TripWip levantó US$4,2 millones para expandir su negocio de alquiler de autos en la Argentina

TripWip acelera su expansión en la Argentina. El marketplace de alquiler de autos, creado por Juan Manuel Pancic (CEO) y Juan Andrés Vico (CTO) en Uruguay, cerró una ronda de inversión semilla de US$4,2 millones, destinada a multiplicar por seis su operación en los próximos 24 meses.La ronda contó con la participación de fondos e inversores como Promotora Social de México, Latin Leap, CrossBoundary, Yango Ventures, OEMs regionales de Toyota, Kia y otras marcas, Angel Hub, Satrack Ventures y Epic Angels. Además, contó con operadores de clase mundial de compañías icónicas de la región como Kavak, dLocal, Uber, PedidosYa y Rappi, entre otros inversores ángeles de la región. Tras el terremoto. La startup que le devolvió el crédito a Venezuela levantó US$100 millonesTripWip nació en 2023, a partir de una experiencia personal de Pancic. Un verano necesitó alquilar un auto en Uruguay y se topó con lo que consideró sitios obsoletos, procesos lentos y costos ocultos que no dejaban claro el precio final. Finalmente, resolvió su necesidad alquilándole el auto de manera informal a un vecino, pagando mucho menos que en una rentadora tradicional. Ya había usado Turo -una app para alquiler de autos particulares- en Estados Unidos, conectó ambas experiencias y vio el potencial de profesionalizar ese modelo en la región.Con un fuerte enfoque en el mercado local, TripWip -que ya opera en Buenos Aires y Mendoza- utilizará parte del capital para desembarcar en Bariloche. Hoy la plataforma reúne más de 170.000 usuarios y 3000 autos en México, la Argentina y Uruguay.“Nuestro horizonte inmediato es multiplicar por seis el volumen de negocio en los próximos 24 meses. A mediano plazo, la idea es seguir fortaleciendo el segmento corporativo, donde ya trabajamos con bancos y farmacéuticas, y también seguir invirtiendo en tecnología para escalar sin necesidad de agrandar demasiado el equipo”, anticipa Pancic.En diálogo con LA NACION, Juan Manuel Pancic analiza las claves del negocio.Un cambio estructural: la economía colaborativaDe acuerdo con los emprendedores, si bien el alquiler de autos es un negocio consolidado, el segmento entre particulares -en el que ellos operan- todavía es incipiente en América Latina. TripWip funciona bajo el modelo de carsharing peer-to-peer: cualquier persona puede publicar su vehículo en la plataforma cuando no lo utiliza y obtener ingresos por ese tiempo ocioso.Uno de los datos sobre los que construyeron su modelo proviene de un estudio de la Universidad de California: un automóvil permanece estacionado alrededor del 95% del tiempo. La plataforma busca monetizar ese tiempo ocioso: aseguran que un propietario puede obtener ingresos de hasta US$1000 mensuales alquilando su vehículo.Moda low cost. Una marca francesa abrirá 20 tiendas e invertirá US$20 millones en la Argentina“Las personas están cada vez más abiertas a la economía colaborativa: lo que pasó con Airbnb o Uber le abrió la cabeza al consumidor a confiar en estas plataformas. A eso se suma que hoy existe una infraestructura tecnológica (verificación de identidad, biometría, GPS, entre otras tecnologías) que hace 10 años no estaba disponible y que permite mitigar los riesgos de fraude que antes frenaban a este tipo de modelos”, señala Pancic.Y añade: “Además, el turismo internacional viene creciendo fuerte desde la post pandemia, y cada vez es más común que el viajero ya conozca este tipo de soluciones en su país de origen. Es cierto que el contexto económico puede acelerar o desacelerar el ritmo en el corto plazo, pero la tendencia de fondo llegó para quedarse”.Un modelo “asset-light” de alta eficienciaA diferencia de las rentadoras tradicionales, TripWip no posee una flota propia. Su éxito radica en ser una plataforma de intermediación que conecta la oferta de dueños particulares con personas que necesitan movilidad. Al no cargar con el costo de capital de