Senado: Bullrich y Sturzenegger cierran filas para tratar de avanzar con la extranjerización de tierras

La jefa del bloque de La Libertad Avanza del Senado, Patricia Bullrich (Capital), y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, se reunieron esta tarde en un Senado en un intento de ordenar el discurso oficialista con la mira puesta en tratar de aprobar el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada en la primera semana de agosto.“Nos pusimos de acuerdo, así que vamos el 6 con el dictamen que ya habíamos acordado con todos nuestros aliados”, afirmó Bullrich al término de la reunión en diálogo que mantuvo con la prensa acreditada en los pasillos de un Senado desierto por las vacaciones de invierno.La reunión tuvo por objeto unificar posiciones en torno al polémico capítulo que habilita la venta de tierras a personas físicas y capitales extranjeros, luego de que las diferencias manifestadas por Sturzenegger sembraron dudas ente los bloques aliados y Bullrich se vio obligada, la semana pasada, a pedir la postergación del debate del proyecto para el 6 de agosto.Según explicó la senadora libertaria, la base del acuerdo con Sturzenegger es el mismo texto que estuvo a punto de ser discutido el jueves de la semana pasada en la Cámara alta. Aunque fuentes legislativas no descartaron que se le hagan ligeras modificaciones que, destacaron, no cambiarían el espíritu de la última versión conocida.El cortocircuito oficialista ocurrió el mismo jueves de la sesión y giró en torno a la facultad que tendrían las provincias para poder establecer sus propias reglamentaciones al régimen de venta de tierras, tal cual lo plantea la última versión del artículo 25 del proyecto de ley.Según pudo saber LA NACION, el ministro Sturzenegger, que en ese momento se encontraba en el exterior, planteó cuestionamientos a la redacción del artículo, lo que llevó a que varios senadores aliados pusieran en duda su apoyo al texto acordado ante la posibilidad de que el Poder Ejecutivo terminara vetándolo.“El ministro aceptó las modificaciones. Tenía algunas dudas, pero se las aclaramos. Le explicamos que los cambios tenían que ver con una mirada mucho más federal respecto del uso de la tierra”, comentó Bullrich sobre los términos de la conversación con el ministro de Desregulación.Sturzenegger llegó al Senado un par de minutos antes de las 16, hora convenida para la reunión, y se retiró una hora y media después. Así como llegó, sin hacer declaraciones a la prensa e ingresando desde la Cámara de Diputados para evitar los móviles periodísticos ubicados en la puerta de la Cámara alta, se retiró.“Salir de la era de Máximo”La jefa del bloque oficialista en el Senado destacó el costoso consenso que alcanzó con los bloques de la oposición dialoguista. “Esta ley (por el proyecto) tiene aportes de todos y siempre dentro de una filosofía que es salir de la ley que era de Máximo Kirchner”, señaló Bullrich.En realidad, la ley que fijó limites a la extranjerización de tierras se votó en 2011, en el inicio del segundo mandato de Cristina Kirchner como presidenta. Por esa norma, vigente y que la administración libertaria quiere modificar, los ciudadanos extranjeros no pueden adquirir más del 15% de las tierras a nivel nacional, provincial o departamental. A su vez, ninguna persona física o jurídica podrá tener la propiedad de más del 30% de la superficie habilitada.Por el momento, el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada contaría con los votos para su aprobación en general.Pero el problema son los votos para aprobar el capítulo de la venta de tierras a extranjeros. La oposición de diferentes sectores sociales, como la Iglesia Católica, vienen esmerilando el apoyo que, en un principio, había conseguido Bullrich entre los bloques dialoguistas.Como advirtió LA NACION, en las últimas dos semanas los senadores de Misiones Carlos Arce y Sonia Rojas Decut vienen sufriendo fuertes presiones en su provincia con reclamos para que voten en contra de la habilitación de la venta de tierras a extranjeros. Si el oficialismo pierde esos votos, el capítulo corre serio riesgo de caerse de manera definitiva.

Fuente: La Nación