El Racing de Vojvoda tuvo chances claras, mostró orden y empató con Central: hubo silbidos para Almirón

En un partido con emociones de mayor a menor, Racing empató sin goles con Rosario Central en el Gigante de Arroyito; ambos equipos fallaron en la definición las pocas situaciones concretas que se generaron. Con menos potencial que antes, la Academia de Juan Pablo Vojvoda volvió a mostrar orden y mantuvo su invicto, mientras que el Canalla se marchó con algunos silbidos, debido al hastío del público con su técnico, Jorge Almirón. El antecedente más cercano de un Rosario Central-Racing fue explosivo. “El fútbol argentino está roto”, había declarado Diego Milito, presidente del club de Avellaneda, luego del polémico arbitraje de Darío Herrera, cuya tarea fue decisiva en el trámite de un encuentro que la Academia terminó con nueve hombres, por las expulsiones de Adrián Martínez (tras una errónea corrección desde el VAR) y de Marco Di Césare (que le reprochó al árbitro una primera amonestación exagerada).“No sé qué partido vio”, había contestado Jorge Almirón, entrenador canalla, a las potentes declaraciones de Milito, quien se había ofrecido a “refundar el fútbol argentino” tras el 2-1 de Central sobre Racing, por los cuartos de final del torneo Apertura anterior. “Muchos de los que quieren ‘cambiar el fútbol’ no pueden ni dirigir su club”, fue la punzante respuesta de Ángel Di María, quien hacía alusión a Milito sin mencionarlo directamente.A menos de tres meses de aquel duelo tan caliente, ambos equipos se volvieron a cruzar otra vez en el Gigante de Arroyito, donde este duelo también tenía connotaciones diferentes para los cuerpos técnicos: Almirón, criticado por buena parte del “mundo” Central, necesitaba una victoria que le diera mayor aire a un ciclo que fue sostenido enfáticamente por Gonzalo Belloso, presidente auriazul. “Hasta mi mamá me pide que eche a Almirón, pero no lo voy a hacer”, se sinceró el mandamás canalla, antes del Mundial, cuando anunció públicamente que sostendría al entrenador.Para Juan Pablo Vojvoda, técnico de Racing, el partido con Central significaba su mayor desafío desde que asumió como reemplazante de Gustavo Costas. Con dos victorias en su haber (4-1 a Defensa y Justicia, por la Copa Argentina, y 2-1 ante Gimnasia, en el debut en el Clausura), el estratega surgido de Newell’s introdujo variantes pese a los éxitos previos: Marcos Rojo, Ignacio Rodríguez, Ulises Ortegoza y Lautaro Díaz ingresaron por Gonzalo Escudero, Alfonso Espino, Matías Zaracho y Tomás Conechny, respectivamente.Santiago Sosa, titular y capitán, jugó pese a las negociaciones entre Racing y Vasco da Gama, que ofertó 7.500.000 dólares brutos por el pase del mediocampista que brilló como líbero. La Academia pretende esa cifra neta para sus arcas, además de un primer pago al contado que represente más de la mitad de la operación, debido a malas experiencias previas con Inter y Gremio de Porto Alegre por las transferencias de Johan Carbonero y Juan Ignacio Nardoni, respectivamente.El primer cuarto de hora del partido fue con poca acción cerca de las áreas y escasos espacios entre las líneas, ya que ambos equipos procuraban dejar sin espacios a los futbolistas que podían aportar una cuota creativa que rompiera el molde. Esa tónica comenzó a romperse a los 19 minutos, cuando Racing tuvo su primera oportunidad clara en un contraataque: de una pelota parada a favor de Central, surgió la réplica albiceleste y Lautaro Díaz, cara a cara con Jeremías Ledesma, definió por arriba del travesaño.La respuesta del local sería a los 23, con un remate de Jaminton Campaz desde afuera que Facundo Cambeses envió al córner con un manotazo. Central transitó a partir de ese momento sus mejores minutos y a los 32 dilapidó una chance clarísima: Campaz entró por la izquierda a buscar un remate cruzado, dentro del área chica no tiró al arco y la pasó hacia atrás para Giovanni Cantizano, quien fue bloqueado providencialmente por Sosa para evitar el 1-0.Racing, sin refugiarse en su propio campo, intentaba conectar un par de pases y salir rápido a las espaldas de los defensores. A los 39, Lautaro Díaz hizo una gran acción individual y dejó mano a mano a Santiago Solari, que remató al travesaño.Lo mejor del partidoEn el segundo tiempo, el VAR tardó más de dos minutos en anular una jugada en la que el ingresado Facundo Mallo, en clara posición adelantada, había definido de rabona tras un tiro libre de rastrón de Ángel Di María, que había sido desviado previamente.El partido se tornó muy trabado y con pocas aproximaciones a las áreas, las variantes que realizaron ambos técnicos no surtieron efecto y la igualdad sin goles resultó una lógica consecuencia.

Fuente: La Nación Deportes