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Villa Gesell: detuvieron a la madre sospechada por la tercera muerte entre sus hijos
MAR DEL PLATA.– Con intervención de la Delegación Departamental de Investigaciones se concretó la detención de Lucía Sosa, sospechada de tener responsabilidad en la muerte de su hija Isabella, de 2 años, ingresada sin signos vitales al Hospital Municipal de Villa Gesell con un cuadro de obstrucción respiratoria.El fiscal Juan Pablo Calderón sumó elementos para que la Justicia de Garantías avalara el pedido de detención para esta mujer que ya tiene otras dos hijas fallecidas por causas similares: una de 6 meses en 2013 y otra de 11 meses en 2016.Estaba imputada en esta causa por averiguación de causal de muerte junto a Héctor Aguirre, su pareja y padre de la niña. Ambos tienen otro hijo de 4 años que la Justicia puso en custodia mediante el servicio municipal especializado en minoridad.Ahora se cambió la calificación y Sosa está detenida bajo cargos de abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo. Se espera que en el transcurso de esta tarde o más problablemente recién mañana por la mañana se le tome declaración indagatoria.La Justicia continúa trabajando en la incorporación de elementos de prueba. El punto de partida fue la autopsia en la que se determinó que falleció por asfixia a partir de una obstrucción en su sistema respiratorio. Presuntamente leche, según datos que también se sumaron de la historia clínica del hospitalLos médicos que recibieron a la beba le practicaron reanimación cardipulmonar durante casi una hora, sin resultados. Con sonda lograron extraer líquidos que podrían haber provocado la obstrucción, pero no consiguieron salvarla. La labor está concentrada ahora en otros estudios complementarios. El fiscal dispuso que no fuera entregado el cadáver de la menor hasta tanto se completen todos los pasos con intervención del Cuerpo Forense. Está a la espera de resultados de estudios histopatológicos y toxicológicos sobre muestras tomadas de la víctima. La determinación de avanzar hacia esta detención no solo estaría sustentada en las características que rodearon a la muerte de la pequeña Isabella, sino a los antecedentes que tiene esta misma mujer con los fallecimientos de Candela, de 6 meses, y Yazmín, de 11 meses. Por este último caso llegó a estar detenida dos años y fue enjuiciada junto al padre de la menor, Germán Picard, bajo cargos de abuso sexual y homicidio. Ambos resultaron absueltos. Pedido de justicia“La quiero ver presa o internada en un psiquiátrico”, había advertido en las últimas horas Lucas Ruiz, el mayor de los varones hijos de Sosa. Tiene 17 años y afirma que siempre dio por hecho que no es hijo biológico de Picard, que este lunes y en declaraciones a un medio televisivo avaló esa hipótesis. Si algo le faltaba a este adolescente fue un mensaje de su hermana mayor, con la que no tenía trato, pero que se comunicó para confirmarle que tanto ella como él son hijos de una relación anterior de la mujer, un hombre ya fallecido. Lucas está a punto de la mayoría de edad y salió en las últimas horas a pedir justicia apenas se enteró del tercer fallecimiento entre los nueve hijos de Sosa, desde este lunes detenida por la muerte de Isabella, a la que con Aguirre llevaron al Hospital Municipal de Villa Gesell cuando ya no tenía signos vitales. Supuestamente ahogada mientras tomaba leche con una mamadera. “Justicia es estar tranquilo, que se destape todo, y si me dicen que esto no se iba a poder reabrir, se abre por algo que no está bueno, pero van a caer todos los que les regalaron ser libres y van a pagar lo que hicieron”, dijo el adolescente a LA NACION. Apuntó contra su madre y también contra Picard, con quien se crió en sus primeros años y de quien –como se dijo– siempre tuvo sospechas de que no era su padre biológico.Este lunes, en medio de una de varias entrevistas televisivas que brindó, le comentaron que Picard también hizo declaraciones y allí se explicó que Sosa ya estaba embarazada de Lucas cuando formó pareja con ella.