¡Oh, algoritmo!

“¿Quién quiere que yo quiera lo que creo que quiero?”, se preguntaba Jorge Drexler, en su disco Tinta y Tiempo, de 2022. Años después, el fútbol me llevó nuevamente a su poesía. Viví el último Mundial en Nueva York, mientras la ciudad se movía alrededor de la pelota. Según datos oficiales, 645.000 personas vieron los partidos en el estadio de la ciudad, más de 1 millón de hinchas fue a alguno de los múltiples ‘fan fest’ del distrito, y nunca vi en las calles de otro país tantas camisetas argentinas como en esas tres semanas. “Siempre Argentina. No sé nada de fútbol, pero amo a Messi”, me dijo Mick, en un bar. Tenía la celeste y blanca puesta, y había venido de New Jersey a ver un partido de la selección. Como esas, decenas de historias. “Amo a Messi”. “Soy de Argentina, por Messi”. “Vamos Argentina”. Asiáticos, norteamericanos y latinos. Mujeres, niños y adultos, que mucho antes del masivo banderazo en Times Square pintaron la de celeste y blanco. Mientras tanto, las redes sociales y los medios gastaban horas para debatir una supuesta ‘campaña anti-argentina’ que las calles, en el corazón del Mundial, nunca conocieron. “Dime qué debo cantar / Oh, algoritmo / Sé que lo sabes mejor / Incluso que yo mismo”, se preguntaba Drexler. Quizás sea hora de volver a escuchar a las personas.

Fuente: La Nación