La UNAM frenó su proceso de admisión por sospechas de fraude con inteligencia artificial

CIUDAD DE MÉXICO.– La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la principal casa de estudios de ese país, quedó sumida en una crisis después de que surgieran sospechas de fraude con inteligencia artificial en su examen de admisión. La controversia obligó a suspender las inscripciones y dejó en vilo a más de 158.000 aspirantes que rindieron la prueba entre mayo y junio. La medida, sin precedentes en sus 115 años de historia moderna, puso en jaque la credibilidad de la institución.El conflicto estalló tras la difusión de análisis independientes que detectaron resultados “atípicos” y un incremento inusual de los puntajes más altos, sobre todo en carreras como Medicina y Derecho. Helios Ocaña, programador y especialista en IA, examinó el desempeño en tres carreras y concluyó que la media de respuestas correctas se había triplicado. Otros analistas señalaron un cambio abrupto frente a las tendencias de 2021 a 2025.La prueba se realizó por primera vez en línea. Los aspirantes debían mantener encendida la cámara y el micrófono, mientras un supervisor podía pedirles que mostraran la habitación para comprobar que no recibían ayuda externa. La universidad sostuvo que la plataforma también utilizaba inteligencia artificial para registrar conductas sospechosas y reforzar el control humano. Las dudas crecieron después de que aparecieran en redes sociales mensajes anónimos de personas que afirmaban haber usado IA para resolver la prueba. También surgieron denuncias sobre la supuesta venta de preguntas y respuestas por hasta 4000 pesos mexicanos, unos 220 dólares, e incluso ofrecimientos para suplantar la identidad de postulantes. Ninguna de esas acusaciones fue confirmada oficialmente.El rector Leonardo Lomelí ordenó detener las inscripciones y convocó a un comité técnico integrado por 16 académicos. El grupo deberá revisar las evidencias, evaluar el sistema y presentar esta semana sus recomendaciones. “No podemos permitir que el acceso a la universidad se vea afectado por aquellos aspirantes que pudieron tener algún tipo de ayuda, en perjuicio de quienes estudiaron y se prepararon”, advirtió Lomelí.La decisión abrió un dilema complejo. Una opción es repetir el examen de manera presencial; otra, revisar solo los casos sospechosos y respetar los resultados del resto. Algunos especialistas consideran que una nueva prueba sería la única vía para recuperar la credibilidad de la institución. Otros advierten que obligar a rendir otra vez castigaría a quienes cumplieron las reglas.Las protestas reflejan esa división. Aspirantes que obtuvieron un lugar exigen que se respeten los resultados. Otros, que quedaron fuera por pocos puntos, reclaman una nueva prueba presencial. Ángel Noé Castañeda, de 18 años, consiguió una vacante en Literatura Dramática y Teatro después de prepararse durante seis meses. “No tengo que probar otra vez que me merezco ese lugar”, afirmó frente a Rectoría.Daniela Donato, de 21 años, buscaba ingresar a Medicina por tercera vez y estaba dispuesta a repetir la evaluación. Santiago González, que obtuvo 119 puntos sobre 120, sostuvo que el examen presencial ofrece más confianza.El caso también puso bajo presión a Territorium Life, la empresa encargada de la plataforma.Por otro lado, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió: “Tienen que ver cómo se cometió este fraude”, afirmó.La UNAM ofrece este año unos 50.000 lugares, pero solo cerca de 21.000 dependen del examen. Las clases debían comenzar el 10 de agosto, pero el proceso permanece paralizado. El informe del comité no solo definirá el futuro inmediato de miles de estudiantes: también marcará un precedente sobre el uso de inteligencia artificial en los sistemas universitarios de admisión.Agencias ANSA, AP y diario El País

Fuente: La Nación