Economía
El BCRA reveló cuánto pagó la Argentina en intereses por usar el swap con EE.UU. antes de las elecciones
La entidad informó por primera vez que abonó US$17.743 de intereses por la utilización de US$2500 millones de la línea acordada con el Tesoro estadounidense
Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, había asegurado el pasado 9 de enero que los contribuyentes de su país obtuvieron “decenas de millones de dólares” de ganancias con la operación de swap realizada con la Argentina antes de las elecciones legislativas de 2025. El movimiento fue un claro respaldo de la gestión de Donald Trump a su aliado en la región, Javier Milei.Sin embargo, el Banco Central (BCRA) informó este jueves que pagó apenas US$17.743 de intereses por la utilización de US$2500 millones de aquella línea financiera.La información surge de los estados contables correspondientes al ejercicio 2025, donde el BCRA detalló por primera vez el costo financiero de la operación. Hasta ahora, ninguna de las partes había informado oficialmente cuánto había pagado la Argentina por activar la asistencia.“En el cuarto trimestre de 2025, el BCRA concertó operaciones con el Tesoro de Estados Unidos, las cuales fueron canceladas previo al cierre del ejercicio. El monto del swap de monedas, en el marco del acuerdo antes mencionado, ascendió a US$2500 millones. Los intereses pagados por esta operatoria ascendieron a US$17.743”, detalló la autoridad monetaria en la nota 2.2 de los balances.El “Acuerdo de Estabilización Cambiaria” entre el BCRA y el Tesoro estadounidense había sido anunciado el 18 de octubre de 2025, en medio de tensiones financieras y presión cambiaria antes de los comicios legislativos. El convenio, que por ahora continúa vigente, contempla una línea de hasta US$20.000 millones y fue presentado por el Gobierno argentino como una herramienta destinada a fortalecer las reservas internacionales y ampliar el margen de maniobra del Banco Central frente a episodios de volatilidad.En la práctica, la operación implicó que el Tesoro estadounidense comprara pesos e inyectara dólares en un contexto de fuerte dolarización de carteras y presión sobre el mercado cambiario antes de las elecciones.El uso de US$2500 millones de esa línea ya había sido oficializado tanto por el Departamento del Tesoro estadounidense como por el propio BCRA. También se sabía que la asistencia había sido cancelada antes de fin de año. Sin embargo, hasta ahora no se conocía cuál había sido el costo financiero efectivo de la operación ni bajo qué condiciones se había ejecutado.El 9 de enero, cuando se anunció oficialmente la cancelación total del tramo utilizado, Bessent publicó un extenso mensaje en X en el que celebró la operación y sostuvo que Estados Unidos había obtenido “tens of millions in USD profit for the American taxpayer” (“decenas de millones de dólares de ganancias para los contribuyentes estadounidenses”).El funcionario también destacó que la Argentina había repagado “rápida y completamente” el uso limitado de la línea y afirmó que el Exchange Stabilization Fund (ESF) -Fondo de Estabilización Cambiaria- había actuado exactamente como el Congreso estadounidense había previsto: como una herramienta de estabilización ante “presiones agudas y urgentes de iliquidez” sobre el mercado cambiario y financiero argentino.La diferencia entre las “decenas de millones” mencionadas por Bessent y los US$17.743 informados ahora por el BCRA no implica necesariamente una contradicción. En el mercado consideran posible que el interés explícito informado en los balances represente solo una parte del costo total de la operación y que las ganancias mencionadas por el Tesoro estadounidense hayan incluido spreads implícitos, diferencias cambiarias u otros eventuales mecanismos financieros asociados a la operatoria.Los estados contables tampoco detallan cómo se concretó la cancelación del swap ni cuál fue la fuente específica de financiamiento utilizada para devolver los fondos al Tesoro estadounidense.Según pudo reconstruir LA NACION a través de una fuente con conocimiento directo de la operación, la cancelación se realizó mediante un préstamo obtenido con el Bank for International Settlements (BIS), la institución con sede en Basilea que funciona como banco de los bancos centrales y con la que históricamente el BCRA realizó operaciones de liquidez de corto plazo. En el mercado financiero, de todos modos, esa posibilidad era considerada altamente probable.El ESF, administrado por el Tesoro de Estados Unidos, es uno de los principales instrumentos de asistencia cambiaria y financiera de Washington. Creado en la década del 30, el fondo interviene en mercados internacionales y opera con monedas y activos financieros, incluidos Derechos Especiales de Giro (DEG) del FMI.En los últimos seis meses, además, el BCRA recurrió al ESF para comprar DEG y afrontar vencimientos con el FMI. La última operación fue el 28 de abril, por el equivalente a US$819 millones. Antes, el 29 de enero, había adquirido otros US$808 millones, mientras que la primera asistencia se había concretado el 15 de octubre de 2025 —en plena tensión cambiaria previa a las elecciones legislativas— por US$872 millones. Esa fue la única de las tres operaciones incluida dentro del esquema del swap anunciado entre la Argentina y Estados Unidos.El ESF tiene actualmente en su poder el equivalente a unos US$173.000 millones en DEG, el activo de reserva internacional creado por el FMI. Su valor surge de una canasta integrada por las principales monedas del mundo —dólar, euro, yen, yuan y libra esterlina— y todas las operaciones del organismo multilateral, desde desembolsos hasta pagos de intereses, se expresan en esa unidad de cuenta.Ese respaldo financiero de Washington también quedó reflejado en el acuerdo firmado en abril de 2025 entre la Argentina y el FMI por US$20.000 millones, del cual ya se desembolsaron más de US$14.000 millones. El programa, impulsado con fuerte apoyo de la administración Trump, implicó además que el organismo multilateral incrementara todavía más su exposición sobre la Argentina, que ya era su principal deudor.