Economía
Los cambios de Milei para el Banco Central, el cartel que quiere “tirar” y el futuro de Bausili
Hace apenas tres años, el entonces candidato presidencial Javier Milei proponía “dinamitar” el Banco Central (BCRA) y definía al peso como “excremento”. Este jueves, por cadena nacional, el Presidente anunciará una reforma que, según consideran en Casa Rosada, resulta “equivalente a cerrarlo”. La diferencia es que, en lugar de eliminar la institución, el Gobierno buscará reducirla a una función mucho más acotada: preservar el valor de la moneda y actuar como proveedor de liquidez, sin posibilidad de financiar al Estado.Según pudo reconstruir LA NACION, Milei enviará al Congreso un proyecto para modificar la Carta Orgánica del BCRA que tendrá cuatro ejes centrales. El primero será establecer que el único mandato de la autoridad monetaria sea preservar el valor de la moneda. El segundo, prohibir de manera taxativa el financiamiento directo e indirecto al Tesoro Nacional. El tercero, eliminar las letras intransferibles emitidas por el Estado en favor del Banco Central. Finalmente, la iniciativa buscará fortalecer la gobernanza de la entidad, otorgando mayor estabilidad a sus autoridades y elevando los requisitos para remover al presidente y al directorio.Durante su viaje a Perú, donde recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de San Martín de Porres, Milei adelantó parte del contenido del proyecto. “El BCRA va a volver a tener como misión fundamental preservar el valor de la moneda. Va a estar prohibido financiar de manera directa o indirecta al fisco”, afirmó. Luego fue un paso más allá al sostener que quienes violen ese principio deberían afrontar consecuencias penales. “Se va a considerar una estafa y una asociación ilícita. Van a ir presos el presidente del BCRA, el directorio, el Ejecutivo y diputados y senadores que aprueben presupuestos con déficit fiscal”, sostuvo.El cambio también tendrá una fuerte carga simbólica. En el Gobierno anticiparon que pretenden reemplazar el cartel instalado en la sede del Banco Central desde la reforma de 2012, donde se establece que la entidad debe “promover la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social”. En Casa Rosada aseguraron que el Presidente quisiera “tirarlo”. En su lugar, volvería la inscripción similar a la que rigió hasta ese año: “Es misión primaria y fundamental del Banco Central de la República Argentina preservar el valor de la moneda”. La iniciativa apunta precisamente a revertir la reforma impulsada durante el segundo mandato de Cristina Kirchner, cuando Mercedes Marcó del Pont presidía la autoridad monetaria. A juicio del oficialismo, aquella modificación amplió el mandato del BCRA, debilitó su independencia y facilitó el financiamiento monetario del déficit fiscal. El nuevo proyecto busca recorrer el camino inverso y blindar por ley uno de los pilares del programa económico de Milei: que el Tesoro no pueda volver a financiarse mediante emisión.La situación institucional del presidente de la autoridad monetaria, Santiago Bausili, también forma parte de las discusiones que rodean la reforma. En Balcarce 50 analizan cuál será la secuencia para avanzar con su designación definitiva. La posibilidad que tiene mayor fuerza es impulsar el tratamiento de su pliego una vez aprobada la nueva Carta Orgánica, de modo que quede formalizado bajo las reglas que propone el proyecto. Por el momento, el expediente permanece en la Comisión de Acuerdos del Senado.Bausili ejerce la presidencia del Banco Central en comisión desde el 11 de diciembre de 2023. El decreto de designación estableció que completará el mandato institucional vigente hasta septiembre de 2028 y, bajo la legislación actual, su nombramiento definitivo requiere el acuerdo del Senado.La reforma también está alineada con una de las recomendaciones formuladas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la segunda revisión del programa con la Argentina, publicada en mayo. En ese documento, el organismo planteó la conveniencia de fortalecer la independencia, la gobernanza y los resguardos institucionales del Banco Central una vez consolidado el proceso de estabilización macroeconómica.
Fuente: La Nación