Pau Cubarsí, el del cruce que valió un Mundial: de un pueblo de 200 habitantes a tener una foto de bebé con Messi

¿Se puede nacer en un pueblo con menos de 200 habitantes y transformarse en uno de los futbolistas más destacados de una selección de fútbol campeona del mundo? ¿Es factible que un chico criado en un taller de carpinteros se encumbre como un defensor exquisito del Fútbol Club Barcelona y, ante la primera experiencia mundialista, sea galardonado como el mejor jugador joven (con 19 años)?¿Cabe la posibilidad de que un adolescente formado en un ambiente apacible y campestre demuestre tanta madurez y fuego interno para convertirse en un guerrero con el cuchillo entre los dientes dentro de un campo de juego?Es viable, sí. Pau Cubarsí es el ejemplo.El defensor central de España, con sólo 19 años, tuvo un rendimiento sobresaliente durante la Copa del Mundo. Una tarea que alcanzó la cumbre en la final ante la Argentina, logrando un cruce redentor sobre el final del partido en Nueva Jersey, impidiéndole el empate a Marcos Senesi. Si la atajada de Dibu Martínez frente al francés Kolo Muani en la definición de Qatar 2022 valió el trofeo mundial, el cierre de Cubarsí tuvo el mismo significado. Cubarsí nació Estanyol, un minúsculo municipio de Girona, a una hora y media en auto del nuevo Camp Nou. Los pocos habitantes del pueblo conviven con una huella volcánica de 1250 metros de diámetro en la que hubo una pequeña capilla. Hoy, el sitio está compuesto por unas pocas calles, casas de piedra, una iglesia, el cementerio, dos bares y la carpintería que ocupa un lugar fundamental en la familia del jugador del club catalán. Se trata de Fustería Cubarsí, fundada por su bisabuelo en 1905 y hoy gestionada por su padre, Robert. Durante los veranos, antes de cimentarse como jugador profesional, Pau ayudaba a su padre en el negocio. En el pueblo no hay farmacia ni centro de salud.El futbolista, hoy campeón del mundo y en el centro de atención, posee un fuerte vínculo con su pueblo. Muy joven, ya proyecta su futuro luego del retiro. “Preferiría que mis hijos crecieran en un ambiente de pueblo porque yo he sido más de pueblo, de una vida tranquila. La ciudad me gusta porque tienes más cosas a mano, pero prefiero la tranquilidad del pueblo”, contó, hace un tiempo, durante una entrevista con el diario catalán La Vanguardia. Como Estanyol no tenía escuela ni cancha de fútbol, Cubarsí comenzó a jugar en el FC Vilablareix, el club de un municipio próximo. Sus condiciones llamaron rápidamente la atención. Y, muy pronto, se incorporó a las inferiores de Girona. Claro que Barcelona no tardó en reaccionar y lo fichó en 2018, cuando el futbolista tenía once años. Cubarsí se trasladó a la residencia de La Masía (la famosa academia del Barça), un lugar ideal para jóvenes promesas de las inferiores que viven fuera de Cataluña. En el Barça, en La Masía en realidad, Cubarsí fue compañero de Lamine Yamal, quien fue promocionado al primer equipo para la temporada 2023/24. Pero en enero de 2024, fue al defensor a quien le tocó debutar oficialmente en la primera del Barça: fue en un partido de la Copa del Rey, contra Unionistas de Salamanca, de la tercera división, pocos días antes de cumplir 17 años (un mes antes ya había jugado en el equipo principal, pero en un amistoso en Dallas).Jugador de los seleccionados juveniles españoles, en la temporada 2024/25, con Hansi Flick como DT, el zaguero (diestro, de 1,89m) se convirtió en titular indiscutible. Disputó 56 partidos en una temporada en la que conquistó sus primeros títulos en el club: la Supercopa de España, la Copa del Rey y la Liga. Además, marcó su primer gol en Barcelona en la eliminatoria de la Copa del Rey contra Atlético de Madrid. En febrero de 2025, renovó su contrato con Barcelona hasta el 30 de junio de 2029. Desembarcó al Mundial 2026 siendo una pieza clave de Barcelona, el último campeón de la liga española.En 2024, el defensor no integró el plantel de España que ganó la Eurocopa, ante Inglaterra. La decisión fue consensuada con el DT Luis de la Fuente: optó por no disputar ese torneo para llegar con mayor energía a los Juegos Olímpicos de París. La decisión dio resultados: en ese certamen fue clave en el equipo que logró la medalla dorada, tras vencer 5-3 a Francia en una final inolvidable.El domingo pasado, Rodri fue elegido como el MVP del Mundial; Unai Simón, como el mejor arquero. Y Cubarsí -que recibió la infracción de Enzo Fernández, por la que el argentino fue expulsado- fue el primer defensor en obtener el premio de jugador joven más destacado de una Copa del Mundo. Así como Yamal tiene una foto de bebé con Lionel Messi durante una campaña solidaria que se volvió a hacer viral, Cubarsí también la tiene. El rosarino es uno de los ídolos del defensor: “Es un jugador con cualidades magníficas. Lo he vivido muchos años en el Barça admirándolo y viéndolo”, dijo. Y añadió, tras la final del Mundial: “Nunca lo había visto cara a cara. Cuando vino a saludarme, entonces ya me creí que era real, que estábamos aquí. Es un privilegio enorme compartir campo con él“. Aquellos que lo conocen en profundidad aseguran que tiene una madurez y un liderazgo fuera de lo común a su edad. Tiene “una cabeza distinta”, es curioso, la lectura es parte de su día a día y, en medio de tan miel futbolística, manifestó su intención de estudiar Administración y Dirección de Empresas. Ostenta fuerte personalidad y, en Barcelona, muchos lo ven como una suerte de heredero de Carles Puyol. Es rápido y se anticipa con maestría. No economiza la garra: en 2024, su rostro juvenil con varios puntos de sutura, tras sufrir un golpe accidental durante un partido de la Liga de Campeones contra Estrella Roja de Belgrado, es la mejor ilustración. Su historia en el fútbol grande recién comienza, pero, a este ritmo y antes de regresar a su pueblo para retirarse, agotará muchos capítulos dorados.

Fuente: La Nación Deportes