Saavedra: los últimos monos de un exbioterio de experimentación siguen cautivos en un sótano a la espera de una vida mejor

Siete macacos esperan en jaulas de 60x70x90 centímetros en un subsuelo del barrio porteño de Saavedra esperando sentir la luz del sol por primera vez, antes de morir, en lo que fuera el último bioterio de monos de la Argentina. El espacio, que dejó de experimentar con monos en el año 2021, pertenece al Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas (Cemic), en conjunto con el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). El caso salió a la luz en LA NACION y luego se judicializó por la resistencia del establecimiento sanitario a trasladar a los entonces 74 monos –macacos y cai– y financiar el operativo. Pasaron mas de tres años en los que organizaciones por los derechos de los animales ejercieron una fuerte presión para que sucediera. Finalmente, en enero de 2025, luego de que murieran por viejos y por la espera al menos quince pequeños primates oriundos de la Argentina, con financiamiento de organizaciones holandesas –y a través de la operadora de fauna holandesa Natasia Winter, residente en el país– 41 ejemplares cai viajaron a Sudáfrica al Hidden Forest Sanctuary. Una esquela de ese centro enviada al Cemic da fe de que los monos están allí. Sin embargo, lejos estuvo de cumplir con el objetivo ideal, que era que los cai quedaran en la Argentina, ya que son autóctonos de nuestra tierra y había ofrecimientos para recibirlos desde diferentes instituciones. Hace pocos días se conoció la noticia de que los ocho macacos que habían quedado y fueron derivados a Israel, ya en pleno conflicto bélico, terminaron devueltos al Cemic luego de pasar una noche en el aeropuerto de Frankfurt, adonde habían hecho escala, con todo el estrés que eso conlleva. Ante el fracaso de la gestión, regresaron a las jaulas individuales en las que duermen sobre barrotes de hierro y deben darse vuelta sentados, por falta de espacio. Actualmente, tras la muerte de uno, son siete. Algunos de ellos tienen implantes en sus bocas, ya que fue un dentista quien experimentó con ellos. Otros eran utilizados para hacer lecturas hormonales que luego se extrapolaban a humanos. El macaco cangrejero o macaco de cola larga (Macaca fascicularis) vive en gran parte del sudeste asiático. En realidad son omnívoros oportunistas y completamente adaptables, ya que son famosos por lavar alimentos y por manipular objetos con enorme destreza manual. En zonas turísticas roban objetos a los turistas ¡para intercambiarlos por alimento! Roban los objetos más valiosos, ya que aprendieron que los intercambiarán luego por más y mejor comida.Actualmente, los macacos son los primates no humanos más utilizados en estudios regulatorios para aprobación de fármacos. Entre los años 1950 y 1960, se empezaron a usar en los bioterios por su tamaño, relativamente grandes pero fáciles de manejar, y con gran similitud fisiológica con los humanos. Además son infinitamente más pequeños que los chimpancés, nuestros parientes más cercanos con quienes compartimos el 98,9% del ADN. Actualmente, y gracias a la doctora Jane Goodall, la experimentación con estos últimos en laboratorios ha sido prohibida en el mundo. No es el caso con los macacos, a los que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) considera una especie amenazada en varias regiones. Para mejorar la vida de los macacos adentro del exbioterio del Cemic se hicieron varias propuestas de cambios en su hábitat a lo largo de los años. Sin embargo, ninguna prosperó y hasta el día de hoy los primates siguen en las mismas jaulas y en la misma situación. Raquel (33 años), Carmencita (30), Linda (15), Juancito (11), Arturo (12), Felipe (13) y Maco (16) pasan el tiempo observándose de una jaula a otra, casi sin poder moverse. Las hembras probablemente sean madres de algunos de los machos, ya que alguna de las más viejas fueron capturadas en silvestría. Durante los años en el bioterio, jamás hubo un veterinario a cargo de ellos, sino una persona de trabajo que los alimentaba y decidía los detalles. La abogada por la querella, Victoria González Silvano, de Proyecto Gran Simio España, dice: “Esta parte viene requiriendo informes de cómo están y adónde irían. Dadas las respuestas del Cemic en el expediente, hemos conseguido un espacio donde los monos estarían muy bien, teniendo en cuenta todas las circunstancias y la edad de los mismos. Allí aprenderán, dentro de lo que sea posible, a vivir como monos, junto a un equipo de personas que dirigirá el proceso de adaptación. Si bien jamás podrán volver a estar en libertad, es muy importante que esto se haga lo antes posible o se irán muriendo. La mayoría son viejos”. “Constituyó el lugar de trabajo de científicos y técnicos, dedicados a develar los mecanismos que permiten que las especies de animales y los seres humanos se perpetúen mas allá de la muerte de sus individuos”, declaró el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), en un documento de septiembre de 2022 a pedido del Cemic, que detalló cada posible destino de los monos. El informe analizó eventuales relocalizaciones y declaró que un grupo –el número 3– era imposible de trasladar y aconsejó la eutanasia para esos ejemplares. Finalmente, el caso se judicializó. Desde el Cemic, el secretario del Consejo de Administración, Agustín Languasco, asegura que los monos que ya viven en Sudáfrica se encuentran perfectamente y que hicieron lo mejor para ellos. “La misma empresa que hace todos los traslados de animales, de Pablo Laver, fue la encargada de llevar a los macacos a Israel, pero lamentablemente sucedió un inconveniente”, agrega, y sostiene que ”la desactivación de un bioterio de este nivel es muy complicada, hay poca experiencia internacional y nada de experiencia nacional”.Fuentes de la Unidad Fiscal Epecializada en Medio Ambiente (Ufema), que interviene en el expediente judicial, coincidieron: “En el marco de la investigación siempre estuvo encontrarle un nuevo destino a los macacos y el propio Cemic está preocupado en cristalizarlo. Para los macacos que quedan por trasladar se había dispuesto, no solo la investigación de opciones posibles, sino también el costeo de ese traslado que, obviamente, se frustró por circunstancias absolutamente ajenas a todos, como ha sido la guerra”.Lo cierto es que, ahora, desde la querella ya ofrecieron un espacio al que podrían ir. Las cajas de traslado, utilizadas para los mismos macacos en el fallido viaje a Israel, esperan en el mismo exbioterio. Solo se espera decisión y acción para evitar que Linda, Carmencita y el resto puedan al menos por poco tiempo respirar aire puro y sentir el sol luego de una vida en pequeñas jaulitas siendo sometidos a experimentos para que nosotros, los humanos, vivamos mejor. Nobleza obliga.
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