Los Cambiaso en la Rural. Fueron protagonistas con la presentación de sus caballos de polo en la pista central

Para los Cambiaso, la Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional no es simplemente una cita más del calendario: es una tradición familiar. Año tras año, apenas vuelven de su intensa y larga gira internacional, que comienza en Estados Unidos y sigue en Inglaterra, la Exposición Rural se transforma en una escala obligada y especialmente esperada, donde disfrutan presentando algunos de los ejemplares de la cría de polo de La Dolfina y celebrando una pasión que forma parte de su identidad. “Nos encanta el programa. Trajimos unos quince o diecisiete caballos, todos los que se permitían. Elegimos un grupo con Poroto, Mia y Myla, de manera equitativa”, se lo escuchó contar a Adolfo Cambiaso.Durante mucho tiempo fue el recordman quien tomó las riendas y se convirtió en el gran protagonista de estas jornadas. Sin embargo, con el paso de los años, les fue cediendo ese espacio a sus hijos, que son tan apasionados por los caballos y el campo como él, y que no dudaron un instante en saltar de la tribuna a la pista central: la primera fue Mia, después siguió Poroto, y en 2022 se sumó Myla, que volvió a decir presente en esta última edición. A sus 15 años, y con el porte y estilo heredados de su mamá, María Vázquez, se la vio moverse con naturalidad y gran entusiasmo. De hecho, el martes 21, apenas aterrizó en Ezeiza desde Londres, donde junto a su hermana se consagraron campeonas del British Ladies Open Championship, pasó por Cañuelas para cambiarse y partió enseguida rumbo a Palermo. El cansancio del viaje quedó en segundo plano frente a un rito que para ella es sagrado.Ese mismo día se la vio a su mamá, como siempre, acompañando y apoyando las pasiones familiares. Si bien María tenía un día de compromisos laborales, acomodó todo para poder estar con los suyos. Poco antes de las 18, apareció en las caballerizas con un look cancherísimo de double denim y botas de caña alta y se robó todas las miradas. La única ausente pero con aviso fue Mia: de Inglaterra voló directo a España para jugar al polo en Sotogrande, en pleno verano europeo.LAS CAMBIASO, UNAS CAMPEONASLas vimos crecer. Desde las páginas de ¡HOLA! fuimos testigos de sus primeros pasos, de una infancia compartida entre Cañuelas, Córdoba y el mundo, de las temporadas en Inglaterra, Estados Unidos y la Argentina, y también las acompañamos en sus primeras incursiones en el polo, una pasión heredada de su papá, el recordman Adolfo Cambiaso. Al mismo tiempo, las vimos desenvolverse con gracia y naturalidad frente a las cámaras y en el universo de la moda, un legado que les llegó de su mamá, María Vázquez. Hoy, Mia (23) y Myla (15) confirman que están escribiendo su propia historia con enormes dosis de talento, disciplina y una pasión inquebrantable. El domingo pasado se consagraron campeonas del British Ladies Open Championship 2026, el Abierto Femenino más importante de Inglaterra, disputado en el mítico Cowdray Park Polo Club, en Midhurst, West Sussex, uno de los escenarios más legendarios del polo internacional. Junto a Milly Hine y Martina Lowe, las Cambiaso defendieron los colores de Yaguara, superaron a Salty Polo y levantaron el trofeo más prestigioso del circuito femenino británico. Como se sabe, Mia es una de las máximas figuras del polo femenino mundial, tiene 10 goles de handicap en Argentina y brilla en cada edición del Abierto Femenino de Palermo. Myla, en tanto, tiene 4 goles de handicap y se consolida a paso firme y sin pausa como una de las jugadoras jóvenes con mayor proyección de su generación. A pesar de la enorme alegría, no hubo demasiado tiempo para celebrar. Después de levantar la copa y posar sonrientes con sus compañeras de equipo, las hermanas volvieron a ponerse en marcha para seguir con sus agendas. Mia hizo las valijas y partió rumbo a España para participar en la temporada de Sotogrande. Myla, en cambio, emprendió la vuelta a casa para cumplir con otra cita ineludible del calendario familiar: la Exposición Rural de Palermo, donde los Cambiaso presentan cada año sus caballos y comparten el fruto de un trabajo que va mucho más allá de lo que se ve en las canchas.

Fuente: La Nación