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Teresa García, sobre la estrategia del PJ para habilitar otra candidatura de Cristina Kirchner: “Es quien mejor visualiza los tiempos que vienen”
Sobre el escritorio de la diputada nacional Teresa García hay un libro, La hora de los depredadores, del ensayista italiano Giuliano da Empoli. “Es muy ilustrativo”, dice mientras señala el ejemplar que describe un escenario regido por líderes disruptivos y magnates tecnológicos. La frase funciona como una síntesis de su mirada sobre el presente político y también sobre el momento que atraviesa el peronismo. Para la legisladora y secretaria nacional del PJ, el espacio perdió capacidad para interpretar la crisis de los sectores populares y, antes de discutir candidaturas, debe volver a definir qué proyecto quiere ofrecerle a la sociedad. “Si no, terminamos con un gobierno de parches, como el que ya tuvimos”, sostiene al evocar la presidencia de Alberto Fernández.Pese a esa autocrítica, no deja dudas sobre quién considera que debe conducir esa reconstrucción: “Creemos que Cristina es quien mejor puede visualizar los tiempos que se vienen”. García recibió a LA NACION en su despacho del Congreso. A lo largo de la entrevista insistió en la necesidad de recuperar una agenda centrada en el trabajo y la distribución del ingreso, reivindicó el papel de los trabajadores como eje histórico del peronismo, cuestionó a la CGT y admitió que la derrota de 2023 abrió un debate que el partido todavía no logró saldar.En ese contexto, confirmó que el PJ trabaja en una estrategia jurídica e internacional para intentar revertir la inhabilitación de Cristina Kirchner y habilitar una nueva candidatura. “Tiene que seguir siendo quien marque el rumbo político del peronismo”, afirma.También defendió las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) como mecanismo para ordenar la interna y rechazó la reforma electoral impulsada por el Gobierno.−¿En el PJ se está pensando en estrategias jurídicas para que Cristina Kirchner pueda ser candidata el año que viene?−Sí, estamos trabajando en tres planos. Uno es el territorial, con nuestra presencia en San José 1111 para evitar que se naturalice lo que consideramos una detención arbitraria e injusta. El otro es el judicial, donde trabaja el equipo jurídico de Cristina. Y el tercero es el internacional.Creemos que la causa fue amañada y que la Corte ni siquiera analizó el expediente en profundidad. No puedo anticipar el resultado de ninguna de esas estrategias, pero sí puedo decir que buscamos mantener vigente el reclamo. Cuando Cristina anunció que iba a ser candidata en la tercera sección electoral, una semana después la detuvieron. Si su candidatura hubiera sido inocua, eso no habría ocurrido."Vamos a pelear hasta el último día para que Cristina sea candidata. Hay un antecedente sobre Marine Le Pen en donde el Superior Tribunal frances le revierte la inhabilitacion para ocupar cargos públicos porque privilegia el derecho del pueblo francés a elegir sus gobernantes"… https://t.co/IjST7wlsZi— Eduardo Valdés (@eduardofvaldes) July 16, 2026−Mencionó el plano internacional. ¿Me puede dar más detalles de esa estrategia? −Estamos ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Además contamos con el acompañamiento de quien fue abogado de Lula [Da Silva] y vamos a recurrir a todos los organismos internacionales donde podamos denunciar lo que consideramos una proscripción.−Axel Kicillof es, según las últimas encuestas, el dirigente peronista que mejor imagen tiene. ¿Debería ser el candidato del peronismo el año que viene? −Bueno, él ha planteado hace pocos días que lo mejor que le podría pasar al peronismo es ir a una PASO. Yo creo en eso, porque en realidad, además de ser una ley nuestra, es lo que más fácilmente dirime la representatividad de los dirigentes. Si no, ¿de qué otra manera? Después hay quejas con el dedo.Axel es un dirigente con muy buena performance, pero hay otros que también empiezan a dar batalla y nosotros somos un frente, donde también está el Frente Renovador, por ejemplo. Falta mucho tiempo todavía. Antes de discutir candidaturas hay que acordar qué políticas vamos a llevar adelante. Si no, terminamos con un gobierno de parches, como el que tuvimos. Hay dos temas centrales. El primero es la deuda con el FMI. Creemos que el esquema de pagos será inviable y, mientras se priorice esa deuda, será muy difícil destinar recursos a salud, educación y otras políticas públicas. El segundo es la Justicia. No digo que todo el Poder Judicial funcione igual, pero sí creo que existe una estructura que opera políticamente desde hace muchos años. Habrá que ver también qué ocurre con los pliegos que impulsa el Gobierno porque, a mi entender, apuntan a consolidar ese esquema. Nunca en el peronismo la unidad está descartada−¿Cómo explica que en el Senado, parte del bloque PJ acompañó la mayoría de los pliegos enviados por Javier Milei, incluso la prórroga de Carlos Mahiques como juez de la Casación? −Creo que esa discusión va a seguir existiendo. Cada pliego deberá analizarse para distinguir cuáles son inocuos y cuáles forman parte de una estrategia para blindar un determinado esquema judicial. Tengo plena confianza en el bloque del Senado y estoy segura de que esa discusión ya se está dando.