Carlo Ancelotti renovó su contrato como DT de Brasil hasta el 2030

La Confederación Brasileña deFútbol (CBF) anunció oficialmente este jueves la renovación del contrato del DT italiano Carlo Ancelotti hasta el Mundial 2030 previsto en España, Portugal, Marruecos, la Argentina, Uruguay y Paraguay. “Durante un año, hemos estado trabajando para devolver a Brasil a la cima del mundo. Pero la CBF y yo queremos más: más victorias, más tiempo, más trabajo”, declaró Ancelotti en el comunicado de la entidad presidida por Samir Xaud.“Nos complace anunciar que continuaremos juntos por otros cuatro años. Seguiremos juntos hasta el Mundial de 2030″, añadió Ancelotti, quien agradeció a Brasil “la cálida bienvenida y el cariño que hemos recibido”.El entrenador italiano, de 66 años, asumió en la selección brasileña en mayo de 2025 y la CBF argumentó que la extensión de su contrato obedece a “la confianza conquistada” por Ancelotti en los jugadores, los directivos y simpatizantes. Asimismo, la CBF asegura que decidió extender por cuatro años el vínculo con Ancelotti para llevar a cabo un proyecto considerado estratégico para devolver a la selección brasileña a la cima del fútbol mundial.Brasil 🤝 Carlo Ancelotti até 2030!O Brasil segue no comando de um dos maiores treinadores da história!Compromisso, continuidade e confiança para levar a Seleção Brasileira ainda mais longe.A caminhada continua. Nosso sonho também.Saiba mais em https://t.co/pkHuBcm04I pic.twitter.com/DZdRZofPpN— brasil (@CBF_Futebol) May 14, 2026Ancelotti, que originalmente había firmado hasta julio de 2026, buscará guiar a Brasil a su sexto título histórico en el Mundial 2026, en cuyo Grupo B enfrentará a Marruecos, Haití y Escocia.Por su parte, Xaud calificó la renovación como “un día histórico para el fútbol brasileño” y resaltó que la confirmación de Ancelotti representa “un paso decisivo” en el proyecto para fortalecer a la “canarinha” y a todo el sistemafutbolístico del país.Desde su llegada, Ancelotti también ha participado en los procesos de reorganización técnica y deportiva de la CBF, convirtiéndose en una figura clave en la nueva dirección de la selección brasileña, cuya coronación más reciente en un Mundial se remonta a 2002.Ancelotti llegó a Brasil con cinco títulos de la Champions League como entrenador, trofeos de liga de las cinco grandes competiciones europeas y la reputación saber cómo calmar los ánimos en los vestuarios de élite. Un año después, sabe que este trabajo es algo diferente: menos rutina de club, más obsesión nacional y, tal vez, su última etapa. En una entrevista con Reuters de este martes, había dicho que estaba cerca de firmar una extensión del contrato hasta 2030. “Todo está arreglado, solo tenemos que firmarlo. Me gustaría quedarme”, comentó.Dos días después, la Confederación Brasileña deFútbol (CBF) confirmó la extensión de cuatro años. “La permanencia de Ancelotti al comando de la selección brasileña -la mayor campeona de la historia del fútbol mundial- refleja no solo el apoyo de la CBF al trabajo realizado por el entrenador, sino también la confianza que se ha ganado del plantel de jugadores y de los hinchas brasileños desde su llegada a finales de mayo de 2025″, dijo la CBF en un comunicado.“Veo un plantel con un gran potencial de futuro. Contamos con jóvenes de primer nivel, una nueva generación que está surgiendo aquí y que tiene un nivel muy alto”, afirmó Ancelotti a Reuters el martes para explicar porqué quería quedarse.El entrenador italiano se hizo cargo de Brasil tras una brillante carrera en clubes, pero la preparación para el Mundial ha supuesto un tipo diferente de prueba: menos sesiones de entrenamiento, más emoción y la agonía de elegir 26 nombres en un país donde la icónica camiseta “verdeamarilla” representa algo más que un simple equipo.Brasil no podrá contar con jugadores clave como Rodrygo, Estevao y Eder Militao por lesión, lo que añade otra capa de tensión psicológica antes de que Ancelotti anuncie su convocatoria en Río de Janeiro, que sería este lunes. Y también está Neymar, cuya inclusión (o no) en la convocatoria tiene al país en vilo.Brasil, que comparte el cuarto puesto en las apuestas para ganar el Mundial con la vigente campeona, Argentina, por detrás de los campeones europeos España, Francia e Inglaterra, se enfrentará a Marruecos, Haití y Escocia en el Grupo C. “Me pesa mucho”, declaró Ancelotti cuando se le preguntó por el costo humano de descartar a jugadores de su convocatoria. “Tengo que emitir un juicio profesional sobre un jugador, una persona con la que me llevo muy bien a nivel personal, jugadores que han estado con nosotros pero a los que quizá no pueda convocar; en definitiva, esto tiene un impacto. Afecta a mis emociones”, afirmó.“Es un alivio presentar la lista de convocados. Aunque más que el alivio que sientes por haber hecho tu trabajo, es algo teñido de la tristeza que sientes al tener que tomar esta decisión”, indicó. “Alivio” es una palabra a la que Ancelotti recurre a menudo. Ganar, dijo, no aporta tanta alegría pura como el alivio de la presión antes de que llegue la siguiente exigencia. “Cuando ganas, lo que sientes no es felicidad, es alivio”, señaló. “Y cuando pierdes, es un verdadero sufrimiento físico y mental”.Esa comprensión del sufrimiento puede resultar útil en Brasil, donde los recientes fracasos en la Copa del Mundo se han tratado como autopsias nacionales. Han pasado ya 24 años desde la última vez que ganaron el título. Ancelotti dijo que quiere crear en el plantel un ambiente lo suficientemente tranquilo, humilde y serio como para soportar la presión en lugar de dejarse aplastar por ellaANSA y Reuters
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