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Racing y el día después de declarar la guerra contra la AFA: “Esto no va a ser gratis”
Las próximas horas (o días) serán importantes para que la Academia eche luz sobre sus pasos a seguir en esta historia; un escenario complejo
Escándalo. En el diccionario de la Real Academia Española, “hecho o dicho considerados inmorales o condenables y que causan indignación y gran impacto públicos”. También, en otra de sus acepciones, “desenfreno, desvergüenza, mal ejemplo”. Además alude a “alboroto, tumulto, ruido”. La palabra, en toda su magnitud, le cabe al arbitraje de Darío Herrera (con Pablo Dóvalo como apoyo en el VAR) en Rosario Central-Racing y las consecuencias que generó, con la injusta expulsión a Adrián Martínez que marcó un punto de inflexión en el encuentro que el cuadro de Avellaneda perdería 2-1 (ya con nueve futbolistas) en tiempo suplementario, por los cuartos de final del Apertura.Para Diego Milito, luego de un año y medio al frente de Racing, el silencio o la diplomacia dejaron de ser momentáneamente la vía para (sobre)llevar la relación con la Asociación del Fútbol Argentino. “Nos sentimos robados. El fútbol argentino está roto y no da para más”, disparó el presidente de la Academia, cuya declaración no sólo reflejó el sentir de buena parte de los racinguistas (y hasta de futboleros de otros cuadros) respecto a la profunda crisis de credibilidad del arbitraje en el país. También significó posicionarse claramente de un lado de la grieta del mundo de la pelota.“Lo que pasó fue la gota que rebalsó el vaso. Esto no es una declaración aislada, es marcar postura de algo que veníamos viendo y sintiendo. Y por eso Diego dijo basta”, subrayó una fuente de la dirigencia de Racing, ante la consulta de LA NACION, en las horas posteriores al testimonio más osado de Milito desde que es dirigente. En ese sentido, otro de los miembros de la directiva albiceleste que habló con este medio, coincidió y alertó: “Esto no va a ser gratis, ahora hay que bancarla. Todos estamos de acuerdo en lo que hizo Diego y creemos que era necesario poner un alto”.Más allá del terreno de juego, el fútbol también tiene su campo de batalla político. Desde Racing aseguran que “no se busca una guerra con la AFA”, pero las palabras de Milito detonaron como granadas en un campo minado de rosca. “Sentimos que la gente del fútbol, más allá de la de Racing, vio lo mismo que dijo Diego. Y el hincha de nuestro club tiene que saber que más que nunca necesitamos estar juntos, ir alineados con el mensaje de nuestro presidente”, consideró otro de los directivos que habló con LA NACION.Hacia el cierre de un semestre que Gustavo Costas calificó sinceramente como “un desastre”, ya que el equipo no dio la talla y los hinchas mostraron su desencanto con la gestión de Milito, cuya comisión directiva fue insultada en los últimos dos partidos disputados en Avellaneda, el “todos juntos” que supo acuñar el carismático entrenador ahora es recogido por la dirigencia con tono de épica: “Tenemos que ir todos juntos, pase lo que pase, porque esto es por el bien del fútbol”.El estallido de Milito se dio luego de un arbitraje tuvo una vara diferente para ponderar las jugadas “chiquitas” y también las grandes en perjuicio de la Academia, pero se cocinó mucho antes. Racing, por ejemplo, no había querido sumarse a la serie de mensajes públicos que distintas instituciones de Primera y también del ascenso habían sacado en sus redes sociales para apoyar a Claudio Tapia y Pablo Toviggino, presidente y tesorero de la AFA, respectivamente, cuando desde la Casa Madre de la pelota esgrimían que las causas judiciales que tienen en la mira ambos directivos “son meras operaciones” en su contra.Kevin Feldman, secretario general del club y dirigente más empoderado por Milito durante esta gestión, es quien representa a Racing en la AFA junto con Martín Ferré, el vicepresidente segundo. Feldman, sobre quien en la interna diaria del club hay recelo por distintas actitudes con varios actores del día a día institucional, no rompió durante las reuniones de Comité Ejecutivo, más allá de estar en desacuerdo con varios lineamientos de Tapia y compañía. “Diego siempre apeló a la cautela y esperar para dar pasos”, explicó una alta fuente de la Academia sobre los intentos previos de Milito por no quebrar desde el vamos la sintonía con los popes del fútbol nacional.Sin embargo, y aunque Racing fue parte de las votaciones en la AFA sin plantear disidencias hasta ahora, no haberse sumado con mensajes en redes sociales a respaldar al dúo Tapia-Toviggino ya fue registrado en las oficinas del predio Lionel Messi de Ezeiza como una señal cuasi opositora. Antes y después de eso, hubo arbitrajes perjudiciales para con la Academia. Y Gustavo Costas, quien en la primera fecha del Clausura 2025 se había enfurecido por la labor de Nicolás Lamolina en la derrota ante Barracas Central, en Avellaneda, se sentía solo.Tanto en ese duelo, por el que recibió cuatro fechas de suspensión que luego le fueron recortadas (pedido de disculpas mediante), como en los clásicos como visitante ante