No se firmó: la ley de California que buscaba convertir el homicidio por conducir alcoholizado en un delito grave

Una de las propuestas más severas impulsadas durante la sesión legislativa 2025-2026 para endurecer las sanciones contra quienes conducen bajo los efectos del alcohol en California no llegó a convertirse en ley. El proyecto quedó sin efecto tras no avanzar en el proceso legislativo, por lo que las reglas actuales continúan vigentes. AB 1686 en California: qué cambiaba para la segunda y tercera infracción por DUIEl proyecto AB 1686, presentado durante la sesión legislativa 2025-2026 de la Asamblea de California, buscaba modificar la manera en que se sancionan determinados casos de conducción bajo los efectos del alcohol (Driving Under the Influence, DUI).Sin embargo, la iniciativa fue registrada como “Failed” después de que el 21 de abril de 2026 el comité la remitiera sin adoptar nuevas medidas, conforme a la Regla Conjunta 62(a).La legislación vigente prohíbe conducir con una concentración de alcohol en sangre de 0,08% o superior o bajo la influencia del alcohol; una primera infracción suele castigarse como delito menor. En términos generales, una primera infracción se castiga como un delito menor. Cuando existen antecedentes dentro de un período de diez años, las sanciones aumentan progresivamente mediante multas, suspensiones de la licencia y otras penalidades.Actualmente, quien acumula tres o más condenas previas por conducir bajo los efectos del alcohol dentro de una década puede enfrentar cargos por delito menor o grave en una nueva causa, según las circunstancias y la decisión de la fiscalía. La propuesta del AB 1686 pretendía adelantar ese umbral.De haber sido aprobada, la medida habría permitido que una segunda o tercera infracción dentro del período de diez años también pudiera procesarse como un delito grave, al permitir que los fiscales optaran entre presentar cargos por delito grave o mantener la acusación como delito menor. Por qué fracasó el AB 1686 sobre conductores reincidentes en CaliforniaEl fracaso del AB 1686 se produjo en un contexto de intensa discusión sobre la política de seguridad vial en California. Según informó CalMatters, el proyecto integraba un conjunto de 17 iniciativas presentadas por legisladores después de una investigación sobre conductores peligrosos y las deficiencias del sistema estatal para retirarlos de circulación.Esa serie de propuestas abrió un fuerte debate durante las audiencias celebradas en la Legislatura. Por un lado, familiares de víctimas de siniestros viales y varios legisladores reclamaron sanciones más estrictas para quienes reinciden en conductas peligrosas, especialmente en casos relacionados con el consumo de alcohol. Del otro lado, organizaciones progresistas y defensoras de derechos civiles sostuvieron que aumentar las penas no constituye la solución principal y pidieron priorizar mejoras en el diseño de las calles, medidas de pacificación del tránsito y políticas preventivas.Las leyes por DUI que continúan en debate en la Legislatura de CaliforniaMientras el AB 1686 quedó archivado, otras iniciativas vinculadas con la seguridad vial continuaron con su avance en el proceso legislativo, aunque varias fueron modificadas respecto de sus versiones originales. De acuerdo con CalMatters, aproximadamente la mitad de las 17 propuestas seguían con vida después de la primera ronda de audiencias y votaciones.La respuesta de Newsom sobre a quién apoya como próximo gobernador de California Entre las iniciativas que permanecían activas figuraban proyectos para cerrar vacíos legales que permitían a algunos conductores evitar que determinadas condenas fueran informadas al Departamento de Vehículos Motorizados de California (DMV, por sus siglas en inglés), ampliar el uso de dispositivos de bloqueo de encendido mediante alcoholímetros para ciertos infractores, aumentar las sanciones por reincidencia en casos de conducción bajo los efectos del alcohol y extender los períodos de suspensión o inmovilización de vehículos por conducción temeraria.Otras propuestas continuaban en trámite, aunque con modificaciones importantes. Un ejemplo fue el proyecto SB 907, que originalmente contenía cinco cambios relevantes para endurecer las penas por conducir alcoholizado. Tras su paso por el proceso legislativo, solo sobrevivieron tres de esas disposiciones, mientras que otras dos fueron eliminadas.

Fuente: La Nación