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El Viagra podría tener un nuevo uso: frenar la propagación del cáncer
Durante tres décadas, el Viagra fue conocido casi exclusivamente por una indicación médica: el tratamiento de la disfunción eréctil. Ahora, un grupo de investigadores cree que el medicamento podría tener una aplicación completamente diferente y potencialmente mucho más amplia: ayudar a dificultar que el cáncer se propague por el organismo.La hipótesis surge de un estudio publicado en la revista Cancer Research y realizado por científicos del Instituto Weizmann de Ciencias, en Israel, liderados por Yarden Ariav bajo la dirección de la investigadora Ayelet Erez. Los resultados sugieren que el sildenafil, principio activo del Viagra, interfiere con un mecanismo biológico que las células tumorales utilizan para formar metástasis.La metástasis, es decir, la capacidad de las células cancerosas de desprenderse del tumor original, viajar por el organismo e invadir otros órganos, es una de las principales causas de muerte asociadas al cáncer. Por eso, encontrar formas de impedir ese proceso constituye uno de los grandes objetivos de la investigación oncológica.Según los autores, el sildenafil no actúa directamente sobre el tumor, sino sobre uno de los recursos que las células cancerosas necesitan para expandirse: el colesterol.Aunque suele asociarse con enfermedades cardiovasculares, el colesterol cumple funciones fundamentales en el organismo. Es un componente esencial de las membranas celulares y participa en numerosos procesos biológicos. Las células tumorales que intentan migrar y colonizar otros tejidos dependen especialmente de este recurso.Los investigadores descubrieron que el sildenafil altera la capacidad de las células cancerosas para utilizar ese colesterol.El mecanismo comienza con la acción habitual del fármaco. El sildenafil bloquea una enzima conocida como fosfodiesterasa tipo 5, o PDE5. Esa inhibición aumenta los niveles de una molécula llamada cGMP, que es la responsable del efecto por el cual el medicamento favorece la circulación sanguínea y se utiliza para tratar la disfunción eréctil.Sin embargo, el equipo encontró un efecto adicional que hasta ahora había pasado inadvertido. El aumento de cGMP también interfiere con una proteína denominada NPC1, responsable del transporte de colesterol dentro de las células.Como consecuencia, el colesterol queda atrapado en compartimentos celulares llamados lisosomas y deja de estar disponible para otras funciones. Las células tumorales parecen ser particularmente vulnerables a esa reducción del suministro.“Demostramos que los inhibidores de PDE5, entre ellos el sildenafil, reducen la disponibilidad de colesterol y alteran la migración y la capacidad metastásica de las células cancerosas”, señalaron los autores en el trabajo.“Las células cancerosas mostraron una sensibilidad aumentada a la alteración del transporte de colesterol”, escribieron los investigadores al describir por qué este mecanismo afecta especialmente a las células capaces de formar metástasis.Para llegar a esta conclusión, combinaron varios tipos de evidencia.Por un lado realizaron experimentos en ratones con cáncer y observaron que la alteración del transporte de colesterol reducía la capacidad de formación de metástasis.También trabajaron con células tumorales humanas en laboratorio y comprobaron que el bloqueo del acceso al colesterol provocaba efectos similares. Pero el aspecto más llamativo del estudio surgió fuera del laboratorio.Los científicos analizaron información médica acumulada durante aproximadamente 20 años correspondiente a unos cinco millones de afiliados del sistema de salud israelí Clalit. Al revisar las historias clínicas, encontraron que los pacientes con cáncer que recibían sildenafil por otras indicaciones médicas presentaban una supervivencia significativamente mejor que quienes no lo utilizaban.El beneficio fue aún mayor cuando el medicamento se combinaba con estatinas, la familia de fármacos utilizada para reducir la producción de colesterol en el organismo.Esa observación también encaja con los resultados experimentales. Mientras el sildenafil dificulta que las células tumorales utilicen el colesterol disponible, las estatinas reducen la producción de colesterol nuevo. Según los investigadores, ambas estrategias podrían complementarse y reforzar el efecto antimetastásico.“La combinación de sildenafil con estatinas produjo efectos antimetastásicos aditivos al bloquear simultáneamente la disponibilidad y la síntesis de colesterol”, señalaron los autores.Los autores describieron esta combinación como una forma de atacar simultáneamente dos vías que permiten a las células cancerosas acceder a ese recurso.Sin embargo, advirtieron que todavía es demasiado pronto para considerar al Viagra como un tratamiento contra el cáncer.La mejora observada en los registros médicos proviene de un análisis observacional y no de un ensayo clínico específicamente diseñado para evaluar este efecto. Por lo tanto, los investigadores no pueden afirmar que el medicamento haya sido la causa directa de la mayor supervivencia observada.Con información de la agencia ANSA
Fuente: La Nación