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Jorge Haddad: la exigencia detrás de Hermana Beba, el proceso de crear en solitario y la pasión por el teatro
Con un crecimiento explosivo en redes y en el teatro, Jorge Haddad se consolidó como el creador detrás de Hermana Beba. Entre reacciones a la actualidad, comentarios filosos y videos que marcan agenda, construyó un fenómeno humorístico que satiriza la hipocresía social desde una ironía que atrapa a miles de seguidores.Pero detrás de esa versión ácida de peluca rubia, Jorge mantiene a resguardo su faceta como actor metódico. La exigencia al producir en solitario, el perfeccionismo y el deseo de conservar su privacidad definen su día a día. “La fama es una consecuencia medio inútil de estar expuesto; yo prefiero conservar mi vida tranquila”, admite.En la charla con Mai Pistiner también emerge la raíz de su inspiración: haber crecido en una familia de mujeres tras la muerte de su padre a los diez años. Criado entre tres hermanas que iban a colegio católico, el universo femenino fue su gran cantera creativa. “Mucho de lo genuino que tiene el personaje viene de haber absorbido todo de ahí”, cuenta. Entre el éxito de su unipersonal, la creación independiente y el deseo de mantener su anonimato, Jorge Haddad muestra una versión auténtica e intencionada: la de un artista que habita el ecosistema digital a su manera, pero enfocado en construir su verdadero legado sobre el escenario. Hola Jorge, te voy a presentar según lo que dice ChatGPT de vos. ¿Alguna vez te chatgepeteaste?No. Ay, ¿qué iba a decir? Me da miedo.“Hermana Beba es el nombre artístico de una creadora de contenido argentina que se hizo conocida en redes, que hace videos cortos”. Y me dio gracia que dice “argentina”. Entonces yo le digo: “¿Pero es hombre o mujer?” y me responde: “La persona detrás de Hermana Beba es mujer”.Es que ChatGPT te va a tirar cualquiera. Señor ChatGPT, haga algo.Ahí hay que, con voz de Hermana Beba, decirle: “Che, te estás equivocando. Estás pasando esa datita”.A veces lo he hecho con otras personas y te dice: “el conductor del ciclo de La Nación es...” y en vez de Mai Pistiner te tira cualquiera.Bueno, ¿cómo estás, Jorge?Bien, estoy bien. Acá estoy. Estoy contento de estar acá. Te decía antes que yo te sigo.¿Hace mucho?Sí, hace un montón. Vos tuviste como un estallido post pandemia muy fuerte…Sí. Yo venía haciendo contenido hacía muchos años, tipo siete años, a la par que hacía teatro. Yo vengo de ese mundo, del teatro. Y en un momento tuve una experiencia rara en una contratación en la cual hacía una rutina con otro personaje. Tuve una mala experiencia, pero no porque lo que hacía estaba bien o mal, sino porque claramente no era mi público. Y sentía que algo estaba pasando a nivel país.¿Estabas en personaje haciendo eso?Sí, yo hacía otro tipo de unipersonal. Y dije: “¿Qué onda?”. Ahí tuve como una lectura hacia este personaje que hago ahora. Porque el universo se llama Hermana Beba y es como que todo el mundo me conoce como Beba. A mi no me gusta explicar tanto. Y además está bueno porque también está la fantasía de la gente. La gente viene al teatro y me hace así, me tiran el pelo.¿Quién?Bueno, es que vos pensá: ves un video de alguien que revolea un pelo rubio, capaz que sea su pelo, ¿me entendés? Capaz que es así. Ahí tuve como un giro en el que dije: el contenido que estaba haciendo era muy local para Córdoba.¿Qué subías a las redes antes?Yo hacía más un personaje. Hacía este personaje, pero hacía otro que era una monja muy cordobesa. Pero al mismo tiempo, como tengo un humor que me gusta más cruel y más filoso, le metí a esas temáticas y había como una contradicción que no era muy bien recibida por el público general. El público de nicho sí. Entonces dije: “Voy a apuntar para otro lado”. Y ahí le empecé a meter más a lo que es hoy Beba. Me encontré primero con que había mucho contenido, entonces no tenía que generar cosas nuevas. Pero encontré como un lugar ahí. Sobre todo al principio era reaccionando y medio que estando ahí adentro. Yo trato de meterme en el contenido y ser como que lo estoy medio viviendo. Como este concepto de la “minona”, de la mina bien.Me interesa saber, porque vos dijiste que no se recibía bien. Me imagino que debe ser fuerte para un actor que encima juega con el humor filoso. ¿Cómo interpretabas que no se leía bien? ¿Era una crítica después por mensaje de Instagram…?No, fue un día muy puntual. Estaba como en un festival. Era en Córdoba, así que era muy popular. Había gente de todo tipo. Y yo iba con una propuesta bastante filosa. La gente no es que se iba ni nada, pero se quedaban así. Y cuando yo tiraba el remate quedaban todos con la boca abierta.¿Por qué lo mezclabas con la religión?Claro. Era como que hacía una rutina de eso. Era medio fuerte. Entonces dije: “Hay que enfocar para otro lado”. Y empecé a meterle a esto otro. Y lo que te decía de Hermana Beba recién es real. Y con Amalia fue como el primer puntapié que tuve. En Punta del Este vino Amalia, que yo dije: “Ah, bueno, ok”.