los vehículos, la empresa opera con una estructura liviana que le permite trasladar el ahorro al usuario final.De acuerdo con sus fundadores, la plataforma logra ofrecer tarifas entre un 30% y un 40% más bajas que las empresas tradicionales. Sin embargo, la clave no es solo el precio: el modelo elimina las “fricciones” habituales del sector, como los costos ocultos al momento de retirar el vehículo o las filas interminables. El usuario sabe de antemano qué auto va a manejar y exactamente cuánto va a pagar, lo que se traduce en una tasa de retención del 30% en menos de cuatro meses, según aseguran.“La principal diferencia de precio no tiene que ver con resignar rentabilidad, sino con un modelo de estructura de costos completamente distinto a los métodos tradicionales. Somos sólo una plataforma de intermediación que conecta oferta y demanda. Nuestro ingreso viene de una comisión de aproximadamente 20% sobre el precio que fija el anfitrión, más una parte del seguro todo riesgo que se le suma al conductor”, explica Pancic.Tecnología e inteligencia artificial para mitigar riesgosPara los emprendedores, el mayor desafío del negocio no fue conseguir conductores, sino convencer a los propietarios de prestar sus vehículos. “No teníamos claros los mecanismos para captarlos ni el perfil exacto de quién estaría dispuesto a compartir su auto. Eso lo fuimos puliendo con el tiempo”, recuerda Pancic.Asimismo, para desplazar el temor al fraude o al riesgo, desarrollaron herramientas basadas en inteligencia artificial. E incorporaron un sistema de reputación similar al de Airbnb, donde anfitriones y conductores se califican mutuamente.La plataforma incorporó soluciones de inteligencia artificial en cuatro frentes:Biometría: comparan el rostro del conductor con su documentación en tiempo real para prevenir fraude en el onboarding. Estado del vehículo: registran fotos y videos automatizados antes y después de cada viaje, para documentar cualquier daño de forma objetiva. Operación interna: automatizan buena parte de la gestión de consultas, reclamos y documentación. Pricing dinámico: ajustan automáticamente el precio sugerido al anfitrión según temporada, feriados y nivel de oferta y demanda.Smart capital y expansión regionalJuan Manuel Pancic y Juan Andrés Vico arrancaron con una ronda ángel de US$150.000 (solo con un powerpoint, sin producto), desarrollaron la app y lanzaron TripWip en Uruguay a mediados de 2023. “Validamos la demanda con una simple landing de dos formularios, que generó 10.000 registros en una sola noche tras una aparición en TV“, recuerda Pancic.Después llegó una ronda semilla de US$700.000 en 2024, para financiar el desembarco en México. Y ese mismo año llegaron a la Argentina de casualidad: detectaron consultas de usuarios argentinos que ya conocían la plataforma, al punto de que aparecieron autos publicados en Buenos Aires antes del lanzamiento oficial en el país, que ya representa el 32% de su operación, con más de 1000 vehículos registrados.“Ahí entendimos que había algo real y decidimos formalizar la operación. La Argentina es un mercado estratégico en donde notamos una demanda creciente: las personas están dispuestas a alquilar su auto, las distancias son largas, el turismo es muy importante y logramos reducir significativamente el costo con respecto a las empresas de alquiler tradicionales”, explica Pancic.Tras el inicio de operaciones en Buenos Aires, la plataforma avanza en su expansión hacia otras localidades, siguiendo la lógica de la demanda real, no solo el tamaño del mercado. “Mendoza ya arrancó con muy buena recepción, incluso antes de tener una operación formal ahí. Bariloche es un caso muy representativo de nuestro modelo de negocio: vimos que hay un flujo de casi 10 vuelos diarios desde Buenos Aires, cerca de 60.000 pasajeros por mes. Son mercados donde el turista necesita moverse. También estamos evaluando sumar a Mar del Plata y Córdoba en los próximos meses”, precisa Pancic.

Fuente: La Nación