5 hoteles de campo y estancias con historia para explorar los valles salteños

Aunque la ruta nacional 40 sigue siendo de ripio en este tramo norteño -uno de los más escénicos y con paisajes espectaculares-, la oferta de servicios ha crecido notablemente en los últimos años. A continuación, una selección de propiedades con historia que fueron adaptadas para recibir huéspedes, sin perder su esencia original. 1. La PayaCachiVirginia y Magdalena Ruiz Moreno reciben en esta finca que es un verdadero tesoro, ideal para hacer un alto durante el recorrido por los Valles Calchaquíes.A 13 km de Cachi, la antigua casona de piedra y adobe (1878) con techos de caña, paja y barro, abrió al turismo hace más de dos décadas.Los siete cuartos están ambientados con calidez y espíritu norteño y los huéspedes pueden almorzar y cenar aquí.Hace poco inauguraron la casa de té con propuesta de almuerzo y merienda, también para no huéspedes. Los platos se elaboran con lo que la estación trae de la huerta propia. La tarde llega con tartas de frutas, scones y variedades de tés.Cuentan con bodega, un proyecto que solo produce 2.000 botellas al año e intenta rescatar la tradición del vino casero salteño: fuerte, intenso, con color y taninos.La Paya. RN 40 Km 4490. T: (0387) 481-5846.2. MiralunaCachiUbicadas a unos 7 km del pueblo de Cachi, las diez cabañas fueron diseñadas entre viñedos y ese es su gran encanto. Emplazadas en un terreno de diez hectáreas, abrieron en 2004 y se construyeron con materiales nobles, típicos de la región: adobe, caña y piedra. Hay casas para parejas y otras con dos cuartos para albergar una familia de seis. La cocina está equipada y tienen servicio de limpieza. Desde la piscina se puede ver la inmensidad Nevado de Cachi.Hay senderos para caminar y una huerta abierta para aquellos que se entusiasman con la cocina de cosecha diaria, una práctica posible de octubre a abril, cuando el clima lo permite.Miraluna. Paraje la Aguada Km 8. T: (387) 221-1101.3. La Sala de PayogastaPayogastaLa casa que hoy aloja el hotel de campo fue un casco de estancia, una sala como se las conoce en el norte argentino, construida a principios del siglo XX. En manos de la familia Ruiz de los Llanos, hoy ofrece nueve habitaciones y un pequeño spa.Las camas de los cuartos están colocadas estratégicamente para admirar el Nevado de Cachi no bien uno abre los ojos. Desde allí se observa su pico más alto, el Libertador San Martín.De marzo a mayo el campo se pone rojo de pimientos maduros: un atractivo único. Enfrente, están las viñas. Sus vinos se pueden degustar en el restaurante propio, abierto con servicio de cena. La Sala de Payogasta. RN 40, Km 4509. T: (387) 452-7061.4. ChimpaCafayateLa propiedad pertenece a la familia Nanni desde 1905. En los últimos años remozaron el antiguo casco (circa 1890) y abrieron sus puertas al turismo. Teresita Nanni, la menor de las hermanas, es la encargada de recibir a los viajeros, siempre con reserva previa.Construida en adobe, la casa conserva los pisos, puertas y techos originales. Elegante y sobria, está ambientada en tonos cálidos y se percibe especial atención en los detalles que le dan carácter. Son cinco las habitaciones: dobles, triples, cuádruples y un loft familiar para 5 personas.La piscina tiene vista a los cerros y más allá se vislumbran los viñedos cuyos frutos se procesan en la bodega propia Tierra Colorada. Allí funciona Brea, un pequeño restaurante abierto para almorzar.Caminar por los alrededores, visitar la bodega, o animarse a una cabalgata hasta Los Médanos, son las actividades aquí se proponen.Estancia Chimpa. RN 68 Km 9,5. T: (387) 412-3990.5. Vieja PosadaCafayateAquí confluyen dos edificios históricos: la casona que alguna vez albergó a una institución educativa y la vivienda del libanés Pedro Lavaque, inmigrante, pionero y personaje clave en el desarrollo de la región.Todo el complejo ocupa casi una manzana, a una cuadra de la plaza principal de Cafayate. Es una suerte de multiespacio integrado por la deliciosa gastronomía del restó La Despensa y las muestras de arte y artesanía de la Casa Cultural Pedro Lavaque.En cuanto a la propuesta hotelera, la antigua residencia colonial con influencia italiana (s.XIX) ofrece dos alternativas de alojamiento: Vieja Posada con 11 habitaciones y la Casa Lavaque, un espacio boutique con solo 5 cuartos. Los interiores se armaron con un diseño autóctono y moderno, muy agradable. Jardines con frondosas enredaderas, patios, galerías y piscina completan el conjunto que está a cargo del bisnieto de Pedro, Ramiro Trunsky, y su compañera Paola Marcon.Vieja Posada. Calixto Mamaní 87. T: (387) 410-7337.

Fuente: La Nación