El Gobierno de Río Negro enviará a la Legislatura un proyecto para actualizar la Ley Provincial de Carnes con el objetivo de incorporar nuevas alternativas de proteína animal al circuito formal de comercialización.
La propuesta permitirá que carnes provenientes de especies como el jabalí y el guanaco puedan venderse legalmente en carnicerías y establecimientos gastronómicos, siempre bajo estrictos controles sanitarios, veterinarios y de trazabilidad.
La iniciativa apunta a regular una actividad que hoy existe de manera limitada, ya que estas carnes solo pueden destinarse a la caza deportiva o al consumo particular.
Con la reforma, los animales podrán ingresar al circuito comercial una vez que atraviesen procesos de faena en establecimientos habilitados y las correspondientes fiscalizaciones bromatológicas, garantizando la seguridad alimentaria de los consumidores.
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“Hoy tenemos una proteína disponible, magra, saludable y de excelente calidad que no puede comercializarse formalmente. Lo que buscamos es generar las condiciones para que ese recurso pueda aprovecharse de manera segura, con todas las garantías sanitarias y dentro de un marco legal”, explicó el ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, Carlos Banacloy.
RESPUESTA A UN PROBLEMA PRODUCTIVO
Además, uno de los principales fundamentos del proyecto es el crecimiento sostenido de la población de jabalí europeo, una especie exótica invasora cuya expansión se aceleró en los últimos años debido al avance de las áreas agrícolas y a la ausencia de depredadores naturales.
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Según explicaron desde el Gobierno provincial, la caza deportiva ya no resulta suficiente para contener su avance, que genera importantes daños en cultivos y afecta los ecosistemas. Frente a este escenario, la propuesta busca complementar las estrategias de control poblacional con un esquema de aprovechamiento sustentable.
De esta manera, los animales capturados en el marco de los programas de manejo podrán destinarse también al consumo humano, siempre respetando los protocolos sanitarios establecidos y bajo supervisión oficial.
Por otro lado, Banacloy sostuvo que el proyecto no persigue un objetivo exclusivamente económico, sino que apunta a desarrollar un sistema más eficiente para administrar los recursos disponibles en la provincia.
“Queremos hacer un aprovechamiento sustentable de una proteína que hoy existe y que no puede ingresar al circuito formal. En una provincia tan extensa como Río Negro, contar con establecimientos habilitados cercanos también permite reducir costos logísticos, pero el eje del proyecto es aprovechar responsablemente un recurso disponible y garantizar que llegue al consumidor con todos los controles necesarios”, señaló el funcionario.
También destacó las cualidades nutricionales de estas carnes, al remarcar que, por tratarse de animales silvestres, presentan un menor contenido graso que las provenientes de sistemas intensivos de producción, convirtiéndose en una alternativa de proteína animal de alta calidad.
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La reforma de la Ley Provincial de Carnes se articulará con la normativa vigente sobre fauna y no modificará las condiciones para la actividad cinegética. La caza continuará regulándose mediante permisos y requisitos específicos, mientras que la nueva legislación establecerá el marco legal para la faena, el procesamiento y la comercialización formal de estas carnes bajo la supervisión de la Provincia, los municipios y el SENASA.
Con esta actualización, Río Negro busca adaptar su legislación a una realidad productiva y ambiental cada vez más desafiante, promoviendo el aprovechamiento responsable de los recursos disponibles sin resignar los estándares de inocuidad y seguridad alimentaria.
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Fuente: InfoCampo