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La Odisea: el dato inesperado que registró el film de Christopher Nolan en los cines argentinos
Las vacaciones de invierno en los cines de la Argentina registraron este año un dato inesperado, que muy pocas veces suele darse. En un período casi siempre caracterizado por el dominio absoluto de los títulos dirigidos a un público infantil o familiar, este año la gran atracción de la taquilla es una película pensada para una audiencia adulta, inspirada en un relato mitológico y con una duración de casi tres horas. La extraordinaria repercusión global que está obteniendo La Odisea, de Christopher Nolan, tiene también su reflejo en los cines locales. No se convirtió todavía, al menos hasta el lunes 27, en la película más vista de la cartelera en términos absolutos según las mediciones semanales o de fin de semana que maneja el mercado (el liderazgo sigue en manos de Toy Story 5). Pero está muy cerca de lograrlo, sumando la convocatoria constante de nuevos asistentes dispuestos a sumarse a todas las conversaciones y debates planteados en los últimos días alrededor de esta atípica propuesta. El interés del público por ver La Odisea crece día a día. Los números de la consultora Ultracine indican que en su segunda semana en cartel la película de Nolan tuvo casi un 60% más de entradas vendidas que la primera. Y en el fin de semana pasado, en el momento de pico histórico de mayor concurrencia a los cines durante el receso invernal, La Odisea llevó más público al cine que Toy Story 5, además de tener más pantallas disponibles a su favor. La tendencia quedó sobre todo a la vista en la demanda sin pausa de entradas para ver La Odisea en la sala Imax que funciona en el complejo Showcase Norcenter de la zona norte bonaerense. Nolan filmó la película íntegramente con cámaras de ese formato y las dimensiones de la pantalla (22 metros de ancho por 16 de alto, un 40% más amplia que en una sala convencional) refuerzan la imponencia de las imágenes del relato basado en el mito homérico. Casi no se consiguen tickets para las próximas funciones de aquí a una semana en Imax, cuya capacidad por función es de 370 butacas. Para el resto de la cartelera, La Odisea ya dispone en estos días de más pantallas que Toy Story 5, estrenada a mediados de junio. Con todo, la respuesta del público argentino a esta nueva producción animada de Disney y Pixar es extraordinaria: está a punto de llegar a los tres millones y medio de entradas vendidas (3.419.315 hasta el lunes 27, inclusive) y esas cifras la convierten, por un amplísimo margen, en la película más vista en la Argentina en lo que va de 2026. Desde su estreno no dejó de llenar los cines.Todos los títulos que están en lo más alto de la concurrencia en los cines locales, sin excepción, registraron un aumento en su convocatoria durante la última semana, pero la demanda de entradas para ver La Odisea superó al resto de la cartelera. La película de Nolan sumó hasta el lunes 27 un total de 582.804 espectadores, teniendo en contra una menor cantidad de funciones diarias que sus competidores debido a la extensa duración del film. Lo más destacado en este caso es la presencia en los cines de un público que en su mayoría dejó de ver películas en pantalla grande desde la pandemia y regresó para encontrarse en pantalla con una nueva mirada del relato clásico del viaje de Odiseo. Hablamos de los espectadores de más de 50 años, atraídos por el tema, por el imán que ejerce la presencia de Nolan detrás de las cámaras (algo parecido ocurrió hace tres años con Oppenheimer), por el poder inmersivo de las imágenes y, sobre todo, por el deseo de no quedar al margen de las múltiples instancias de debate abiertas alrededor de esta mirada contemporánea sobre un clásico de la Antigüedad. Un vistazo a los números del cine en este receso invernal dejó otros detalles dignos de interés. En primer lugar, la demanda de tickets se recuperó notablemente y en una semana aumentó más del 50%. Si el fenómeno de boca en boca a favor de La Odisea se sostiene y a la vez el estreno de Spider Man: un nuevo día cumple a partir de este miércoles con las expectativas del mercado (que espera una gran convocatoria para el regreso del superhéroe más querido del universo Marvel) tendremos al menos de aquí a mediados de agosto una recuperación muy significativa de los números del cine. Este escenario tuvo de todas maneras sus contrastes. Tanto Minions & Monstruos como la versión con personajes de carne y hueso de Moana mejoraron la convocatoria en la última semana, pero las cifras de concurrencia acumuladas desde sus respectivos estrenos dejan a la vista que funcionaron por debajo de lo que se esperaba de ellas, sobre todo en el segundo caso. Minions & Monstruos suma 868.6067 tickets (números muy alejados de los estrenos anteriores con estos mismos personajes, que siempre se midieron por millones) y Moana ya es una de las grandes decepciones del año: apenas 369.313 entradas vendidas en sus tres semanas en cartel. En el segmento del cine de terror, que siempre cuenta con algún título de interés en la cartelera, Obsesión mantiene sus números y superó, para sorpresa de muchos, los 400.000 tickets, convirtiéndose en uno de los títulos del género mejor recibidos por el público argentino este año. También se destacó en este mismo terreno la llegada a los cines de la versión ampliada de Backrooms, que marcó un crecimiento notable de casi el 400% en la demanda de entradas durante los últimos siete días si lo comparamos con la semana previa. Backrooms ya fue vista por casi 540.000 personas en los cines argentinos. Fuera de los títulos de mayor convocatoria, el hecho más destacado en el pequeño circuito de estrenos de cine arte que subsiste en el mercado local es la sostenida respuesta del público a la producción francesa Los colores del tiempo, que desde su estreno el 25 de junio ya superó los 16.000 tickets vendidos, una cifra muy buena para este segmento de la cartelera. La última semana, exhibida en apenas 9 pantallas, registró un aumento del 65 por ciento en su convocatoria respecto de la semana anterior, según los datos de Ultracine. Las películas de autor todavía tienen su espacio y su poder de atracción intacto en los cines de nuestro país.
Fuente: La Nación