San Lorenzo apagó un incendio en el último momento y festejó el milagro de ganar en un club que vive en un caos permanente

Cuando se habla que en el fútbol todo debe fluir de una manera natural para que eso se pueda traducir en resultados deportivos, lo que sucede en San Lorenzo es el ejemplo perfecto de esa máxima. Claro, pero no precisamente porque todo sea un paraíso, sino porque lo que ofrece el equipo de Néstor Gorosito parece estar íntimamente relacionado con lo que sucede afuera de la cancha y que con tantos problemas pueda ganar parece casi un milagro. Es que los silbidos impacientes durante algunos pasajes del partido con Gimnasia de Mendoza permitieron comprender qué ofrece desde el campo de juego el equipo, pero también que tiene vergüenza deportiva para sobrevivir a pesar de todo, y que le alcanzó, con lo justo, para ganar por 1-0.Es que el Ciclón luce como un equipo sin demasiadas ideas, que se que armó con lo que pudo y no con lo que pretendía. Que tiene un entrenador que no cuentan con la aprobación general, que en dos partidos recibió cachetazos, con la eliminación de la Copa Argentina a manos de Riestra y en la primera fecha del torneo doméstico con Lanús. Y lo que produjo ante Gimnasia de Mendoza, un rival que desde su modestia se mostró peligroso, no fue muy diferente a lo que ofreció desde que Pipo tomó el control del equipo el 3 de julio último. Sin embargo, en el final, el desahogo bajó la tensión en el Bajo Flores.Entonces, cuando el equipo no terminaba de convencer a los hinchas y los reprobaron cuando les costó asociar cuatro pases seguidos, fue cuando comenzó a tomar forma aquello de que todo debe encastrar para que funcionen las cosas. Pero en el fútbol nada es exacto, porque un gol puede maquillar todo, sólo eso, pero es algo al fin. Porque parece indivisible pensar en que es una institución que tiene una deuda de 70 millones de dólares y que eso influye en lo que pasa en la cancha. Es que el equipo que ayer jugó ante Gimnasia, Gorosito lo armó con algunos futbolistas que estaban en la lista de “borrados”: Franco Lorenzón y Gonzalo Alassia. De la misma manera que en la formación titular contó con cinco chicos de las inferiores y en el banco de los suplentes dispuso de otros seis formados en Boedo.Apenas pudo sumar un refuerzo para esta segunda parte del semestre, pero tampoco pudo utilizarlo, porque primero pensaron que les alcanzaba con levantar una inhibición que tenía de la FIFA por 80 mil dólares, algo que efectivamente hizo este martes la dirigencia que encabeza Marcelo Culotta, pero en medio de tanto desconcierto en un club que acumula conflictos, se les comunicó que existe otra inhibición de la AFA por impuestos impagos de transferencia que ascendería a unos 100 millones de pesos. Incluso, si se concreta el desembarco del defensor Emiliano Amor, como se espera para las próximas horas, sucedería lo mismo que con Álvarez y el equipo de Gorosito deberá seguir jugando sin refuerzos.¿QUÉ QUISIERON HACER? Antes del gol de Auzmendi para el 1-0 de San Lorenzo contra Gimnasia de Mendoza, Rattalino y el Perrito Barrios protagonizaron esta curiosa jugada desde el córner.📺 ESPN Premium | Suscribite al Pack Fútbol en https://t.co/7jYILYACXi pic.twitter.com/walF6FInjT— SportsCenter (@SC_ESPN) July 28, 2026Y suena lógico que Gimnasia se haya sentido cómodo jugando en la cancha de San Lorenzo, porque desde las tribunas se escucharon reproches para los propios pidiendo más actitud. Es que por momentos dolían los ojos de ver a un equipo tratando de pasarse la pelota, pero sin tener la más mínima idea de cómo llegar al área rival. Mientras que los mendocinos, sin demasiadas pretensiones y con un puñado de toques inquietó a Orlado Gill en un par de ocasiones y hasta lo obligó a hacer un enorme esfuerzo por evitar que sea gol un cabezazo de Ezequiel Muñoz que se metía junto al palo izquierdo del arquero paraguayo.Y tampoco es casual que el conjunto de Boedo no pueda mostrar su mejor versión adentro de la cancha cuando afuera el presidente Culotta, que apenas tiene dos meses en el cargo, no logra tener unidad en un club que recibe todo tipo de cuestionamientos de opositores como Marcelo Moretti, Matías Lammens y Sergio Constantino. Entonces, es difícil pensar en que pueda construirse una institución en la que el orden pueda darle aire a la pelota."MOVETE, BOEDO, MOVETE..." La gente de San Lorenzo le pide un poco más a sus jugadores en el segundo tiempo del partido ante Gimnasia de Mendoza.📺 ESPN Premium | Suscribite al Pack Fútbol en https://t.co/7jYILYACXi pic.twitter.com/XfHU0suJgJ— SportsCenter (@SC_ESPN) July 28, 2026Porque si bien es real que con Alexis Cuello y con Rodrigo Auzmendi tuvieron algunas aproximaciones que obligaron la intervención del arquero de Gimnasia, César Rigamonti, era demasiado poco como para calmar la ansiedad de los hinchas por ver cómo su equipo carecía de argumentos sólidos para superar a un rival que está más pendiente por sostenerse en la categoría que en cualquier otra ambición deportiva. Pero logró San Lorenzo atar tres pases en una acción que terminó en el gol de Auzmendi, que hasta fue poco festejado porque los hinchas estaban dudando de una posible posición adelantada de Gregorio Rodríguez.El festejo del final de los jugadores frente a los hinchas que hasta hacía menos de 10 minutos los estaban insultado, permitió comprender lo necesario que fue para San Lorenzo ganar... ante Gimnasia de Mendoza. Es que necesita encontrar alguna bocanada de aire en medio de tanto ahogo. Y quizá este paso sea lo que le permita no pensar, al menos por un puñado de días, que vive en un estado de alerta permanente.Lo mejor del partido

Fuente: La Nación Deportes