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El hijo de la mujer investigada por la muerte de su beba en Villa Gesell pidió que “esté presa o en un psiquiátrico”
Tras la muerte de Isabella, una niña de dos años en Villa Gesell, la Justicia reactivó el inquietante prontuario de su madre, Lucía Sosa, quien ya había sido juzgada y absuelta en 2018 por el presunto homicidio de otra de sus hijas. En medio de la pesquisa para determinar si se trató de una broncoaspiración o de un filicidio, Lucas Ruiz, el segundo hijo biológico de la mujer que fue dado en adopción, rompió el silencio con un reclamo desesperado.“Pido que Lucía Sosa esté presa o en un psiquiátrico. Es una persona agresiva y sin corazón. No podés tener tres hijos y asesinarlos. No es una persona apta para tener un hijo. Sabíamos que si no quedaba presa o internada iba a volver a pasar”, expresó el adolescente en diálogo con TN.Y en ese sentido, la responsabilizó por la muerte de Isabella y otras dos hermanas.“Vuelve a ser una historia que se repite. Nosotros creímos que esto ya había cerrado hace muchos años. Luchamos mucho por mí y por mis hermanos durante casi diez años y que aparezca otra vez el caso de esta persona en televisión, matando a otra de mis hermanas, duele muchísimo”, afirmó.Según contó, su historia comenzó cuando tenía apenas 21 días de vida. En aquel entonces fue internado en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata tras sufrir un paro respiratorio producto de una intoxicación. A partir de entonces, quedó bajo la protección de Hogares de Belén y posteriormente fue recibido por su actual familia adoptiva.“Fue una lucha de muchos años para salir de esa situación fea. Me hicieron la vida imposible. Fueron más de diez años de luchar contra jueces que no servían en el sistema. Me preguntaban si quería seguir con la familia adoptiva o si quería volver con mis papás biológicos. La decisión de ellos siempre era la revinculación. Luché por salir de eso y buscar una salida que sea no volver a esa casa porque Lucía Sosa es una agresiva”, manifestó el joven.En la entrevista con el medio citado, Lucas también contó el calvario que sufrió a manos de su madre biológica y su ex pareja:“Me golpearon muchísimo sobre todo en el momento del proceso de revinculación. En el día de mi tercer cumpleaños me obligaron a ir a esa casa y fue una de las golpizas más grandes que me dieron. Me tiraban de las orejas. Durante muchos años tuve una lesión porque me las tironeaban constantemente”.Sobre el cierre de la conversación, el adolescente manifestó: “Yo pedía por favor salir de esa casa. No quería volver a ese lugar porque era un lugar muy feo, muy oscuro. Yo sabía que si volvía a esa casa hoy no estaría acá”.Los antecedentes de la mujer investigadaLas declaraciones de Lucas adquieren relevancia en plena investigación por la muerte de Isabella.Según la versión de la madre, la pequeña entró en crisis respiratoria mientras tomaba la mamadera. Los resultados de la autopsia revelaron que la menor falleció por una asfixia por obstrucción. En paralelo, la Justicia ordenó el allanamiento del hogar donde vivía la familia y dispuso que el hermano de la víctima fuera separado preventivamente de su madre para realizarle estudios médicos y evaluar su estado de salud.El caso tomó trascendencia porque Sosa ya había estado bajo sospecha por la muerte de otras dos hijas, de seis y once meses, en circunstancias similares. El primer fallecimiento ocurrió en 2013 y la Justicia lo atribuyó a una complicación respiratoria. El segundo episodio, en 2016, derivó en una investigación por la que cumplió dos años de prisión preventiva, acusada por el presunto homicidio y abuso de la menor. Finalmente, llegó a un juicio oral en el que resultó absuelta junto a su pareja, padre de seis de los nueve hijos que dio a luz.En medio de esas investigaciones judiciales, la mujer perdió la tenencia de cuatro hijos tras sospechas de maltrato infantil y “ambiente de convivencia inconveniente”. Algunos ingresaron en el ámbito de Hogares de Belén y otros fueron adoptados.
Fuente: La Nación