−¿La unidad en el PJ no está descartada? −Nunca en el peronismo la unidad está descartada, siempre el peronismo ha dado distintas batallas. Cuando dicen, no, bueno, porque el peronismo nunca hizo uso de las PASO, eso es mentira. En el 2023 fue Sergio Massa con [Juan] Grabois a una PASO, a una contienda. Luego tuvimos la experiencia con [Florencio] Randazzo, que cuando reclamó tener el sello del PJ y el número de lista, nosotros armamos Unidad Ciudadana. No es la primera vez que hay contienda y tensión interna del peronismo. Tampoco está descartada una lista única. El año pasado también se especuló con que no habría acuerdo en la provincia de Buenos Aires y finalmente lo hubo.−¿La búsqueda de unidad tiene que ver con no allanar el camino de reelección a Milei?−Siempre es mejor que las fuerzas del campo nacional compitan unidas, porque eso mejora las posibilidades electorales. Pero no es una condición excluyente. Nosotros también recuperamos el gobierno con Unidad Ciudadana.−¿Podría el kirchnerismo competir con un sello diferente al del PJ?−No. Que el PJ haya atravesado conflictos internos otras veces no significa que vaya a ocurrir ahora ni que pensemos competir con otro sello. Hoy, toda la actividad del partido está orientada a fortalecer al PJ a partir de los problemas de la sociedad, no de las discusiones entre dirigentes.−¿Está de acuerdo con la reforma electoral que plantea el Gobierno?−Lo primero que digo es que el sistema electoral no puede seguir indefinido a esta altura del año. Pero la discusión no pasa solo por sostener o eliminar las PASO. También incluye la reforma de los partidos políticos y su financiamiento. Este gobierno construyó desde el primer día un discurso contra la política y los partidos. Pero la democracia se sostiene sobre los partidos políticos. Si se los desfinancia, la política queda en manos de quienes tienen recursos privados para financiar campañas. Eso forma parte de un mismo plan. Primero fue la Ley Bases, después otras reformas como la Ley de Glaciares y ahora la Ley de Tierras. Son piezas de una misma estrategia que, a mi entender, favorece intereses privados y también extranjeros.−Entiendo que están en contra de toda la reforma electoral propuesta por el Gobierno. ¿Lo conversaron con los gobernadores peronistas? Algunos de ellos, como Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil, ya anticiparon su apoyo. −Nosotros estamos en contra de eliminar las PASO por ser el único elemento viable que tenemos para garantizar la representatividad de quienes quieren competir. Ese es nuestro motivo. Ahora, hay gobernadores que ya han manifestado, como usted dice, que están a favor de eliminar las PASO por dos razones. La primera es porque el Gobierno los apura, los presiona con distintas acciones y ya hemos tenido algunas opiniones de algunos gobernadores como Jalil y algún otro, como Gustavo Sáenz, pero que en verdad le son funcionales al Gobierno. Son los legisladores que se sientan para dar quorum o votar todas las medidas del Gobierno. Por un lado, porque se sienten cómodos en su vínculo con el Gobierno, esperando que haya alguna devolución por votar sus leyes, cosa que hasta ahora no ha sucedido. El otro tiene que ver con un error del propio peronismo: haber desacoplado las elecciones provinciales de la nacional. Esa decisión terminó fragmentando al espacio y debilitando su carácter federal. Pasamos de gobernar 15 provincias a quedarnos con cinco. Esa fragmentación puede garantizar legisladores a algunos gobernadores, pero no fortalece un proyecto nacional. Cristina tiene que seguir siendo quien marque el rumbo político del peronismo−¿Rechaza también el desdoblamiento de la elección de la provincia de Buenos Aires?−Por uno hablan sus hechos: el año pasado, cuando fue esta discusión en la provincia de Buenos Aires, yo no solamente me manifesté públicamente en contra del desdoblamiento, sino que presenté un proyecto de ley de concurrencia. El peronismo no puede aparecer dislocado en cien mil pedazos. Y si bien es cierto que el resultado electoral de la provincia de Buenos Aires fue favorable a los territorios, a los intendentes, debilitó el peso nacional de la provincia de Buenos Aires. Y cuando prevalecen los intereses locales es muy difícil revertir después el resultado nacional. Es muy difícil. −Muchos dirigentes del PJ del interior, incluso gobernadores, cuestionan que el partido se volvió demasiado centrado en el AMBA ¿Comparte ese diagnóstico? −No. Yo recuerdo la época de Alberto Fernández como presidente del partido. La sede de Matheu prácticamente nunca se abrió y el partido no convocaba a los sectores de la sociedad con problemas. Hoy el partido tiene una convocatoria abierta. Por ejemplo, el lunes convocamos a representantes de todas las provincias, legisladores y organizaciones para defender la Ley de Tierras. Esa ley nos llevó diez años construir y fijó un lími
Fuente: La Nación