Idas y vueltas: cuáles fueron las otras grandes reformas que tuvo el Banco Central

El Gobierno anunció hoy un proyecto para avanzar con una nueva reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA), una modificación que busca desandar buena parte de los cambios introducidos durante el kirchnerismo y reforzar la independencia de la autoridad monetaria. Es el primer cambio en casi 15 años de una ley que, a diferencia de lo que ocurre en la mayoría de los países, en la Argentina acompañó los distintos giros de la política económica y terminó reflejando los vaivenes ideológicos de cada época.Entre los principales cambios figuran la recuperación del mandato único de preservar el valor de la moneda, la prohibición de financiar al Tesoro —tanto de manera directa como indirecta—, la eliminación de las Letras Intransferibles y un mayor fortalecimiento de la independencia institucional del Banco Central.Rutas: el Gobierno entregó cuatro corredores viales y firmó el regreso de Cristóbal López al mundo de los peajesMilei no es el primer presidente que se propone cambiar la Carta Orgánica del Banco Central. Aunque la norma que establece la misión y el funcionamiento de la autoridad monetaria suele permanecer estable en otros países, en la Argentina resultó más bien un espejo de los vaivenes ideológicos y económicos que atravesó la Argentina en el último siglo. Desde su creación en 1935 tuvo, hasta el momento, seis grandes modificaciones.El punto de partida fue justamente en 1935, moldeado en gran parte por las ideas de Raúl Prebisch tras el colapso de la Gran Depresión. En aquel entonces, el Central nació bajo un esquema mixto, en el que el Estado compartía parte del control del directorio con la banca privada nacional y extranjera. Sin embargo, la primera gran metamorfosis ocurrió en 1946, cuando se decretó la nacionalización total de la entidad y su función prioritaria pasó a ser la de promover el desarrollo económico.Las idas y vueltas siguieron a lo largo de su historia. Apenas tres años después, en 1949, la Ley 13.571 reformó la Carta Orgánica y el Banco Central pasó a depender del Ministerio de Finanzas, con el objeto de asegurar y coordinar su acción dentro de los planes del Gobierno. A finales de 1956 se modificó nuevamente la Carta Orgánica, aunque se trató de una disposición transitoria, porque en 1957 se sancionaron un conjunto de regulaciones que reformaron de manera integral el sistema bancario. Recién entonces recuperó un mayor grado de autonomía. La Ley 20.539 de 1973 llegó para derogar la normativa anterior y dispuso una nueva reforma integral de la Carta Orgánica, orientando sus funciones hacia un “sentido social” y una mayor dependencia del Ministerio de Economía. Luego, durante la dictadura militar, se llevó adelante una fuerte liberalización comercial y financiera, en particular de las tasas de interés y de los movimientos de capitales con el exterior, aunque la Carta Orgánica per se no fue modificada. Uno por uno: el detalle de los aumentos que se vienen en agostoSi el Banco Central ya venía con una política liberal, ese rumbo se consolidó aún más cuando en 1992 llegó el plan de convertibilidad. Ese año se hizo una gran modificación de la Carta Orgánica para acompañar los objetivos de la política económica, sobre todo con la convertibilidad del peso con el dólar. Finalmente, el último gran cambio se llevó adelante en 2012, impulsado por el kirchnerismo. Liderada por Mercedes Marcó del Pont, la modificación eliminó el mandato único de preservar el valor de la moneda para restablecer los objetivos múltiples de empleo, desarrollo económico y equidad social. Con esto, se flexibilizaron los límites para que el BCRA financiara al Tesoro.A juicio del Gobierno, las modificaciones que hizo Marcó del Pont son “un espanto”, por lo que intentarán modificar la Carta Orgánica tras casi 15 años sin cambios. Ahora, buscarán revertir estas facultades y restringir lo más posible la emisión monetaria para financiar al Estado.

Fuente: La Nación