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Ciberdelitos: Las estafas virtuales suman más de 200 denuncias por mes y advierten cómo evitar las trampas más reiteradas
Las estafas virtuales no dejan de crecer en la Ciudad de Buenos Aires. Solo durante el primer semestre de 2026, el Ministerio Público Fiscal porteño recibió casi 1300 denuncias por ciberfraudes, un promedio superior a 200 casos por mes, una cifra que confirma la consolidación de este tipo de delitos como una de las principales modalidades criminales de la actualidad.Detrás de cada denuncia hay una historia que se repite, y que tiene similitudes con lo que en otra época se hacía en persona o de manera telefónica, con ardides popularmente conocidos como “cuentos del tío”: un mensaje de WhatsApp que aparenta provenir de un familiar, una falsa promoción en redes sociales, un llamado telefónico de un supuesto banco o una billetera virtual vulnerada. En apenas minutos, las víctimas transfieren dinero o entregan datos personales que terminan en manos de organizaciones especializadas en el fraude digital.Las estadísticas de la Fiscalía Especializada en Ciberfraudes (FISEC) reflejan el crecimiento sostenido del fenómeno. Mientras en 2020 el Ministerio Público Fiscal había recibido apenas 38 denuncias, la cifra escaló a unas 1700 durante 2024 y superó las 2400 en 2025. La tendencia continúa durante este año: en apenas seis meses ya se acumularon casi 1300 presentaciones.El impacto económico también resulta alarmante. De acuerdo con datos oficiales, las maniobras investigadas por la FISEC durante los últimos dos años involucraron 24.465 millones de pesos, además de 3,8 millones en moneda extranjera, lo que da una dimensión del volumen de dinero que movilizan estas organizaciones.Cuáles son las estafas más denunciadasA partir del análisis de las investigaciones, la Fiscalía identificó cuáles son las modalidades que concentran la mayor cantidad de denuncias.Robo de cuentas de WhatsApp. Es una de las maniobras más frecuentes. Los delincuentes logran apoderarse de la cuenta de una víctima y, haciéndose pasar por ella, solicitan transferencias de dinero a familiares y amigos o intentan obtener nuevos códigos de verificación para continuar expandiendo la estafa.Fraudes en billeteras virtuales. Mediante engaños o enlaces falsos, los estafadores obtienen las credenciales de acceso y realizan transferencias inmediatas o solicitan préstamos a nombre de la víctima.Sustracción de datos de tarjetas de crédito y débito. A través de páginas web apócrifas, llamados telefónicos o mensajes fraudulentos, consiguen los datos bancarios y realizan compras o consumos sin autorización.Falsas promociones y ventas online. Publicaciones de productos inexistentes, descuentos irreales o sitios que imitan comercios reconocidos forman parte de una modalidad que continúa creciendo y que afecta especialmente a quienes realizan compras por internet.Estafas con criptomonedas. Incluyen falsas inversiones, promesas de ganancias extraordinarias y plataformas inexistentes que buscan captar fondos para luego desaparecer sin dejar rastros.Además, la FISEC detectó una modalidad que preocupa especialmente por el perfil de las víctimas: el abuso de confianza contra personas mayores. En estos casos, cuidadores o personas cercanas fotografían o sustraen tarjetas bancarias para efectuar compras o extraer dinero sin autorización.El protocolo que busca recuperar el dinero antes de que desaparezcaFrente al crecimiento de estos delitos, el Ministerio Público Fiscal creó la Fiscalía Especializada en Ciberfraudes (FISEC), encabezada por el fiscal Miguel Kessler, junto con la Unidad de Ciberfraude del Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ), especializada en preservar evidencia digital, rastrear operaciones e identificar a los responsables.La principal herramienta desarrollada por la fiscalía es un protocolo de actuación rápida que permite emitir alertas tempranas y ordenar el congelamiento preventivo de cuentas sospechosas durante un plazo de hasta 60 días, evitando que el dinero sea transferido sucesivamente o convertido en otros activos de difícil rastreo.Gracias a ese mecanismo ya fue posible recuperar y revertir operaciones por más de 322 millones de pesos, una cifra que representa uno de los principales resultados obtenidos por la fiscalía desde su creación.Para que el protocolo pueda activarse deben cumplirse tres condiciones:La denuncia debe realizarse dentro de las primeras 24 horas posteriores al fraude.El monto sustraído debe ser igual o superior a tres millones de pesos.La víctima o la cuenta bancaria de origen deben tener domicilio o radicación en la Ciudad de Buenos Aires.Según explican los investigadores, esas primeras horas son determinantes para impedir que los fondos desaparezcan del sistema financiero.Cómo reducir el riesgo de ser víctimaDesde la FISEC recomiendan adoptar una serie de medidas preventivas para disminuir las posibilidades de sufrir un ciberfraude.Los especialistas destacan que la mejor defensa frente a los ciberfraudes es adoptar medidas de seguridad básicas: Desconfiar de llamadas o mensajes inesperados No compartir nunca contraseñas ni códigos de verificaciónActivar el doble factor de autenticación en las aplicacionesEvitar ingresar a enlaces sospechososControlar periódicamente los movimientos de las cuentas bancarias y las tarjetas.Ante un posible ciberfraude o la detección de una maniobra sospechosa, se puede realizar la denuncia en el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, que tiene canales de denuncias las 24 horas, los 365 días del año, en el teléfono 0800 33 347225 (FISCAL), el email denuncias@fiscalias.gob.ar o bien en forma presencial en cualquier fiscalía porteña.
Fuente: La Nación