Lionel Messi hizo un posteo tras la derrota en la final del Mundial: “El dolor es muy grande”

La imagen de Lionel Messi tras la derrota en la final del Mundial ante España fue dolorosa: pudo contener las lágrimas al momento del pitazo definitivo que decretó el 1 a 0 para los ibéricos, pero el rosarino comenzó a llorar cuando dirigió la mirada a las tribunas del MetLife de New Jersey, mientras que el rival ya alzaba la copa y él detenía la vista en los hinchas albicelestes, que coreaban su nombre en señal de agradecimiento. Allí, se desarmó emocionalmente.En esos instantes, Messi ya intuía que se trataba de su última función como jugador de la selección, al menos en una Copa del Mundo. Y -por lógica, como el resto de sus compañeros- no podía quitarse de la cabeza la oportunidad invalorable que se le escapó de haber obtenido “la cuarta”, lo que le hubiera dado todavía más lustre a su condición de leyenda. Después, todavía en el estadio, el capitán argentino no dijo palabra ante la requisitoria periodística. Seguramente, no quería hablar en caliente. Pero sí se pronunció este lunes con un posteo de Instagram. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Leo Messi (@leomessi)
“El dolor es muy grande y va a costar que cierre esta herida. Pero también me quedo con todo lo bueno… Con los partidos que dimos vuelta dejando todo y que quedarán para siempre en la memoria, con el apoyo de un país entero que junto con el trabajo y el esfuerzo de este grupo nos llevó a volver a estar, una vez más, entre los mejores del mundo", escribió.Y amplió: “Hoy cuesta valorar lo que hicimos, pero este grupo llegó a dos finales consecutivas de la Copa del Mundo. Muchas gracias de corazón por cada saludo y por cada mensaje. Una vez más logramos unirnos como país y estar todos juntos, compartiendo el inmenso orgullo de ser argentinos. También quiero felicitar a España por el campeonato”.Una despedida a la que le faltó el resultado“Pase lo que pase, este grupo ya escribió una historia que nunca vamos a olvidar y que nadie podrá borrar”. Así lo había sentenciado el capitán antes de la final contra España. Y así será. En la tarde en que la selección jugó su peor partido, Messi se fue de su sexto Mundial y su tercera final con todo el dolor en el alma, pero con la cabeza en alto.Las lágrimas del capitán tras recibir la medalla de subcampeón fueron las de todo un país. En Nueva Jersey pasó algo que no había planeado este grupo de jugadores, acostumbrados a escribir varias de las páginas más gloriosas de nuestro fútbol.Por los parlantes del estadio Metlife sonaba a todo volumen “que viva España” y ellos seguían sentados en el césped sin poder creer lo que había pasado hacía un rato. Con Scaloni y el cuerpo técnico de pie, Dibu Martínez, la única gran figura argentina de la tarde, consolaba uno por uno a sus compañeros.Messi, a un costado, se sacó con bronca las medias. Este grupo de campeones tenía que estar a la altura también en la derrota. Mientras esperaban recibir su medalla, los jugadores fueron hasta un sector de la platea baja a buscar consuelo en sus familias, como hicieron millones de compatriotas en sus casas.Entró Donald Trump al césped bajo una silbatina estruendosa. Y ahí llegó el turno de la premiación que hizo que la copa que habían conquistado en Qatar cambiara de manos. También el trofeo al mejor jugador joven del torneo, que ganó Enzo Fernández en Doha, pasó a manos de Pau Curbasí. El que se llevó Dibu Martínez a mejor arquero fue para Unai Simón. Rodri fue elegido mejor jugador, pero la gente coreó “Messi”, como en 2022.Llegó el momento de las medallas para los subcampeones. El capitán encabezó la fila, con una enorme ovación de todo el estadio. Como pasó en las grandes noches mundialistas, los jugadores solo se pararon frente a la cabecera colmada de argentinos que les dedicaban un “soy argentino, es un sentimiento, no puedo parar”. El rosarino quedó a un costado, con los brazos atrás.Las lágrimas que le caían esta vez eran del dolor de no poder volver a ser. Aquellas de Maradona en 1990 rodaron sobre las mejillas de Leo en este 2026 de su último Mundial. Los jugadores se quedaron allí un buen rato, mientras Messi lloraba y lloraban con él millones de argentinos en cualquier lugar del mundo.

Fuente: La Nación Deportes