EE.UU. y Arabia Saudita atacan en Irak a milicias aliadas de Irán y crece el temor a que se desborde la guerra

EL CAIRO.– Menos de cinco días del alto el fuego que había puesto en pausa los ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán, la guerra en Medio Oriente volvió a encenderse con un intercambio de bombardeos que amenaza con desbordar el conflicto a toda la región.Estados Unidos y Arabia Saudita lanzaron el miércoles un ataque conjunto contra grupos armados respaldados por Irán en Irak, los primeros bombardeos estadounidenses en la zona desde que el ‌presidente Donald Trump suspendió las operaciones la semana pasada.Irán, por ‌su parte, ⁠dijo que disparó contra bases estadounidenses en Jordania y contra barcos en el estrecho de Ormuz, lo que llevó a Trump a prometer ataques de represalia. Teherán informó antes de que un proyectil estadounidense impactó en la ciudad noroccidental de Piranshahr, cerca de la frontera con Irak.“Les daremos duro”, declaró Trump a Fox News, aunque añadió, en cuanto a la posibilidad de ​futuras conversaciones ⁠con Irán: “Vamos a dejar que ⁠sigan hablando”.El Ejército de Jordania dijo que sus defensas antiaéreas interceptaron cinco misiles lanzados desde Irán a primera hora del miércoles, horas después de que el de Estados Unidos reportara el derribo de una andanada de misiles iraníes disparados contra sus fuerzas en Medio Oriente.Washington y Riad indicaron que golpearon de forma conjunta a grupos armados respaldados por Irán en Irak como represalia por los ataques con drones contra objetivos petroleros saudíes lanzados desde Irak.Las Fuerzas de Movilización Popular de Irak, poderosos grupos ‌paramilitares respaldados por Irán e incorporados a las fuerzas de seguridad iraquíes, afirmaron que al menos 20 de sus miembros murieron ​y 32 resultaron heridos en los ataques dirigidos contra varias bases en todo Irak.Fue la primera vez durante la guerra que Arabia Saudita que anunció públicamente su participación en ataques junto a Estados Unidos. Esto podría ampliar el conflicto al involucrar a Riad, de mayoría suní, en combates contra los grupos chiitas aliados de Irán en un nuevo frente.El gobierno ⁠iraquí, liderado por chiitas, uno de los pocos del mundo que mantiene estrechos vínculos militares y diplomáticos tanto con Teherán como con Washington, convocó una reunión de emergencia.La presidencia iraquí denunció los ataques contra los grupos paramilitares como “un ataque inaceptable y una violación flagrante de la ‌soberanía de Irak”, al tiempo que pidió el cese de los ataques contra sus vecinos.EstancamientoLos combates se produjeron tras varios días en los que los mediadores revelaron que se había logrado algún avance en las negociaciones para poner fin a la guerra, que empezó el 28 de febrero con ataques estadounidenses e israelíes contra la república islámica.Aunque ambas partes firmaron un acuerdo provisional en junio, los bombardeos intensos se reanudaron este mes por desacuerdos acerca de la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, la vía marítima crucial para los suministros energéticos del mundo que Irán cerró de facto durante la guerra.Los ataques volvieron a poner de relieve lo difícil que ha sido para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, poner fin a una guerra que es profundamente impopular en su país y que ha hecho que el precio del combustible y de otros productos básicos se dispare mucho más allá de la región.En las últimas semanas, cuatro soldados estadounidenses murieron en los combates, mientras que el Pentágono pidió a un Congreso cada vez más escéptico dinero para cubrir los crecientes costos del conflicto.Las renovadas hostilidades hicieron que el precio del petróleo volviera a subir. El crudo Brent, el estándar internacional, trepó un 3,1% hasta llegar a los 84,58 dólares por barril.Estos choques coincidieron además con la visita a Washington del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que se reunió con Trump el martes.Los ataques cruzados rompen la treguaLa agencia estatal de noticias de Irán, IRNA, difundió un comunicado de la Guardia Revolucionaria del régimen en el que afirmaba que su Fuerza Aeroespacial disparó misiles balísticos contra la Base Aérea Muwaffaq Salti y la sede del Comando Central del Ejército de Estados Unidos en Jordania.En un comunicado, el Ejército jordano señaló que los misiles habían sido “interceptados y destruidos”. Horas antes, el Comando Central de Estados Unidos aseguró que se “mantiene vigilante y en un alto estado de preparación”.Al anunciar los bombardeos en Irak, Washington aseguró que sus acciones habían sido en represalia por los golpes recibidos y advirtió que otros ataques contra sus tropas o la infraestructura energética saudita podrían provocar nuevas medidas.