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El gobierno de Trump acusa a Yale de discriminar a estudiantes blancos y asiáticos
El Departamento de Justicia sostuvo que la facultad de Medicina continuó aplicando criterios étnicos pese al fallo de la Corte Suprema contra la acción afirmativa
WASHINGTON.– La administración de Donald Trump volvió a intensificar su ofensiva contra las universidades estadounidenses al acusar este jueves a la Facultad de Medicina de Universidad Yale de discriminar a candidatos blancos y asiáticos en sus procesos de admisión, en un nuevo capítulo de la batalla política y cultural que la Casa Blanca libra contra las políticas de diversidad en la educación superior.El Departamento de Justicia afirmó que, tras una investigación de un año, concluyó que la escuela de medicina de Yale continuó utilizando criterios raciales para seleccionar estudiantes pese al fallo de la Corte Suprema de 2023 que prohibió las políticas de discriminación positiva en las universidades estadounidenses.“Documentos internos de Yale muestran que su dirección seleccionó intencionalmente a los candidatos en función de su raza”, sostuvo el organismo en un comunicado.Según la investigación, los postulantes negros e hispanos tenían muchas más probabilidades de avanzar en el proceso de admisión que candidatos blancos o asiáticos con credenciales académicas similares.El Departamento de Justicia aseguró incluso que, según sus cálculos, “el uso de la raza por parte de Yale resultó en que un candidato negro tuviera hasta 29 veces más probabilidades de obtener una entrevista de admisión que un candidato asiático igualmente fuerte con antecedentes académicos similares”.La universidad no respondió de inmediato a los pedidos de comentarios de medios estadounidenses.La ofensiva se inscribe dentro de la amplia campaña impulsada por Trump contra universidades consideradas demasiado progresistas o alineadas con la llamada cultura “woke”, término utilizado de manera peyorativa por sectores conservadores para cuestionar políticas inclusivas y de diversidad racial y de género.Universidades de élite como blancoDesde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump convirtió a las instituciones académicas de élite en uno de sus principales blancos políticos. Su gobierno exige cambios en programas educativos, mecanismos de admisión y estructuras internas de diversidad, al tiempo que utiliza el financiamiento federal como herramienta de presión.La administración republicana también redujo o congeló fondos destinados a investigación universitaria como parte de un ajuste presupuestario más amplio y de su disputa ideológica con el mundo académico.El caso Yale se suma a otro ataque similar lanzado la semana pasada contra la Facultad de Medicina de Universidad de California, específicamente la UCLA, también acusada de favorecer racialmente a ciertos grupos de estudiantes.La investigación retoma además la línea argumental que llevó a los históricos litigios contra Universidad Harvard y la Universidad de Carolina del Norte, casos que desembocaron en el fallo de la Corte Suprema de 2023 que declaró ilegales los programas de acción afirmativa basados en raza.Durante décadas, muchas universidades estadounidenses defendieron esos mecanismos como una forma de promover la diversidad y corregir desigualdades históricas. Sin embargo, el máximo tribunal consideró que esos criterios violaban el principio de igualdad ante la ley.El gobierno de Trump sostiene que Yale ignoró esa decisión y continuó aplicando admisiones basadas en el origen racial de los postulantes.Antes de iniciar eventuales acciones judiciales, el Departamento de Justicia indicó que buscará alcanzar una “resolución amistosa” con la universidad para que adapte sus prácticas a la legislación federal.La ofensiva también refleja un cambio profundo en la política de derechos civiles impulsada por la actual administración. Durante años, las investigaciones federales se concentraron en casos de discriminación contra minorías raciales. Bajo Trump, en cambio, distintos organismos gubernamentales comenzaron a priorizar denuncias de discriminación contra estudiantes blancos y asiáticos.La Casa Blanca interpreta además de forma expansiva el fallo de la Corte Suprema y sostiene que cualquier consideración de la raza en procesos educativos resulta ilegal, aunque especialistas y defensores de la acción afirmativa argumentan que la sentencia deja márgenes más ambiguos.Agencia AFP y The Washington Post