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Dejó a su pareja, renunció a su trabajo y cerró sus cuentas bancarias para vivir sin depender del dinero: “Era profundamente infeliz”
Mientras millones de personas trabajan para ahorrar dinero y alcanzar una mayor estabilidad económica, Jo Nemeth eligió el camino opuesto. A los 46 años abandonó su carrera profesional, cerró su cuenta bancaria y decidió vivir sin dinero, convencida de que el sistema económico en el que participaba era incompatible con los valores que quería sostener.Desde aquella sorpresiva decisión ya pasaron diez años y Jo todavía confía en que este es el camino correcto para una mejor calidad de vida. En una entrevista con The Guardian, recordó que en 2015, pese a tener un buen empleo en desarrollo comunitario y una relación de pareja estable, sentía un profundo vacío. “Tenía 46 años, un buen trabajo y una pareja a la que amaba, pero era profundamente infeliz”, explicó.Según contó, el cambio nació de una creciente preocupación por el impacto del consumo sobre las personas y el medio ambiente. “Sentía una creciente desesperación por el sistema económico en el que vivimos y el daño que les estaba causando a otras personas y al planeta, incluso cuando intentaba comprar de forma ética, mientras vivía en este mundo de privilegios”, afirmó.El punto de inflexión llegó cuando sus padres, agricultores jubilados acostumbrados a una vida sencilla, le regalaron un libro sobre personas que habían elegido estilos de vida alternativos. "Cuando leí sobre este hombre que eligió vivir sin dinero, pensé: ‘¡Dios mío, tengo que hacer eso!’“, recordó.Uno de los principales desafíos con los que se encontró al comienzo de esta aventura fue el de poder acceder a comida. Es por esto que comenzó a cultivar sus propios alimentos y muchas veces sus amigos le entregaban productos que estaban por tirar a la basura. “La gente suele tener cosas que nunca va a usar al fondo de la despensa”, señaló.Con el paso del tiempo, comenzó a practicar la llamada economía del regalo, una filosofía basada en ayudar a otros sin esperar una compensación económica. “Me costó un tiempo acostumbrarme a esa segunda parte”, reconoció. También recordó que muchas personas intentaban intercambiar bienes o servicios, aunque ella buscaba romper con esa lógica. “Es muy diferente al trueque o al intercambio, que implica pensar en términos monetarios y transaccionales. Al principio, la gente decía: ‘Ven y haz esto por mí y te daré tal cosa a cambio’. Y yo respondía: ‘No, yo solo vengo y hago el trabajo, no tienes que darme nada’”, explicó.Su último mensaje antes de alejarse de las redes socialesAunque llegó a compartir su experiencia en redes sociales, donde reunió más de 3000 seguidores, su última publicación fue en diciembre de 2025. En ese mensaje explicó que intentaba evitar pedirles a sus familiares que compren cosas para ella. “No quiero poner el riesgo en alguien más solo porque elegí vivir sin dinero. Así que tengo que ser creativa”, remarcó. Como ejemplo, contó que se había quedado sin té y, en lugar de comprarlo, pidió a través de su comunidad si alguien tenía cajas olvidadas en su casa. La respuesta superó sus expectativas y recibió diferentes variedades que otras personas ya no pensaban consumir.El último mensaje de Jo Nemeth, antes de desaparecer de internetDesde entonces, sus seguidores no volvieron a saber más de ella y muchos presumen que en su camino de desconectarse del mundo capitalista decidió abandonar su celular y, por ende, todas sus redes sociales.
Fuente: La Nación