Agro: reclamo sectorial, respuesta global

A comienzos de la década de 1960, la producción de granos y oleaginosas era de alrededor de 20 millones de toneladas. Quince años después, la cifra era la misma. Hoy se ubica en 160 millones. Contra lo que escuché en la facultad, existe demanda externa por nuestros productos y el hombre de campo hace cálculo económico.El aumento de la producción no fue uniforme a lo largo del tiempo, sino que registró saltos, a partir de un par de variables que están fuera del control del productor individual: la desaparición de la brecha cambiaria y las retenciones a las exportaciones. Porque acercaron el valor de lo que el oferente recibe cuando vende su producción al valor de lo que tiene que entregar cuando compra insumos.Ni milagro ni magia: “Economía I”, como designamos en la universidad al curso más elemental de análisis económico.Hoy la brecha desapareció y las retenciones están en vías de. Es totalmente entendible que, en un evento como el del sábado pasado, en la Sociedad Rural Argentina, su dirigencia reclame por la eliminación de las retenciones que todavía subsisten, y que la medida sea permanente. Como también es totalmente entendible que el Gobierno condicione el pedido a la marcha de la recaudación, dentro de una política cuyo centro es el equilibrio fiscal.Al respecto, los números son contundentes. Entre junio de 2025 y de 2026, la recaudación impositiva, aduanera y previsional total aumentó 23,7%, bien por debajo de la tasa de inflación interanual, que se ubicó algo por encima de 30%.La desagregación del resultado total, por tipo de gravamen, muestra una notable heterogeneidad. En efecto, mientras la recaudación por IVA (DGI) aumentó 28,1%, y las recaudaciones por seguridad social entre 28% y 30%, la recaudación por retenciones a las exportaciones disminuyó 27,8% ¡en pesos! A quien sospecha que en junio pasado ocurrió algo extraordinario, le digo que entre el primer semestre del año pasado y el del corriente año, mientras la recaudación total aumentó 25,9%, la generada en retenciones de exportación cayó 20,3%.Nada de esto es por error, sino por diseño. La pulseada entre la pretensión sectorial y las consideraciones generales es entendible y forma parte de la inevitable conflictividad que tiene dentro de sí toda política económica. La cuestión no pasa por la desaparición de los conflictos, sino por su digestión de manera incruenta.

Fuente: La Nación