Independiente y Boca, con sendos arbitrajes de Nicolás Ramírez, el director técnico exhibía su bronca al costado del césped y/o en las conferencias de prensa, tanto con frases contundentes o con irónicas miradas o sonrisas. Frente a Estudiantes, por los octavos de final de este Apertura, hubo una cifra elocuente: 18 faltas a favor del Pincha y apenas un tiro libre para la Academia en 90 minutos.Costas, quien en la noche del Gigante de Arroyito también se indignó por las decisiones de Herrera (que dirigirá el Mundial), se marchó sin hablar. Su hijo y ayudante de campo, Gonzalo, había sido expulsado por gritarle “corrupto” al encargado de impartir justicia. La centralidad quedó puesta en la figura de Milito, cuya alocución de 1 minuto y 57 segundos, sin aceptar preguntas, marcó un antes y un después.“Diego no quiere ir por la AFA ni llevarse puesto a alguien por un lugar ahí adentro”, expresó uno de los directivos consultados por LA NACION, mientras que otro agregó que “la AFA ve en Milito a una especie de ‘enemigo’ que puede desestabilizar un esquema que preestablecido, pero no es idea de él ir por un puesto. Lo que dijo fue para representar los intereses del club y no por dejar en jaque a Tapia y Toviggino”.Las próximas horas (o días) serán importantes para que Racing eche luz sobre sus pasos a seguir en esta historia. “El Comité Ejecutivo de la AFA lo integran seis o siete equipos y Racing no está”, afirmó Hernán Lacunza, vicepresidente primero de la Academia, quien en diálogo con Urbana Play sostuvo que “el robo fue evidente”, en alusión al arbitraje. Más allá de la declaración de Lacunza, Racing sí integra (al menos hasta ahora) el Comité Ejecutivo, ya que Milito es vocal titular en la estructura."NOS SENTIMOS ROBADOS"💣 Diego Milito, presidente de Racing, desde Rosario pic.twitter.com/zuBNHhjyfl— SportsCenter (@SC_ESPN) May 14, 2026El club que ya no integra ese espacio de la Asociación es River, que había anunciado su salida el 5 de marzo, cuando alegó en un comunicado “la falta de mecanismos claros y previsibles en la toma de decisiones”. Justamente la relación entre el Millonario y la Academia tuvo un cortocircuito enorme a mediados del año pasado, cuando Maximiliano Salas se marchó de Avellaneda a Núñez al ejecutar la cláusula de rescisión. Milito había acusado de “no tener códigos” a la gestión de River, mientras que Stéfano Di Carlo (actual presidente y en aquel entonces secretario general) le había contestado que “faltaba a la verdad”.Pese a aquel cortocircuito, y mientras en Racing apelan al hermetismo sobre cómo serán los pasos a seguir respecto al vínculo con la AFA, las fuentes consultadas no descartaron unirse al Millonario y también a Estudiantes, que de la mano de Juan Sebastián Verón tiene un abierto enfrentamiento con la conducción Tapia-Toviggino. “No sería descabellado pensar en Racing, River y Estudiantes como punta de lanza, otros dirigentes también piensan lo mismo pero no se animan, al menos por ahora, a decirlo”, confiaron desde la Academia.“Después de lo que vi en el partido en Rosario, más que nunca la guardia alta para el sábado contra Rosario Central. ¡Es increíble!”, posteó Rodolfo D’Onofrio, ex presidente del Millonario. Néstor Grindetti, mandamás de Independiente, había elaborado una crítica previa a enfrentarse con Central, en octavos de final, aunque en ese encuentro la tarea de Yael Falcón Pérez no tuvo gravitación en el resultado final. ¿Puede el “espanto” unir a los archirrivales de Avellaneda? “Independiente está en una situación diferente, tiene elecciones este año, pero hubo críticas que coinciden con lo que vemos”, sostuvieron desde la vereda celeste y blanca de la ciudad.Las figuras de Grindetti en el Rojo y Lacunza en Racing, nombres propios con un pasado extenso y visible en el PRO, respaldaron las acusaciones de espacios opositores en ambos clubes sobre el intento de ese espacio político por “copar” ambas instituciones. En ese sentido, en la campaña presidencial de Milito había aparecido la figura de Fernando Marín, quien encabezó el gerenciamiento académico desde 2001. El empresario, muy cercano al ex presidente Mauricio Macri, reapareció públicamente luego del controvertido arbitraje de Herrera en Rosario.Marín –en diálogo con Infobae- se autodefinió como el encargado “de armar prácticamente todo el andamiaje” para que Milito llegara a la presidencia albiceleste: “Yo estuve al lado de Milito, pegado a él, cuando se separó de la secretaría técnica de (Víctor) Blanco, que fue un gran presidente”. “Tengo 42 reuniones grabadas de Milito, ¡42! Algunas íntimas con Milito y (Hernán) Lacunza, la mesa chica; y después las fuimos extendiendo más. Tengo textos, audios. Lo único que quería era ayudarlos. Y sin embargo, Milito anuncia su candidatura y de un día para el otro se olvida de llamarme. A esto le pongo un sello: ingratitud”.La declaración del empresario, cuya gestión después del campeonato logrado en el Apertura 2001 estuvo signada por la desinversión y la herencia de los problemas al club (Fernando De Tomaso fue quien lo sucedió en 2006), confirma en la interna política de Racing que “jugó” sost