¿Qué Amalia?Amalia Granata.Ah, ¿veranea en Punta del Este?Parece que sí, con su marido. Pero bueno, vino al teatro. Fue como: “Ok”. Y también en mi génesis está mucho Amalia porque uno de mis videos más virales era sobre ella y eso me posicionó. Me empezó a ver mucha gente por el tema antiaborto.En realidad, no era por la agenda antiaborto o proaborto, que es una de las aristas, sino porque era una situación muy evidente. Yo siento que levanté primero algo que nadie había levantado y eso te impulsa porque la noticia sale de vos.Era una situación en la que Amalia le decía a la hija, que estaba en su cumpleaños de 15: “Vestirla es difícil porque es grandota, es morocha, es súper morena. No cualquier cosa va con la piel”. Entonces agarré eso, lo reaccioné y eso me fue posicionando. Después también mi mirada sobre la vida me va alineando con determinadas audiencias.¿Vos, Jorge, tenés contradicciones con el discurso de Beba o podés confesar acá que claramente es una ironía constante?No, yo no soy como Hermana Beba ni ahí.Al contrario.Claro, tenemos miradas opuestas. Hermana Beba es medio gente que yo odié mucho o en la que identifiqué mucha hipocresía. Y siempre sentí que las cosas que te interpelan está bueno usarlas porque ahí está lo genuino también.Fuera de eso, creo que lo que tiene Hermana Beba y sí tengo en común yo como persona es que todos tenemos medio un demonio adentro. Nadie es totalmente una cosa. Y ella muestra toda esa porquería de una manera rara que termina siendo hasta adorable. Y al mismo tiempo hay gente a la que no le entra, no les copa tanto consumirlo o no entienden si es un chiste o si es real.Es impresionante la interacción de cada video. Tu cuenta explotó y no solo eso, sino que cada video que subís marca agenda, porque es ese video que te manda tu conocida, tu amiga, tu marido. Todos te mandan el video de Hermana Beba. Es muy viralizable tu contenido. ¿Qué buscás en los materiales que elegís?A mí me manda mucho material la gente que me sigue y yo estoy súper atento. Pero trato de que primero sea algo que cuente algún tipo de historia. Porque hay cosas que son graciosas o que las podés utilizar, pero no me constituyen una unidad de un video.Yo no subo muchísimo contenido. Subo un par de videos por semana, dos, tres, a veces un poco más, pero hasta ahí. Y trato de que sean historias que te generen algo para pensar, desde el lugar que sea.Yo entiendo que cuando subo algo el contenido es súper polisémico. Hay gente que va a interpretar y le va a causar gracia porque entiende la ironía. Hay otra que se va a identificar y hay otra persona a la que simplemente le da risa cómo hablo. Entonces vos subís un video y es una botella al mar. Después pasa lo que pasa.Pero sí, por suerte, trato de estar presente. No puedo responder todo, pero estoy ahí. Hay como un lenguaje común con la gente que me sigue.¿Te genera ansiedad esto de subir un video y pensar “ya está funcionando bien” o “no está funcionando bien”?No me genera ansiedad el tema de las métricas. Sí me pasa que soy muy dramático. Entonces producir contenido por ahí sí me genera cosas. Soy re procrastinador, me cuelgo. Cuando subo algo también me pasa de tratarlo como si fuera medio una obra de arte. Y no es una obra de arte, es un video. No tiene que tener una perfección total. Eso sí me cuesta mucho. Soy muy perfeccionista. Empiezo a sudar cuando estoy produciendo. Y además es un proceso muy personal porque yo trabajo solo. No podría tercerizar el guion ni la edición, porque es mi mirada la que está involucrada. Entonces eso también es bastante demandante porque estás en todas las fases.Y eso que nosotros interpretamos como: “Guau, agarró el teléfono y lo grabó una vez así nomás”, ¿es así o quizás lo grabaste diez veces?No, no grabo muchas veces las cosas. Pero sí, a veces le doy una segunda oportunidad. Porque también tiene mucho del performing. A veces no sé exactamente cuál es el guión, pero sé más o menos cuál es mi intención o la mirada de Hermana Beba sobre determinada noticia de actualidad, video viral o personaje.Entonces medio que fluye. Se dan un poco las dos cosas. No me gusta guionar tanto. No suelo tener cosas escritas.Te metés en el personaje e interpretás lo que pasa a través de la cabeza de Beba.Claro. Porque voy viendo algo y, si me llama la atención, ya me doy cuenta para qué lado va. Entonces trato de que sea medio one shot, una cosa que le metés y queda. Pero a veces lo hago un par de veces cuando hay algún defecto.¿Te da miedo que Beba se coma al actor Jorge? Es decir, que quizás por el resto de tu carrera artística interpretes a Beba.No sé si me da miedo. Siento que el personaje es súper poroso y que tiene mucha vigencia porque, cuando empezó, fue mucho antes de cuando se pegó. Estábamos en un contexto y ahora estamos en uno totalmente distinto. En el medio pasaron un montón de cosas, cuestiones políticas, noticias de un lado y del otro, y yo las tuve que ir surfeando.Además, esto se ve más que nada en mi espectáculo, pero trato de tener una línea bastante genuina y hablar de todos. Entonces siento que esa forma de surfearlo l
Fuente: La Nación