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La razón por la que se venden cada vez menos autos, según un especialista
Cerró la primera mitad del año y a diferencia de lo que esperaban los referentes del sector, la industria automotriz registró una caída del 9,9% en las ventas, con 294.181 unidades comercializadas, según informó la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara).BYD Shark vs Toyota Hilux: cuál conviene comprar en julio 2026 y por quéDe ese total, impulsado por las 23.285 operaciones financiadas registradas en junio, el acumulado del semestre alcanzó los 139.217 vehículos adquiridos mediante financiación, lo que representó el 47,3% de las ventas totales del período, de acuerdo con datos de Acara. Y, para agregar otra capa de análisis, esos 139.217 vehículos adquiridos mediante financiación entre enero y junio representaron un 10,8% menos de operaciones que en el mismo período de 2025, cuando el total alcanzó las 156.012 unidades. El mismo porcentaje de caída que el mercado total de ventas.Pese a esta contracción, los referentes del sector apuestan a que el segundo semestre supere al primero en ventas y, por ende, también en operaciones financiadas. Sin embargo, ya descartan alcanzar las 612.178 unidades comercializadas durante todo 2025.Por otro lado, la financiación de autos usados sigue en niveles muy bajos. Entre enero y junio, impulsada por las 9942 operaciones registradas en junio, acumuló 55.468 vehículos financiados, un 27,4% menos que las 76.373 unidades contabilizadas durante el primer semestre del año pasado, según datos de Acara.Ahora bien, según la Cámara del Comercio Automotor (CCA), durante los primeros seis meses del año se concretaron 891.628 transferencias de autos usados. En ese contexto, las operaciones financiadas representaron apenas el 6,2% del total, una participación considerablemente menor a la registrada en el mercado de vehículos 0km.Por qué cae la compra de autos en cuotasSegún la mirada del analista económico, Darío Rubinsztein, la caída en los créditos prendarios de este año se debe a la “enorme distancia entre el costo de mantener un auto y la verdadera capacidad de pago de la clase media”.Según explicó Rubinsztein, uno de los principales problemas del financiamiento automotor es que las tasas promocionales muchas veces no reflejan el costo real de la operación. Si bien las automotrices ofrecen tasas atractivas, al sumar seguros y gastos administrativos el Costo Financiero Total (CFT) se eleva y termina asustando a los compradores.El especialista también remarcó que mantener un auto es cada vez más costoso. Entre patente, seguro, combustible y cochera, sostener un 0km puede demandar entre $600.000 y $900.000 por mes, sin contar la cuota del préstamo.“Para una familia tipo con ingresos promedio de $3.000.000 (dos salarios promedio de $1.500.000), destinar un tercio de sus ingresos al auto es una quimera, más aún cuando arrastra deudas con tarjetas de crédito y busca desesperadamente evitar caer en el pago mínimo”, analizó en diálogo con este medio.A esto se suma que gran parte de quienes buscan cambiar el auto ya tienen un vehículo usado, según el analista económico. En lugar de financiar la diferencia, muchos optan por utilizar ahorros propios o esperar un mejor contexto económico antes de asumir una deuda.“En una economía con el consumo masivo resentido, el auto (siempre y cuando no sea una herramienta trabajo) pasa a ser un bien prescindible. Hasta que el salario real no recupere verdadero poder de compra y se estabilice el ingreso disponible, el mercado prendario seguirá paralizado”, concluyó Rubinsztein.
Fuente: La Nación