“Me da tranquilidad enterarme ahora de mi verdadera identidad, y que me lo diga mi hermana mayor”, afirmó quien en las últimas horas había considerado un análisis para certificar que no lleva en sus genes nada de Picard, a quien acusa de maltratos hasta que fue entregado en adopción. “Yo aconsejo, como su abogada, que el ADN se lo haga”, sostuvo Erika Hooft Suárez, especializada en derecho de familia y que lo acompaña desde que se lo derivó a Hogares de Belén para abrirle camino a su actual familia adoptiva. Sosa tuvo nueve hijos. Según se desprendería de estas últimas novedades, dos con una primera pareja; el segundo fue Lucas. Luego llegaría Candela, que falleció en 2013. Nacieron otros dos más antes de Yazmín, la segunda que murió por asfixia. Ese caso le valió a la madre y Picard dos años de detención y un juicio que terminó con fallo absolutorio. Tuvieron otro varón antes de separarse, es decir, un total de cinco. Ella se fue de Mar del Plata a Villa Gesell y con Héctor Aguirre tuvo otros dos hijos: un nene que hoy tiene 4 años e Isabella, que murió hace menos de una semana. ¿La mató? ¿Las mató a las tres? ¿Colaboró para ese final común? En ese orden es lo que la Justicia hoy investiga.Lucas, apenas supo de este último caso, se decidió a salir a hablar en los medios para que lo que cree que se dio tres veces no habilite a que en poco tiempo se repita y cueste otra vida más. Por la tarde recibió como novedad la detención de su madre. Sosa y Aguirre están imputados en la causa que investiga Calderón. El expediente se abrió por averiguación de causal de muerte y en el inicio de esta semana hubo giro que llevó a imputar y detener a la mujer por abandono de persona seguido de muerte. El adolescente será convocado a declarar como testigo en el transcurso de esta semana. Si bien la causa se concentra en la fiscalía de Pinamar, que tiene jurisdicción sobre el lugar del hecho, ese testimonio se recibirá en sede judicial de Mar del Plata, donde reside el menor. También se podría dar durante esta semana un testimonio en Cámara Gesell del hijo menor de la pareja, de 4 años. Sería el único testigo presencial del momento previo a la muerte de su hermana. El pedido de justicia de Lucas no solo apunta a su madre biológica y Picard, de quienes solo dice recordar momentos y contextos horribles de esos primeros años de vida. También le apunta a un sistema judicial que no terminó de advertir la situación de riesgo en que se encontraban los menores bajo el cuidado de Sosa.Lucas recién fue dado en adopción en mayo de 2014, un año después de la muerte de Candela y dos antes de la de Yazmín. La resolución del Juzgado de Familia N°4 de Mar del Plata que le confirmó su familia adoptiva fundamentaba y advertía por entonces que Sosa tenía “pobreza de mecanismos para controlar tensiones”, lo que la podía llevar a reacciones impulsivas; capacidad debilitada para responsabilizarse de consecuencias negativas de sus actos y recurrencia a “construcciones fantaseadas que le proveen una escena que la preserva de los aspectos negativos y dolorosos para su yo”. “La primacía de sus aspectos más narcisistas entorpecen su capacidad empática e introspección ante la problemática planteada”, concluyó el informe. Si bien no habló con ella, Lucas se quedó conmovido y a la vez entusiasmado con que, en medio de las turbulencias de este caso y sus apariciones en la prensa, su hermana mayor haya entrado en escena para orientarlo sobre su verdadera identidad. El adolescente dialogaba con LA NACION cuando ella le hizo llegar un mensaje para confirmarle que ambos son hijos de los mismos madre y padre. “Que me lo diga una hermana tiene credibilidad, fue fuerte y no me lo imaginé nunca”, dijo a LA NACION. “Es cuestión de destapar lo que taparon y si se da de tener relación con ella, sería una buena idea para hacer el ADN y descartar que Picard sea mi papá”, aclaró.Este dato nuevo, más allá de la investigación que apunta a esclarecer la muerte de Isabella y la eventual responsabilidad en el caso de Sosa y Aguirre, abre un posible nuevo expediente. Lucas y su abogada entienden que con él hubo apropiación de identidad y sería la oportunidad de volver a llevar a Picard a tribunales. “Se rompió una pared y partir de ahí un mundo nuevo que me llevó a hablar en los medios”, añadió. Aunque admitió que tanto cambio para su vida no es gratis: “También esto me da mucho miedo, no sé qué es lo que viene después”, concluyó.
Fuente: La Nación