Estudian a tiburones que pueden vivir 400 años y dejan enseñanzas sobre la longevidad: “Tienen la resiliencia como un mecanismo clave”

El secreto de la longevidad podría estar oculto en la genética del tiburón de Groenlandia, una especie capaz de sobrevivir 400 años, según las investigaciones preliminares de científicos irlandeses. La hipótesis surgió después de hallar el cuerpo de uno de estos vertebrados marinos en la playa de Sligo que, de acuerdo a los escáneres, vivió 150 años.Es común que en las costas de Irlanda aparezcan restos de animales tras las típicas tormentas oceánicas; sin embargo, en esta ocasión la sorpresa llegó cuando se encontró el cuerpo sin vida de un tiburón de tres metros de largo. Investigadores del Irish Whale and Dolphin Group y de la Universidad Cork, retiraron los restos de la orilla y los trasladaron al Museo Nacional de Irlanda. “Es una verdadera lástima. Este ejemplar tardó 150 años en alcanzar la madurez necesaria para reproducirse y contribuir a la recuperación de la población, pero es posible que nunca tuviera la oportunidad de hacerlo”, dijo a BBC Emilie De Loose, bióloga marina implicada en el estudio. El trabajo consistió en una necropsia del tiburón, donde los científicos utilizaron todas las medidas de seguridad para protegerse de las posibles bacterias de su cuerpo, las cuales podrían tener más de un siglo de antigüedad y afectar directamente al sistema inmune humano. Además, afirmaron que las causas de su muerte no fueron corroboradas, por lo que tal vez, una enfermedad provocó su deceso.El secreto que guardaría el tiburón de GroenlandiaEstos especímenes pueden tener cinco metros de longitud, pesar 200 kilos y vivir entre 100 y 500 años, aunque es común que lo hagan hasta los 400 años. Al tratarse de un animal de aguas profundas y que habita en un ambiente extremo, poco se conoce de sus hábitos y cómo logran vivir tanto tiempo. “Los tiburones de Groenlandia nadan muy despacio, por lo que se los suele considerar principalmente carroñeros que se alimentan de cadáveres. No obstante, a veces parecen capturar de forma oportunista presas vivas y rápidas”, señaló al medio británico Lily Fogg, investigadora posdoctoral en biología evolutiva de la Universidad de Basilea.Hasta el momento se sabe que, debido a las condiciones en las que se desarrollan, tienen elevadas concentraciones de ciertas sustancias químicas en sus cuerpos que actúan como anticongelante, lo que tiene como efecto secundario que su carne sea tóxica.Los expertos indicaron que todavía no se halló el sitio de apareamiento y de cría. A lo largo de la historia solo se observó una hembra gestante, pero se desconoce cuántas crías pueden tener. A causa de la baja investigación al respecto, no hay números oficiales de la cantidad de tiburones de Groenlandia en el planeta.Uno de los misterios que mantiene en vilo a los científicos es la visión de estos vertebrados. Siempre se pensó que eran ciegos, hasta que a principios del 2026 se detectó que sus tejidos oculares no envejecen. “En ejemplares de más de un siglo de edad, las células y la maquinaria molecular necesarias para la visión permanecen presentes y parecen sanas. Su sistema visual es esencialmente como una ‘cámara para condiciones de baja luminosidad’, lo cual tiene todo el sentido si pasas la vida en las profundidades oscuras y gélidas del océano Ártico”, dijo Lily Fogg.El cuerpo de este tiburón adulto hallado en Irlanda fue desmembrado y sus partes puestas en congeladores para ser estudiadas con mayor precisión. Se espera que algunos de sus compuestos químicos sirvan para conocer su secreto de la longevidad.

Fuente: La Nación