Noticias del ICE: el uso de la fuerza fue una “táctica” de agentes migratorios y policías, según un informe

La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) concluyó que el uso de la fuerza por parte de agentes federales y la amenaza de aplicarla funcionaron como recursos para exigir obediencia inmediata. La entidad analizó 1213 actuaciones migratorias registradas entre enero y diciembre de 2025 en Arizona, California, Colorado, Florida, Illinois, Luisiana, Maryland y Nuevo México.¿Qué conductas detectó la ACLU durante los operativos migratorios?El estudio, publicado el 16 de julio, identificó 432 incidentes como casos de conducta indebida por parte de agentes federales, estatales o locales vinculados con tareas migratorias. El reporte titulado “Agents of Chaos and Cruelty” definió esa categoría como el uso o la amenaza de fuerza, las tácticas de intimidación y las represalias contra quienes observaban o documentaban los procedimientos. Dentro de ese total, 241 episodios incluyeron fuerza física, 128 amenazas, 105 armas, 86 irritantes químicos y 82 vehículos. Un mismo operativo podía pertenecer a más de una categoría, por lo que las cifras se superponen.El documento también registró 91 denuncias de intimidación. De acuerdo con este análisis, los funcionarios acosaron, insultaron o amedrentaron a personas en 87 ocasiones y recurrieron 26 veces a engaños, como hacerse pasar por trabajadores de servicios públicos.Golpes, inmovilizaciones y lesiones durante las detencionesSegún el estudio, los oficiales empujaron, derribaron, inmovilizaron o sujetaron a personas 418 veces. Además, presionaron con manos o rodillas sobre la espalda o el cuello en 52 oportunidades, agarraron a personas del cuello 19 veces y aplicaron llaves de estrangulamiento en otras 10.En total, la organización contabilizó 81 intervenciones con técnicas que pueden impedir la respiración o el flujo sanguíneo. Después de los operativos, 119 personas presentaron lesiones. Los registros médicos o documentos legales confirmaron 69 casos, mientras que las víctimas o los testigos informaron los otros 50.Entre los afectados estuvo Ricardo Aguayo Rodríguez, un trabajador de la construcción de 54 años. Agentes de la Patrulla Fronteriza lo rociaron con gas pimienta, lo sujetaron del cuello y le golpearon la cabeza cuando regresaba en bicicleta desde una tienda en Melrose Park, Illinois, según este informe.¿Cómo utilizaron armas, gases y proyectiles los agentes?El relevamiento contabilizó 361 usos de irritantes químicos, entre ellos gas lacrimógeno y gas pimienta. En 132 ocasiones, estas sustancias fueron dirigidas de forma directa contra una persona.
A su vez, se registraron 75 lanzamientos de proyectiles de impacto cinético, como balas de goma. De ese total, 50 apuntaron directamente a individuos. A esto se sumaron 59 usos de granadas aturdidoras y 33 intervenciones con pistolas Taser.Los funcionarios exhibieron armas 130 veces y profirieron amenazas verbales de fuerza o disparos en 69 situaciones. Estos hechos ocurrieron en calles, viviendas, lugares de trabajo, estacionamientos y vehículos.En Bowie, Maryland, agentes enmascarados rompieron la ventana de una miniván y sacaron al conductor frente a sus hijos de seis, siete y ocho años. Luego lo inmovilizaron contra el suelo, le presionaron el cuello con una mano y le apuntaron con una pistola Taser.Los vehículos también formaron parte de las tácticas de fuerzaLos agentes sacaron por la fuerza a las personas de sus automóviles 76 veces y rompieron ventanillas en 47 ocasiones. Además, encerraron vehículos con otros autos 53 veces, participaron en 15 persecuciones o maniobras peligrosas, embistieron 14 unidades y atropellaron a personas en seis oportunidades.El informe también examinó 16 episodios con fuerza letal. En Ontario, California, un miembro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) disparó contra Carlos Jiménez, ciudadano estadounidense y padre de tres hijos, después de que este advirtiera que varios niños llegarían a una parada de autobús escolar. La bala atravesó la ventanilla trasera de su vehículo y lo hirió en un hombro. Jiménez fue acusado de agredir a un funcionario federal y quedó en libertad bajo fianza. Su causa permanece pendiente.

Fuente: La Nación