Vitamina D en invierno: 5 formas de cuidar sus niveles de manera sencilla

Con la llegada del invierno disminuye la exposición solar, que es la principal fuente de vitamina D para el organismo. Además de participar en la absorción del calcio (previniendo la osteoporosis) y el mantenimiento de huesos y dientes saludables, este nutriente cumple un papel importante en la función muscular y en la regulación del sistema inmunológico, permitiendo al cuerpo combatir adecuadamente a virus y bacterias. A su vez, colabora en la regulación de neurotransmisores (como la serotonina) que influyen en el estado de ánimo y salud mental.Como durante los meses fríos solemos pasar más tiempo en espacios cerrados y cubrir mayor parte de la piel, resulta más difícil sintetizarla. Por eso, te compartimos cinco hábitos que pueden ayudar a cuidar los niveles de manera sencilla.Exercise snacks. Los beneficios de subir escaleras durante tres minutos al día1. Aprovechar la luz naturalDurante el invierno solemos pasar más tiempo en espacios cerrados. Siempre que sea posible, realizar caminatas, actividades o pausas al aire libre permite aumentar la exposición a la luz natural. No se trata de tomar sol durante largos períodos, sino de incorporar momentos cotidianos de contacto con el exterior.2. Incluir pescados grasosPescados como sardinas, salmón, caballa o atún son de las principales fuentes alimentarias de vitamina D. Incorporarlos una o dos veces por semana ayuda a enriquecer la alimentación y aporta además proteínas de calidad y grasas saludables beneficiosas para la salud cardiovascular.3. Elegir alimentos fortificadosAlgunos lácteos, yogures, bebidas vegetales y cereales cuentan con agregado de vitamina D. Leer las etiquetas nutricionales permite identificarlos e incorporarlos como parte de la rutina. Son una herramienta útil, especialmente en épocas del año con menor exposición solar.Magnesio. Para qué sirve, sus beneficios y cuánto necesitas por día4. Mantenerse físicamente activoLa vitamina D cumple un papel importante en la función muscular y la salud ósea. Por eso, acompañar una alimentación equilibrada con actividad física regular es una estrategia clave. Los ejercicios de fuerza, además, ayudan a preservar masa muscular y mejorar la funcionalidad a lo largo de la vida.5. Evitar la automedicaciónNo todas las personas necesitan la misma dosis de suplemento de vitamina D. Antes de iniciar una suplementación, es importante consultar con un profesional que evalúe cada situación de manera individual. Más no siempre es mejor: el exceso también puede tener consecuencias para la salud.*Por Luciana Pozzer, nutricionista (M.P. 2119).

Fuente: La Nación