“Aviones de combate estadounidenses y saudíes atacaron múltiples instalaciones logísticas y de armas de terroristas en el este de Irak en una fuerte respuesta a más de 30 ataques con drones aéreos dirigidos por el IRGC en las últimas 72 horas”, dijo el Comando Central de Estados Unidos, utilizando un acrónimo para la Guardia Revolucionaria paramilitar de Irán.El Ministerio de Defensa saudita reconoció los ataques en una publicación en redes sociales y advirtió que el país “no busca una escalada, pero responderá a cualquier agresión que enfrente”.Horas después, la televisión estatal iraní reportó otros ataques estadounidenses contra una ciudad en el noroeste del país, en la frontera con Irak.“Hace unos minutos, un área en la zona fronteriza de Piranshahr fue atacada por bombardeos aéreos del enemigo estadounidense", indicó la cadena estatal.Previamente, la agencia de noticias Fars había citado a un funcionario de la provincia de Azerbaiyán Occidental diciendo que un misil cayó en un sitio despoblado sin causar bajas.Las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), una coalición de grupos armados mayoritariamente chiíes y respaldados por Irán –que está oficialmente bajo el mando del Ejército iraquí– dijo en un comunicado que al menos 20 combatientes murieron y otros 32 resultaron heridos en los ataques nocturnos contra sus emplazamientos en varias partes de Irak.Los grupos que integran las FMP se sumaron a la lucha contra el grupo extremista Estado Islámico después de que éste se apoderara de grandes zonas de Irak en 2014.En 2016, el gobierno iraquí designó a las FMP como una “formación militar independiente” dentro de las fuerzas armadas iraquíes, pero, en la práctica, las milicias han seguido operando con una autonomía significativa. Algunas han lanzado incluso ataques contra instalaciones estadounidenses.El Ejército iraquí dijo que el país está comprometido a “evitar que el territorio iraquí sea utilizado como ruta o punto de lanzamiento para cualquier ataque dirigido contra países hermanos o amigos”.Las milicias iraquíes han negado cualquier implicación en los ataques con drones. La Resistencia Islámica en Irak, un grupo paraguas de formaciones armadas respaldadas por Irán, calificó las acusaciones saudíes de “invenciones” e insinuó que los ataques del lunes fueron perpetrados por los hutíes, quienes afirmaron haber atacado instalaciones petroleras sauditas.El primer ministro de Irak, Ali al-Zaidi, convocó el miércoles una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional del país para discutir los recientes bombardeos.Dos funcionarios del gobierno iraquí, que hablaron bajo condición de anonimato, revelaron que la visita de al-Zaidi a Arabia Saudita prevista para el jueves había sido pospuesta, sin que se haya fijado otra fecha.Las milicias apoyadas por Irán avivan el conflictoArabia Saudita reportó el martes que derribó drones disparados por milicias respaldadas por Irán en Irak por segundo día, mientras que los rebeldes hutíes de Yemen —que también cuentan con el apoyo de Teherán— afirmaron haber obligado a un petrolero saudí a dar la vuelta como parte de su anunciado bloqueo al reino.El lunes, los hutíes dijeron que habían lanzado drones dirigidos a instalaciones petroleras utilizadas para transportar petróleo de la Región Oriental saudí a la ciudad portuaria de Yanbu, en el mar Rojo, una vía de desvío clave para las exportaciones saudíes bloqueadas por el bloqueo iraní de Ormuz. Los rebeldes alegaron que su ataque respondía a un dron saudí que, según afirmaron, violó el espacio aéreo yemení.Imágenes satelitales de Planet Labs del lunes analizadas por AP mostraron daños en la instalación de procesamiento de petróleo de Abqaiq de Aramco en el este del reino. El recinto, la mayor planta de estabilización de crudo del mundo, es una piedra angular de las operaciones de Aramco, con capacidad para procesar aproximadamente 7 millones de barriles de crudo al día.Los ataques contra Abqaiq reivindicados por los rebeldes hutíes en septiembre de 2019 interrumpieron la producción de 5,7 millones de barriles al día, disparando el precio del crudo en todo el mundo y ofreciendo una primera demostración de la vulnerabilidad de las instalaciones petroleras saudíes a ataques con misiles y drones.Por otra parte, un funcionario regional dijo que una refinería de la petrolera Aramco en Jazan, en la costa saudí del mar Rojo, cerró temporalmente debido a los daños causados por un ataque hutí el sábado. El funcionario describió los desperfectos como “relativamente significativos” y apuntó que tardarían varios días en repararse. La refinería produce 400.000 barriles diarios.La consultora energética IIR Energy, con sede en Texas, dijo que la instalación de procesamiento de petróleo de Jazan cerró el lunes después de haber estado operando a una menor capacidad desde el ataque de dos días antes. Se esperaban reparaciones y un reinicio tentativo de la refinería para el 15 de agosto, señaló.Disputa abierta por el estrecho de OrmuzEl estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los mayor puntos de fricción en las recientes conversaciones para poner fin al conflicto. El viceministro de Exteriores de Irán dijo que su país rechazó una propuesta de Omán, que se encuentra al otro lado del estrecho, para gestionar conjuntamente el tráfico de barcos a través de la crucial vía marítima.En una ent

Fuente: La Nación