Una exigencia de Trump a Arabia Saudita siembra dudas sobre el pacto nuclear

WASHINGTON.- En medio de los temores a una carrera armamentística en Medio Oriente desatado por el acuerdo nuclear entre Estados Unidos y Arabia Saudita, que podría abrirle la puerta al reino a desarrollar una capacidad propia para enriquecer uranio, Donald Trump condicionó esta mañana la aprobación del pacto de cooperación nuclear civil a que el país árabe normalice sus relaciones con Israel a través de los Acuerdos de Abraham, impulsados por el presidente norteamericano en su primer mandato. “El acuerdo de energía nuclear civil que se está negociando entre Estados Unidos y Arabia Saudita -el cual se limita exclusivamente a usos no militares, similares a los que ya tienen Irán, los Emiratos Árabes Unidos y otros países— será aprobado, pero está totalmente condicionado a que se adhiera a los muy respetados y exitosos Acuerdos de Abraham“, señaló Trump mediante un posteo en su red Truth Social, lo que sembró de dudas la rúbrica final del acuerdo.The Civil Nuclear Deal (There will be no enrichment of material!) being made between the United States Department of Energy and Saudi Arabia, which pertains only to non-military use such as the ones that Iran and UAE (and others) already have, will be approved, but is totally… pic.twitter.com/ZSS4Vgubhp— Commentary Donald J. Trump Truth Social Posts On X (@TrumpTruthOnX) July 23, 2026Los acuerdos para que países de mayoría musulmana normalicen las relaciones con Israel, mediados por Estados Unidos, se gestaron durante el primer mandato de Trump (2017-2021) y fueron firmados, primero, por los Emiratos Árabes Unidos y Barhéin, y luego por Sudán y Marruecos. Expandir el plan por Medio Medio ha sido un objetivo de Trump desde su regreso a la Casa Blanca, en enero del año pasado.La exigencia que Trump le impuso ahora al reino liderado por el príncipe heredero Mohammed bin Salman abre dudas sobre el acuerdo. En el último tiempo, Arabia Saudita ha dejado en claro que cualquier intento de unirse a los Acuerdos de Abraham tendría que estar vinculado a un cambio en la postura de Israel sobre la creación de un Estado palestino, lo que para el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no es una opción.El anuncio del acuerdo nuclear con el reino saudita, aliado estratégico de Washington en una región en permanente convulsión, se produjo en un momento álgido de la guerra que Estados Unidos mantiene con Irán desde hace casi cinco meses, y que tuvo como uno de sus principales justificativos por parte de la Casa Blanca evitar que el régimen de los ayatollahs utilice su programa nuclear para desarrollar armas.Según informaron medios norteamericanos, la Casa Blanca aún no respondió a una solicitud de comentarios sobre si el acuerdo seguiría adelante incluso si Arabia Saudita no se sumara a los Acuerdos de Abraham.A través de un comunicado en X, la oficina de Netanyahu señaló este jueves que la acción militar conjunta estadounidense e israelí contra Irán “creó la posibilidad de ampliar el círculo de paz”, y que “como dijo Trump, la adhesión de Arabia Saudita a los Acuerdos de Abraham sería un salto histórico hacia la paz en Medio Oriente“. Y remató: ”Paz a través de la fuerza".The Prime Minister’s Office:The joint American and Israeli military action against the genocidal regime in Tehran and Israel's crushing of Iran's terror axis have created the possibility to expand the circle of peace.As President @realDonaldTrump has said, Saudi Arabia's…— Prime Minister of Israel (@IsraeliPM) July 23, 2026La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo en una conferencia de prensa que la administración Trump continuará hablando con los sauditas para finalizar el acuerdo y “verlos unirse a los Acuerdos de Abraham muy pronto”. Aunque Trump insistió que en virtud del acuerdo nuclear civil Arabia Saudita “no enriquecerá” uranio, en las últimas horas se multiplicó la preocupación de que el pacto -que tendría una vigencia de 30 años y contempla la participación de empresas estadounidenses en el desarrollo del programa- pueda alimentar la proliferación nuclear en Medio Oriente.Antes de que Trump revelara esta mañana su exigencia a Riad para sellar el acuerdo, en Israel figuras de la oposición y exfuncionarios habían advertido por los riesgos que implicaba para su país su posible aprobación.“El acuerdo nuclear que se está gestando con Arabia Saudita, a espaldas de Israel, es un grave fracaso estratégico que pone en peligro nuestra seguridad“, señaló el ex primer ministro Naftali Bennett, quien aspira a destronar a Netanyahu en las elecciones del 27 de octubre próximo.“El enriquecimiento nuclear en territorio saudita podría desencadenar una carrera armamentística regional y una peligrosa pérdida de control”, añadió. Aunque Israel mantiene reserva, la comunidad internacional considera que es el único país de la región poseedor de un arsenal nuclear.Por su parte, el exministro de Defensa Avigdor Lieberman advirtió que el programa nuclear civil de Arabia Saudita “culminará en armas nucleares y dará lugar a una carrera armamentística desmedida en todo Medio Oriente”. Además, pidió presionar al Congreso norteamericano para que frene el posible acuerdo entre Washington y Riad.Del gobierno de Netanyahu, quien se pronunció fue el ministro de Economía e Industria, Nir Barkat, que señaló que si Arabia Saudita quiere el acuerdo “para fines pacíficos y necesidades energéticas”, Israel podía “gestionarlo”.El acuerdo debería presentarse ante el Congreso norteamericano para su revisión en los próximos días, aunque hay dudas de cómo continuará el proceso tras la condición que Trump le impuso a Arabia Saudita sobre los Acuerdos de Abraham.El proyecto desató un fuerte debate en el Capitolio, y enfrenta resistencias entre congresistas demócratas y republicanos, que se resisten a permitir que más países desarrollen programas nucleares.El senador demócrata Ed Markey (Massachusetts), criticó el denominado acuerdo 123 al sostener que representa “potencialmente habilitar la proliferación nuclear en Arabia Saudita e iniciar una carrera armamentista en la región”.“Incluso cuando se haga el anuncio oficial, el acuerdo deberá pasar por un proceso de notificación al Congreso. Estados Unidos siempre busca acuerdos de cooperación con sus aliados. Y Arabia Saudita es un socio estratégico de Estados Unidos“, señaló el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, durante una visita oficial a Manila. Aún se espera que los detalles del acuerdo se hagan públicos.“Cuando los países deciden emprender un programa nuclear civil con fines pacíficos, preferimos que lo hagan con nosotros antes que con otro país. Esto nos permite influir en la dirección que tome el programa y garantizar la existencia de salvaguardias", agregó el jefe de la diplomacia norteamericana. La versión de que el pacto con Riad no incluiría el Protocolo Adicional del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que lidera el diplomático argentino Rafael Grossi, también generó inquietud entre legisladores norteamericanos y expertos. El instrumento permite ampliar las inspecciones internacionales y fortalecer los mecanismos de monitoreo y verificación sobre los programas nucleares civiles.El secretario de Energía norteamericano, Chris Wright, quien firmó el acuerdo con su par saudita, el príncipe Abdulaziz bin Salman, desestimó las preocupaciones sobre la proliferación nuclear e insistió en que responde al interés económico y estratégico de la Casa Blanca.

Fuente: La Nación