Volcó una embarcación en las Cataratas del Iguazú y falleció un turista holandés

Una embarcación de las que recorren el río Iguazú para ver de cerca las Cataratas volcó hoy provocando la muerte de un turista holandés.El hecho se produjo del lado brasileño, y fue protagonizado por una embarcación de la agencia de excursiones y turismo aventura Macuco Safari, de Foz de Iguazú.Según reportaron medios digitales brasileños, la embarcación realizaba un paseo privado para una familia de holandeses, un grupo de 6 personas (3 hombres y 3 mujeres), que viajaban junto al piloto de la embarcación.A raíz del accidente, dos personas quedaron internadas en el Hospital Municipal Padre Germano Lauck de Foz de Yguazú, informó el diario ABC Color.Uno de ellos, un hombre de 49 años que permanece consciente, y aparentemente fuera de peligro. El otro paciente es el yerno, quien no necesitó atención médica, aunque quedó bajo observación. Además, Jungle Explorer el operador de las embarcaciones del lado argentino suspendió las salidas en el día de hoy.El río Iguazú se encuentra atravesando jornadas de un alto caudal que más que triplican el volumen habitual de agua, que oscila entre 1500 y 1800 metros cúbicos por segundo.Ayer cuando se reabrió la Garganta del Diablo, el concesionario del Parque Nacional Iguazú informó que el caudal del río era de 6.500 metros cúbicos por segundo. El circuito a Garganta del Diablo se mantuvo cerrado entre el miércoles y el domingo cuando el caudal superó los 8.500 m3/s.Ayer cuando se reabrió la Garganta del Diablo, el concesionario del Parque Nacional Iguazú informó que el caudal del río era de 6.500 metros cúbicos por segundo. El circuito a Garganta del Diablo se mantuvo cerrado entre el miércoles y el domingo cuando el caudal superó los 8.500 m3/s.El antecedente más grave registrado en la historia del Macuco Safari, recordó hoy el diario ABC Color, ocurrió el 5 de septiembre de 1999, cuando dos embarcaciones colisionaron durante un recorrido, provocando la muerte de siete personas, incluyendo seis turistas extranjeros y el piloto de una de las lanchas.

Fuente: La Nación