencia eléctrica e inclusive tiene la capacidad de operar mediante energía solar. Tal como mencionó Space, la médica y profesora adjunta de medicina aeroespacial de la Clínica Mayo, Sheyna Gifford, impulsó el proyecto con la intención de comprobar si uno de estos equipos comerciales podía operar en condiciones de microgravedad.Previo al despegue de la misión Fram2, la tripulación de cuatro miembros completó tan solo cuatro horas de capacitación para familiarizarse con el uso del instrumental. Una vez en el espacio, capturaron placas radiológicas de un reloj inteligente, al igual que de una mano, la zona abdominal, la pelvis y el tórax. Los archivos visuales se guardaron en soporte digital, lo cual facilitó su inspección inmediata sin requerir procesos de revelado tradicional.Tras el retorno de la expedición, tres expertos cotejaron las imágenes tomadas en órbita con placas previas realizadas en superficie terrestre. A pesar de que las capturas hechas en la Tierra exhibieron una nitidez mayor, el equipo de especialistas dictaminó que las radiografías espaciales poseían la calidad requerida para emitir diagnósticos médicos certeros, sobre todo al momento de detectar fracturas.“Creíamos que un sistema portátil comercial tendría muchas probabilidades de superar las pruebas previas al lanzamiento y de ser operativo en el espacio por miembros de la tripulación con una formación mínima”, dijo Gifford. Y completó: “Al obtener las primeras radiografías humanas y de equipos en el espacio, nuestro estudio demuestra la viabilidad de la radiografía en órbita y amplía las capacidades de diagnóstico para la salud de la tripulación y la evaluación del hardware”.
Fuente: La Nación